
La vacuna antigripal se puede aplicar en niños y tiene beneficios: reduce el riesgo de que contraigan el virus de la gripe o influenza y disminuye la probabilidad de hospitalizaciones y complicaciones graves como neumonía.
También se protege a personas vulnerables del entorno del niño, como abuelos o bebés menores de 6 meses que aún no pueden vacunarse.
Científicos de la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard en los Estados Unidos aportaron más pruebas sobre los beneficios de la inmunización.
A través de una investigación que se publicó en la revista JAMA Pediatrics, los expertos confirmaron que la vacuna reduce de forma directa los casos de gripe en niños de dos a cinco años: por cada 100 vacunados, entre nueve y catorce evitan enfermarse.
La búsqueda de más evidencias

En los Estados Unidos, los niños pequeños visitan al médico cerca de su cumpleaños. Los que nacieron en otoño llegan al consultorio justo cuando arranca la campaña de vacunación y reciben la vacuna sin mayor trámite.
Los nacidos en verano, en cambio, tienen su cita antes de que la vacuna esté disponible y necesitan una visita extra para recibirla.
Ese detalle del calendario genera una diferencia real. Anupam Jena, profesor de Política de Salud en el Instituto Blavatnik de Harvard, y su equipo compararon datos de seguros médicos de niños con cumpleaños en verano y en otoño durante cinco temporadas de gripe entre 2016 y 2023. Los años de la pandemia de COVID-19 quedaron fuera del análisis por sus efectos atípicos.
Los resultados fueron consistentes temporada tras temporada. Los niños de otoño tuvieron tasas de vacunación entre 8,6 y 12,5 puntos porcentuales más altas que los de verano, y sus tasas de diagnóstico de gripe fueron entre 1,0 y 1,4 puntos porcentuales más bajas.

“En los Estados Unidos, eso equivale a cientos de miles, si no a un millón de casos de gripe que podemos evitar cada año”, dijo Jena. “Es un efecto enorme.”
El momento del cumpleaños no depende de ninguna decisión médica ni familiar: es puro azar. Eso convierte la diferencia entre niños de verano y de otoño en un experimento natural, comparable a un ensayo clínico aleatorio.
Christopher Worsham, profesor asistente de medicina en el Hospital General de Massachusetts e investigador principal del estudio, destacó el valor de ese enfoque.
“El gobierno federal citó una ausencia de evidencia que quería ver, y nosotros la hemos aportado”, dijo. “Tenemos datos aleatorizados y muestran que las vacunas contra la gripe son eficaces en estos niños pequeños”, añadió.
Datos que nacen del azar

Para confirmar que el efecto es específico de la vacuna, los investigadores revisaron enfermedades sin vacuna, como el resfriado común o los virus gastrointestinales. Entre los grupos de verano y otoño no hubo diferencia alguna en esas infecciones.
A partir de los cinco años, la alineación entre cumpleaños y cita médica se rompe y la diferencia en tasas de gripe entre ambos grupos desaparece. Worsham aclaró que eso no significa que la vacuna deje de funcionar en niños mayores o adultos, sino que el experimento natural ya no aplica para esos grupos de edad.
Jena y Worsham son investigadores con larga trayectoria en colaboración y publicaron juntos el libro Random Acts of Medicine, dedicado a este tipo de experimentos ocultos en datos existentes.
“Hay una cantidad increíble de datos disponibles y existen experimentos aleatorizados como este esperando ser descubiertos”, señaló Jena.
Cuál es la situación de América Latina

En América, el Grupo Técnico Asesor sobre Enfermedades Prevenibles por Vacunación de la Organización Panamericana de la Salud recomendó que todos los países de la región establezcan políticas de vacunación contra la gripe estacional que prioricen, entre otros grupos, a los niños de 6 meses a 5 años.
Los otros grupos prioritarios son embarazadas, adultos mayores, personas con enfermedades crónicas y trabajadores de salud. La OPS subrayó que la vacuna es la intervención más eficaz para prevenir la gripe estacional. Según datos interinos de estudios regionales citados en una alerta epidemiológica de enero de 2026, la efectividad de la vacuna actual para prevenir hospitalizaciones llega hasta 75% en niños.
En diálogo con Infobae, Analía De Cristófano, jefa del comité de infecciones y de infectología pediátrica del Hospital Italiano de Buenos Aires, destacó: “Sin dudas, la vacuna antigripal tiene beneficios para cuidar la salud de los niños y su entorno”.

En la Argentina, la vacuna antigripal es gratuita y obligatoria para todos los niños de entre 6 y 24 meses de edad inclusive.
Los niños de entre 6 meses y 8 años inclusive que nunca antes fueron vacunados contra la gripe requieren dos dosis, aplicadas con un intervalo de al menos 4 semanas. Si ya recibieron dosis en años anteriores, solo necesitan una dosis de refuerzo anual.
“Además, deben recibirla las personas de 2 a 64 años que tengan factores de riesgo como asma, diabetes u obesidad”, acotó.













