
Por cada adulto mayor pobre en Uruguay, hay 10 niños que viven bajo la línea de la pobreza. El dato fue aportado este miércoles por el ministro de Economía, Gabriel Oddone, en una disertación organizada por la Liga de Defensa Comercial. Tras mencionar esta información, el jerarca valoró: “Es una bomba de tiempo”.
Oddone recurrió a este dato para argumentar por qué es necesario aumentar los recursos para la seguridad y para la pobreza infantil, dos focos del gobierno de Yamandú Orsi incorporados en el proyecto de Rendición de Cuentas que se discute en el Parlamento.La aprobación de este proyecto está en duda porque el oficialismo no tiene mayorías en la Cámara de Diputados y debe recurrir a votos por fuera de su bloque.
“Tenemos que destinar más recursos a atender la seguridad porque hay problemas nuevos. Hay que tener nueva tecnología, con más funcionarios. Por eso en la Rendición de Cuentas que queremos aprobar –y que estamos batallando por lograrlo– estamos creando 300 cargos de policía. No los 1.000 que nos pidió el ministro del Interior, pero sí 300 nuevos. Es un tema central”, valoró Oddone en su disertación.

Los gobiernos deben presentar todos los años el proyecto de Rendición de Cuentas, que explica en qué se gastó el dinero el año anterior y presenta ajustes presupuestales. En ese marco, el equipo económico dispuso aumentar el presupuesto en USD 31 millones, haciendo foco en la pobreza infantil, la seguridad pública, la educación y la atención a personas que viven en la calle.
El cambio más innovador del proyecto está en las transferencias para la infancia, que propone crear una asignación única para los niños y adolescentes, que va a surgir de la unificación y el fortalecimiento del sistema de transferencias (en caso que se apruebe el proyecto de ley).
Este miércoles, durante su disertación, Oddone defendió la propuesta.

“Nosotros tenemos en Uruguay por cada adulto mayor pobre, nueve o 10 niños pobres. Un tercio de los niños de este país son pobres. No solamente es injusto porque esos niños no eligieron ser pobres (viven en hogares donde hay pobreza), sino porque, aunque no tuviéramos ninguna consideración de justicia social, eso es una bomba de tiempo. Una bomba de tiempo para lo que nosotros creemos que tenemos, que es nuestra rambla, nuestra convivencia en sociedad”, dijo el secretario de Estado.
En el oficialismo hay incertidumbre sobre lo que puede pasar con el éxito parlamentario de este proyecto de ley. La Coalición Republicana –el bloque que nuclea a buena parte de la oposición– ya definió que no votará en general el texto, algo que deja al gobierno con poco margen de negociación. Cabildo Abierto, un partido que ha sido afín en otras votaciones, es la opción más viable para negociar.
La competitividad de Uruguay
La disertación de Oddone estuvo centrada en aspectos de competitividad. El ministro de Economía dijo que la “preocupación” central de un ministro de Economía en Uruguay es cómo ofrece “mejores condiciones de acceso a mercados” para que los empresarios tengan “certezas” y “menores costos”.

“Uruguay necesita, para poder volverse más competitivo, hacer un conjunto de cosas que nunca revisó porque en una economía de 8% o 9% de inflación no estaban en la primera prioridad o no se notaban tanto. Acá el punto es que bajó el agua y hay muchas cosas que nos muestran que Uruguay tiene regulaciones o arreglos institucionales –incluso muchas veces entre privados– que son de otro país”, señaló.
Para la mejora de la competitividad, el gobierno promueve una reforma estatal para bajar costos, reducir trámites y fomentar la competencia. El proyecto de ley, que se discute en el Senado, incluye cuatro capítulos: la agilización de los trámites, la facilitación del comercio exterior, la promoción de la competencia y reducción del costo de vida; y la innovación y aceleración de la inversión.













