
La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) mantiene controles sobre las mercancías que ingresan al país para detectar productos que infringen derechos de propiedad intelectual. La falsificación de artículos de lujo es uno de los problemas que enfrenta la agencia, tanto por las pérdidas que puede ocasionar a las empresas como por los riesgos asociados al comercio ilegal.
Estos controles abarcan distintos tipos de mercancías, desde prendas de vestir y accesorios hasta relojes y aparatos electrónicos. Para determinar si un producto infringe una marca registrada, la dependencia cuenta con especialistas que examinan los artículos y evalúan sus características.
Un operativo en Texas puso bajo revisión un envío de productos que imitaban relojes de alta gama. El caso también reavivó las advertencias de las autoridades sobre la comercialización de artículos falsificados y las precauciones que deben tomar los consumidores al comprar en línea.
Once relojes falsos de Richard Mille valuados en USD 2,6 millones
La agencia informó que incautó 11 relojes falsificados de Richard Mille en el aeropuerto internacional de Dallas-Fort Worth, en Texas. Según el comunicado difundido el 23 de octubre, el lote habría alcanzado un precio minorista sugerido de USD 2,6 millones si las piezas hubieran sido auténticas.
La identificación de las piezas estuvo a cargo de los Centros de Excelencia y Especialización de la agencia, áreas técnicas que examinan mercancías y operaciones de comercio exterior. Según CBP, los relojes imitaban una marca registrada y protegida ante las autoridades aduaneras.
Richard Mille es una marca suiza especializada en relojes de lujo. El comunicado no especificó los modelos que imitaban las piezas incautadas ni detalló si los productos incluían otros elementos falsificados.
Los paquetes llegaron desde China y estaban dirigidos al sureste de Estados Unidos
Los envíos procedían de China y tenían como destino distintas localidades del sureste estadounidense. CBP no identificó las ciudades involucradas, a los destinatarios ni a las empresas responsables de transportar los paquetes.
Jayson Ahern, director de la oficina de CBP en el área de Dallas, advirtió sobre la relación que puede existir entre el comercio de productos apócrifos y otras actividades delictivas. Según el funcionario, la venta de mercancías falsificadas puede generar ingresos para organizaciones involucradas en el lavado de dinero, el tráfico de drogas y otros negocios ilícitos.
Sin embargo, la dependencia no presentó pruebas que relacionen los 11 relojes incautados con una organización criminal ni afirmó que los destinatarios estuvieran involucrados en delitos de ese tipo. La declaración de Ahern se refiere al impacto general de la falsificación, no a una conexión demostrada en este caso.
Qué señales pueden ayudar a reconocer un producto falsificado
CBP advirtió que los artículos apócrifos pueden comercializarse en plataformas de venta en línea y ferias comerciales. Aunque las señales varían según el producto, las diferencias en la terminación, el embalaje y la presentación pueden alertar a los compradores.
Entre los indicios que recomienda observar figuran:
- Etiquetas e impresiones: textos poco nítidos, errores de escritura o etiquetas que se desprenden con facilidad.
- Terminaciones y materiales: costuras desparejas, acabados deficientes o características que no coinciden con las del producto original.
- Embalaje: presentación distinta de la utilizada habitualmente por el fabricante.
- Modelos y diseños: artículos que la marca no comercializa o versiones que no coinciden con sus catálogos oficiales.
- Precio: ofertas muy inferiores al valor habitual del producto, especialmente cuando el vendedor no puede justificar su procedencia.
En los aparatos electrónicos, las imitaciones también pueden presentar fallas de funcionamiento, poca duración de la batería o sobrecalentamiento. Estas advertencias forman parte de la información general difundida por la agencia y no indican que los relojes incautados en Texas presentaran esos problemas.
CBP señaló además que algunos productos falsificados se fabrican en entornos no regulados y bajo condiciones laborales potencialmente abusivas. La agencia advierte que los ingresos de este mercado pueden beneficiar a redes delictivas, aunque esos riesgos deben distinguirse de los hechos documentados en cada operativo.

Cómo recomienda CBP comprar productos de forma segura
La agencia aconseja adquirir artículos directamente de los titulares de las marcas o de distribuidores autorizados. Antes de completar una compra por internet, también recomienda revisar las opiniones de otros clientes y comprobar que el vendedor proporcione un número de teléfono y una dirección en Estados Unidos para facilitar el contacto.
Otra medida preventiva consiste en desconfiar de las ofertas cuyo precio se encuentre muy por debajo del habitual. Un descuento elevado no demuestra por sí solo que un producto sea falso, pero puede justificar una revisión más cuidadosa de la reputación del vendedor y de la procedencia de la mercancía.
CBP también promueve la campaña “The Truth Behind Counterfeits”, destinada a informar sobre las consecuencias de comprar productos apócrifos y las acciones de control que realiza la institución.
Los consumidores que sospechen de una falsificación pueden presentar información mediante el portal e-Allegations de la agencia o comunicarse al 1-800-BE-ALERT. Estas vías permiten informar sobre posibles infracciones relacionadas con las mercancías importadas.













