
República Dominicana anunció este viernes ante las Naciones Unidas su aporte de USD 20,000 millones para financiar la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), desplegada en Haití con el objetivo de enfrentar la violencia generada por bandas armadas, destacó una nota de la agencia EFE.
El desembolso se realizará en dos etapas: una entrega inicial de USD 10,000 millones y una segunda, por el mismo monto, prevista para el año 2027. Así lo informó la Cancillería dominicana tras una reunión en Nueva York entre el ministro de Relaciones Exteriores, Roberto álvarez, y el secretario general adjunto de la ONU, Atul Khare.
La decisión responde a la directriz del presidente Luis Abinader de respaldar con acciones los esfuerzos internacionales para restaurar la estabilidad y la seguridad en el territorio haitiano.
El canciller Álvarez afirmó que “la paz duradera en la nación vecina constituye una prioridad estratégica para República Dominicana y para la región en su conjunto”.
La Fuerza de Supresión de Pandillas, creada por la ONU en 2025, inició su despliegue el 1 de abril con la llegada de tropas de Chad. Conforme a un mensaje difundido por la GSF en la red social X, el primer contingente marcó el comienzo de la operación de una fuerza ampliada que reemplaza a la anterior Misión de Seguridad para Haití, cuyos resultados no fueron satisfactorios.
El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas autorizó la composición de la GSF, que cuenta con 5,500 efectivos, para atender la crisis de violencia que afecta al país caribeño.
Entre marzo de 2025 y mediados de enero de 2026, los ataques de grupos armados causaron la muerte de al menos 5,500 personas, según cifras oficiales.

El aporte económico dominicano fue recibido por la ONU como una muestra de solidaridad y liderazgo, vital para la sostenibilidad del Fondo Fiduciario que respalda las operaciones de la fuerza internacional en Haití. A criterio de Khare, contribuciones de este tipo son esenciales para la operatividad y el éxito de la misión.
República Dominicana, con su condición de país fronterizo, reiteró su compromiso con la paz y el desarrollo regional, ubicándose entre los principales aliados en la búsqueda de soluciones a la crisis haitiana.
¿Qué es la Fuerza de Supresión de Pandillas?
La Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, por sus siglas en inglés) comenzó a desplegarse en Haití el 1 de abril de 2026, con el arribo del primer contingente de tropas provenientes de Chad, como parte de una misión internacional respaldada por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
Su objetivo es revertir la escalada de violencia ejercida por las bandas armadas en el país, garantizar el acceso humanitario y proteger infraestructuras clave, marcando una intervención de gran alcance durante un periodo en que el control territorial de las pandillas amenaza la estabilidad nacional.
Entre el 1 de marzo de 2025 y el 15 de enero de 2026, Haití registró 5,519 muertes y 2,608 heridos a causa de la violencia asociada a las pandillas, según informó EFE.
Este dato, suministrado por las autoridades haitianas y organismos internacionales, ilustra la magnitud del deterioro en la seguridad pública, una situación que ha motivado la intervención multilateral y que distingue la actual operación de cualquier esfuerzo previo para estabilizar el país.
El despliegue de la GSF se produce en una coyuntura en la que las pandillas han ampliado su dominio territorial más allá de Puerto Príncipe y han consolidado su presencia en los departamentos Centro y Artibonite, de acuerdo a lo indicado por efe.com. Esta expansión de la influencia criminal ha provocado desplazamientos masivos y la interrupción de servicios esenciales en diversas zonas.
El mandato de la fuerza internacional incluye arrestos y operaciones basadas en inteligencia
La GSF, cuya conformación fue aprobada por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en octubre de 2025 —como explicó el medio elpais.com—, cuenta con un total de 5,500 efectivos uniformados y 50 empleados civiles, distribuidos en contingentes provenientes de África, Asia, América Latina y el Caribe.

La misión contempla la realización de operaciones guiadas por inteligencia para desmantelar estructuras criminales, la protección de instalaciones esenciales y la colaboración activa con la Policía Nacional de Haití (PNH) y las Fuerzas Armadas de Haití (FAd’H).
El mandato conferido a la GSF autoriza la detención y el arresto de presuntos integrantes de las bandas armadas, acciones que se ejecutan en coordinación con la PNH y la FAd’H. La presencia de la fuerza internacional busca restablecer la autoridad estatal en áreas donde las instituciones locales han perdido capacidad operativa frente al empuje de los grupos irregulares.
La Oficina de Apoyo de las Naciones Unidas en Haití (UNSOH), creada para esta misión, proporciona respaldo logístico y operativo, estructurando la intervención en fases que se desarrollarán entre abril y octubre de 2026, según expuso espacinsular.org.













