
La Defensoría del Consumidor de El Salvador llevó a cabo 550 verificaciones en comercios durante las vacaciones agostinas y constató que tres de cada diez establecimientos incumplieron normativas de protección al consumidor, según lo confirmó el presidente de la entidad, Ricardo Salazar, en la Entrevista AM de Canal 10. El operativo abarcó restaurantes, hoteles, supermercados, puntos turísticos y comercios en todo el país.
De acuerdo con Salazar, el despliegue se realizó entre el 22 de julio y la semana posterior al cierre del periodo vacacional, alcanzando espacios y centros turísticos de alta concurrencia como la Ruta de las Flores, Cerro Verde, Costa del Sol, Sivarland y el Centro Histórico de San Salvador. “Es una excelente oportunidad para poner a prueba si se están cumpliendo las disposiciones que, independientemente de la temporada, deben respetarse”, puntualizó.
El presidente explicó que se verificó el cumplimiento de la Ley de Protección al Consumidor, la Ley del Sistema de Tarjeta de Crédito y normativas técnicas, como la regulación de balanzas para garantizar el peso correcto de productos. Un punto crítico fue la detección de productos vencidos, con 387 unidades retiradas del mercado, el 42% en cocinas y el 58% en estanterías de venta directa. “Uno de los principales hallazgos fue justamente el tema del producto vencido. Realizamos la verificación in situ, sin previo aviso, tanto en estantería como en áreas de preparación de alimentos”, detalló Salazar.
Las acciones de inspección incluyeron la destrucción inmediata de los productos caducados y el levantamiento de actas de inspección que activan procedimientos sancionatorios. El funcionario advirtió que las multas pueden alcanzar hasta 500 salarios mínimos. Además, invitó a la ciudadanía a denunciar estos casos por WhatsApp, enviando la ubicación y una fotografía del producto.

Según los balances compartidos, el número de productos vencidos identificados en lo que va del año asciende a 3,100 unidades, una cifra inferior a la de años anteriores. “En años previos, esa cifra se ha podido triplicar. Los programas de cumplimiento buscan erradicar la venta de productos vencidos y ya son más de 700 establecimientos que cumplen protocolos de control. Nuestra meta es erradicar la venta de producto vencido”, indicó Salazar.
Las inspecciones también incluyeron una revisión de las condiciones de pago. El presidente de la Defensoría subrayó que la ley prohíbe a los comercios aplicar recargos o diferenciar precios entre pagos con tarjeta y efectivo. “Existen sanciones para quienes realicen sobrecargos por pago con tarjeta”, sostuvo Salazar, quien también recordó que exigir un monto mínimo para aceptar tarjeta o restringir el uso de billetes de alta denominación constituye una infracción sancionable.
Respecto a la oferta turística y el alquiler de servicios, la Defensoría realizó más de 50 verificaciones en el Aeropuerto Internacional San Óscar Arnulfo Romero y en empresas de alquiler de vehículos y propiedades vacacionales. A raíz de denuncias de consumidores, se comprobó la existencia de incumplimientos, como la entrega de vehículos de menor categoría a la contratada y la falta de claridad en los cargos aplicados. Salazar recomendó contratar estos servicios a través de plataformas o proveedores conocidos y privilegiar pagos contra entrega, para reducir el riesgo de estafas.
En el marco de las inspecciones, la Defensoría también promovió el uso de su Registro Único de Proveedores de Comercio Electrónico, que permite a los consumidores identificar comercios confiables. El funcionario recordó la importancia de que los comercios brinden información clara sobre promociones, condiciones y restricciones. “Todo tipo de promoción debe tener información clara, oportuna y precisa del período de vigencia y condiciones de acceso”, agregó.

La entidad presentó además los resultados de una encuesta sobre hábitos y preferencias de consumo realizada entre el 2 y el 21 de julio, en la que participaron más de 1,340 personas. El 52% de los salvadoreños manifestó haber realizado actividades turísticas o religiosas durante las vacaciones, de los cuales el 82% optó por destinos nacionales. El estudio reveló que la playa fue el atractivo más visitado (72%), seguida por paseos en pueblos y montaña, así como visitas al cine y a familiares.
El pago en efectivo predominó (46%), seguido del uso de tarjetas de crédito (29%). Entre los criterios para elegir destinos, el presupuesto ocupó el primer lugar, junto con la belleza natural, recomendaciones familiares, clima y disponibilidad de promociones. En cuanto al alojamiento, un 18% prefirió hospedarse con familiares, mientras que el 14% optó por casas o apartamentos rentados, principalmente a través de plataformas electrónicas.
Salazar destacó que el trabajo de verificación y las campañas informativas buscan “ordenar un mercado en el que existen todavía retos importantes, pero que día a día y en labores como la de este periodo vacacional, contribuyen a elevar el cumplimiento de los proveedores”. Insistió en la importancia de la denuncia ciudadana y de la información clara para proteger los derechos de los consumidores.













