
El Ministerio Público Tutelar (MPT) de la Ciudad de Buenos Aires y la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) lanzaron una campaña conjunta para advertir sobre los riesgos de consultar temas de salud a asistentes de inteligencia artificial, en un contexto en que el acceso de niñas, niños y adolescentes a dispositivos conectados a internet alcanza niveles récord en el país.
Según datos relevados por UNICEF Argentina, más de la mitad de los chicos y chicas de entre 9 y 17 años ya utiliza herramientas de inteligencia artificial (IA), una tendencia que crece al ritmo de la penetración de los celulares: el 95% de los menores en Argentina tiene un teléfono con acceso a la red, con un inicio promedio a los 9 años.
El fenómeno que motivó la campaña no es menor. Frente a la inmediatez y la disponibilidad permanente de los asistentes virtuales, una proporción creciente de menores recurre a estas herramientas para hacer preguntas que, en otros tiempos, hubieran llegado a un médico, un psicólogo o un adulto de confianza. La accesibilidad tecnológica, que en muchos aspectos representa un avance, abre también una brecha entre la consulta y el acompañamiento real: una IA puede generar una respuesta en segundos, pero no puede evaluar el estado emocional de quien pregunta, ni derivar a un servicio de urgencias, ni sostener el tipo de vínculo que requiere una situación de vulnerabilidad.
El estudio de UNICEF Argentina aporta una dimensión concreta al problema. Entre los menores consultados, aproximadamente dos tercios afirmaron haber visto contenidos sobre formas de adelgazar, perder peso o ser más delgados en páginas o publicaciones en línea (67%), así como sobre “maneras de ganar dinero fácilmente en internet” (64%). Cerca de la mitad estuvo expuesto a mensajes discriminatorios, imágenes violentas o personas que experimentan con alcohol y otras sustancias. Más preocupante aún: casi un tercio vio contenidos vinculados a formas de autolesionarse (31%) y el 27% accedió a material sobre personas que buscan quitarse la vida, cifras que la propia investigación describe como indicativas de situaciones que requieren acompañamiento y apoyo.
La campaña del MPT y la SAP pone el foco precisamente en esa brecha. Su mensaje central es directo: «La IA da respuestas pero no acompaña. Es un asistente virtual, no es terapia. La escucha humana sigue siendo irremplazable. Mejor hablá con un profesional“. La iniciativa se difunde a través de las redes sociales del Ministerio —Facebook, Instagram y X bajo el usuario @mptutelar—.

Carolina Stanley, Asesora General Tutelar del MPT, fue una de las voces que encabezó la presentación de la iniciativa. “La inteligencia artificial y los entornos digitales ofrecen numerosas oportunidades para comunicarse, expresarse, vincularse y aprender. Pero también pueden representar un entorno de exposición a una serie de riesgos, peligros y delitos. Hoy, muchas niñas, niños y adolescentes buscan en los entornos digitales respuesta, referencia y refugio. El uso de IA para consultas de salud mental es un riesgo. La inteligencia artificial no reemplaza la escucha, el acompañamiento, ni, fundamentalmente, el trabajo de profesionales en salud mental. La escucha humana sigue siendo irremplazable», afirmó.
Desde el área técnica del MPT, el doctor Andrés Tate, médico especialista en Psiquiatría del Equipo de Salud Mental de esa institución, explicó el mecanismo por el cual estas herramientas pueden resultar contraproducentes. “El uso de inteligencia artificial para contención emocional significa un riesgo considerable porque están programadas para ser altamente efectivas para transmitir sensaciones de empatía y validación. La IA genera una confidencia sustitutiva, compartiendo lo que no le dirían a amigos o familiares, desplazando a interlocutores humanos que podrían intervenir profesionalmente. Por eso decimos que interactuar con IA podría retrasar el acceso a sistemas de urgencia, o de contención efectiva para niños, niñas y adolescentes con problemáticas de salud mental, reforzando el repliegue hacia uno mismo», señaló Tate.
La SAP, por su parte, amplió el foco de la advertencia hacia los adultos. La entidad puso el acento en la práctica, también extendida, de padres y madres que consultan a la IA ante síntomas o dudas sobre la salud de sus hijos. El organismo advirtió que estas herramientas suelen generar respuestas estandarizadas que no reemplazan el diagnóstico médico y desaconsejó su uso como fuente primaria de información sanitaria, al señalar que pueden difundir datos erróneos, mitos o información descontextualizada sobre la salud infantil.
Quienes deseen realizar consultas o denuncias vinculadas a situaciones de riesgo de niñas, niños y adolescentes pueden comunicarse con el MPT a través del 0800-122-7376 o por WhatsApp al 15-7037-7037, con atención todos los días de 8 a 20 horas. Las comunicaciones pueden realizarse de forma anónima.














