
A horas de que un bebé de un año y tres meses se atragantara con un pedazo de carne y muriera en la localidad de La Banda en Santiago del Estero, donde, pese a los esfuerzos, el pequeño no pudo sobrevivir, una profunda conmoción sacudió a la localidad de Cuyoj, también en esa provincia, luego de que un niño de 3 años perdiera la vida en un accidente doméstico similar.
Según informaron las autoridades, la secuencia fatal se desencadenó alrededor de las 23:30 en el hogar del menor. La madre, una mujer de 35 años, relató a los efectivos que el accidente tuvo lugar en el comedor, minutos después de la cena. En ese momento, ella había decidido retirarse a su habitación para cambiarse de ropa, dejando al niño bajo la supervisión de su pareja.
Mientras la mujer se encontraba ausente, el niño encontró una perla de plástico que pertenecía a un collar y, sin que nadie pudiera advertirlo a tiempo, se la llevó a la boca. Instantes después, el pequeño comenzó a manifestar serias dificultades respiratorias, lo que puso en alerta a los adultos presentes en la vivienda.
Al percatarse de la situación, la pareja de la madre intentó socorrer al niño aplicando palmadas en la espalda, con la esperanza de que el objeto fuera expulsado. Sin embargo, el menor continuaba sin poder respirar, por lo que los familiares decidieron no esperar la llegada de una ambulancia y optaron por trasladarlo de inmediato a la base de Bomberos más cercana en una motocicleta.
De acuerdo con lo informado por el portal Nuevo Diario, llegaron al cuartel en pocos minutos, pero los uniformados que recibieron al menor advirtieron rápidamente que presentaba signos vitales muy débiles. En ese momento, un cabo primero tomó la iniciativa y comenzó a practicarle maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) mientras se organizaba el traslado urgente hacia el Centro Integral de Salud (CIS) de La Banda.
Durante el trayecto, el personal policial continuó con los esfuerzos de reanimación, mientras la tensión y la angustia dominaban a los presentes. Una vez arribados al nosocomio, el equipo médico activó el protocolo de emergencia y prosiguió con las maniobras durante aproximadamente 40 minutos. Pese a la rápida intervención y el trabajo coordinado de los profesionales de la salud, finalmente se declaró el fallecimiento del niño.

Apenas se confirmó el deceso, tomó intervención el fiscal de turno, el doctor Nicolás Santillán, quien dispuso una serie de medidas para esclarecer lo sucedido. El funcionario judicial ordenó que se tomen declaraciones testimoniales al personal de Bomberos, a los familiares y a todos los involucrados en la cadena de auxilio.
Además, el fiscal solicitó la realización de un examen cadavérico preliminar, que estuvo a cargo del médico de policía. El informe inicial no constató lesiones visibles en el cuerpo del menor, por lo que se dispuso el traslado del cadáver hacia la morgue del Hospital Independencia. Allí, se llevará adelante una autopsia exhaustiva para corroborar fehacientemente la causa del fallecimiento y descartar cualquier otra hipótesis.
El procedimiento judicial continuará en los próximos días con la evaluación de todas las actuaciones y el análisis de los informes médicos, mientras la comunidad de Cuyoj expresa su solidaridad con la familia afectada en una de las jornadas más difíciles que se recuerdan en la zona.













