
Una afluencia masiva de medusas en las estaciones de bombeo de agua de mar de una central nuclear al norte de Francia obligó el lunes a la principal empresa de electricidad del país, EDF, a detener tres de sus reactores, anunció el martes el grupo en su sitio web.
Los reactores n.º 2, 3 y 4 de la central nuclear de Gravelines fueron detenidos y la potencia de la unidad de producción n.º 1 se redujo al 50%. Solo el reactor n.º 6 funciona actualmente al 100%, precisó EDF, compañía energética con presencia en varios países del mundo.

“Esta situación no conlleva ninguna consecuencia para la seguridad de las instalaciones, la protección del personal ni para el medioambiente”, aseguró EDF.
Gravelines, la mayor central nuclear de Europa occidental, situada a orillas del mar del Norte, ya se había enfrentado al mismo problema exactamente hace un año.


En aquel momento, cuatro de sus reactores se detuvieron automáticamente a causa de este incidente, y su puesta en marcha fue progresiva: el último reactor no se volvió a conectar a la red eléctrica nacional hasta pasados unos diez días.
La presencia de medusas en el litoral del norte de Francia es regular y estacional. Pero el reporte de grandes bancos en esta zona cada verano es cada vez más frecuente, según un experto consultado el año pasado por la AFP.

Distintos factores explican la proliferación de las medusas en el mundo. Entre ellos, el aumento de las temperaturas en los océanos, vinculado al calentamiento climático.
Este incidente se produce cuando el parque nuclear francés ya ha alcanzado su récord de paradas de la actividad relacionadas con la sequía y la ola de calor, con una tasa del 15,6% de potencia faltante el domingo, según cálculos de la AFP realizados a partir de los datos publicados desde 2015 por EDF.


En otras palabras, nunca antes había faltado tanta potencia nuclear eléctrica en Francia debido al aumento de las temperaturas de los cursos de agua y a la disminución de su caudal.
“El equipo de explotación ha detenido también la unidad de producción número 2 y ha reducido a la mitad la número 1, adaptándose de manera preventiva a la evolución de la situación”, agregó EDF, que recordó que el reactor número 5 está también detenido por mantenimiento, lo que deja a la central con uno único en marcha.
La central, situada en las costas del Canal de la Mancha, entre Calais y Dunkerque, se refrigera con agua del Atlántico.
Según la prensa local, los pescadores de la zona habían lanzado una campaña en los últimos días para evitar la llegada de las medusas a las fuentes de alimentación de las turbinas de bombeo de agua, lo que les permitió recuperar 26 toneladas este lunes.
No es la primera vez que esta central nuclear, que produce el 60 % de la electricidad de la región Norte, debió detener sus reactores a causa de las medusas. El año pasado un episodio similar perturbó su puesta en marcha durante dos semanas.
(Con información de AFP y EFE)














