
El Comité Olímpico Hondureño aclaró el 13 de agosto de 2026 que la postulación de Tegucigalpa apunta a organizar los Juegos Deportivos Centroamericanos de 2029 y no los Juegos Centroamericanos y del Caribe de 2030, una precisión con impacto directo sobre el calendario deportivo regional porque se trata de competencias distintas, regidas por organismos diferentes y con alcances geográficos no equivalentes.
La entidad sostuvo en su comunicado oficial que la candidatura hondureña corresponde a un torneo de la Organización Deportiva Centroamericana, ORDECA, y remarcó que, hasta ahora, Tegucigalpa 2029 se mantiene como candidatura única ante ese organismo. La asignación de la sede, agregó, sigue en marcha dentro de los procedimientos formales que deberá resolver el pleno de ORDECA.
La aclaración respondió a una confusión sobre dos eventos que forman parte de estructuras distintas. Los Juegos Deportivos Centroamericanos reúnen exclusivamente a los siete países del istmo: Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá.
En cambio, los Juegos Centroamericanos y del Caribe dependen de Centro Caribe Sports e incorporan a países de Centroamérica, el Caribe y otras naciones con costas sobre el mar Caribe. Su 25ª edición concluyó en agosto de 2026 en Santo Domingo, República Dominicana, donde México obtuvo el tricampeonato.
Tegucigalpa busca la sede de un torneo reservado a los siete países del istmo
El bloque de respuesta central del comunicado fue directo: Honduras no compite por la sede de los Juegos Centroamericanos y del Caribe 2030, sino por los Juegos Deportivos Centroamericanos 2029. Según el Comité Olímpico Hondureño, se trata de “una competencia perteneciente a la Organización Deportiva Centroamericana (ORDECA)” y no de un evento “cuya organización pertenece a otra instancia deportiva regional, Centro Caribe Sports”.

El organismo también pidió a los medios y al público esperar los pronunciamientos oficiales de las instancias responsables para evitar nuevas confusiones. En ese marco, insistió en que no debe mezclarse este proceso con “otras competencias del calendario deportivo internacional”.
La última edición de los Juegos Deportivos Centroamericanos se celebró en Guatemala en octubre de 2025. El comunicado recordó además que esta competencia constituye la base inicial del ciclo olímpico regional.
La postulación hondureña tiene apoyo político, deportivo y municipal
El Comité Olímpico Hondureño afirmó que el proceso está bajo su responsabilidad institucional y señaló que la candidatura cuenta con el respaldo del presidente de la República de Honduras, Nasry Juan Asfura. También mencionó el apoyo de la Comisión Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación, CONDEPOR.
A esa lista sumó al alcalde de la Municipalidad del Distrito Central, Juan Diego Zelaya, y al alcalde de la Municipalidad de Puerto Cortés, Giancarlo Rodríguez. La entidad describió ese acompañamiento como parte de una postulación sostenida por autoridades deportivas y municipales del país.

El organismo vinculó la candidatura con una meta de desarrollo para el deporte olímpico y federado hondureño. En el texto sostuvo que el proyecto busca abrir nuevas oportunidades para los atletas del país y volver a colocar a Honduras como escenario de la competencia de alto rendimiento centroamericana.
La posibilidad de recibir el certamen, añadió el comité, conectaría con dos antecedentes nacionales: Tegucigalpa 1990 y San Pedro Sula 1997, sedes anteriores de los Juegos Deportivos Centroamericanos. El comunicado describió esas ediciones como parte de la experiencia previa de Honduras en la organización del torneo regional.













