
Tras casi diez meses de investigación, personal de la Dirección General de Aduanas —dependiente de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA)— y efectivos de la Policía Federal Argentina (PFA) detuvieron a dos personas sospechadas de integrar una organización narcocriminal que operaba en el país y cuyo presunto líder es un ciudadano chino. Durante los allanamientos, además de cocaína, los investigadores encontraron una poderosa droga sintética considerada más peligrosa que el éxtasis.
Según confiaron fuentes del caso a Infobae, la causa comenzó en septiembre del año pasado, cuando la Aduana detectó 6,8 kilos de cocaína ocultos en el equipaje de una mujer que estaba por abordar un vuelo con destino a Malasia desde el Aeropuerto Internacional de Ezeiza.
La droga, valuada en aproximadamente 102 mil dólares —unos 152 millones de pesos al cambio actual—, estaba escondida en envases plásticos de alimentos. Tras el hallazgo, la Aduana dio aviso inmediato a la Justicia y la pasajera fue detenida.

A partir de ese procedimiento, el juez Pablo Yadarola, titular del Juzgado Nacional en lo Penal Económico N° 2, ordenó una investigación conjunta entre la Aduana y la División Operaciones Federales de la PFA. El análisis del teléfono celular de la detenida aportó información clave para identificar al resto de los presuntos integrantes de la organización.
Luego, mediante el seguimiento de las operaciones vinculadas con la compra de pasajes aéreos y el análisis de información bancaria y financiera, los investigadores lograron reconstruir la estructura de la banda, cuyos miembros tenían funciones claramente definidas dentro de la maniobra.
Con esas pruebas, la Justicia ordenó cinco allanamientos en distintos domicilios del AMBA, donde fueron detenidos dos hombres. Uno de ellos, de nacionalidad china, está señalado como el presunto jefe de la organización, mientras que el otro habría actuado como testaferro y nexo logístico en el país.

Durante los procedimientos, los agentes también secuestraron 9 gramos de pseudoefedrina y 629 pastillas de catinonas sintéticas, con un valor estimado en 20 mil dólares.
Según explicaron fuentes de la investigación a este medio, las catinonas sintéticas integran una nueva generación de drogas psicoactivas de alta potencia y son consideradas especialmente peligrosas por el elevado nivel de dependencia que generan y por el mayor riesgo de provocar cuadros cardiovasculares y psiquiátricos graves.
Por esas características, los especialistas las consideran una sustancia con un potencial de daño superior al del MDMA, conocido popularmente como éxtasis.
La investigación continúa en curso. En caso de ser condenados por el delito de contrabando agravado, los imputados podrían enfrentar penas de hasta 12 años de prisión.













