La eliminación de Uruguay en la fase de grupos del Mundial 2026 no tardó en dejar una estela de reproches públicos. Richard “Chengue” Morales, ex delantero de la Celeste, cuestionó con dureza la actitud del plantel durante los dos años de proceso con Marcelo Bielsa, con foco en una pregunta que atravesó el debate: por qué ningún jugador respaldó a Luis Suárez cuando el máximo goleador de la historia de Uruguay alzó la voz contra el entrenador.
El ex futbolista de Nacional y Gremio fue claro desde el arranque: no apuntó al rendimiento de los jugadores dentro del campo. “No le vamos a pegar a los jugadores ahora, porque podés equivocarte, jugar bien o mal”, aclaró. Pero sí marcó una diferencia entre lo que ocurrió en la cancha y lo que, según él, sucedió puertas adentro durante el ciclo de Bielsa. El eje de su cuestionamiento fue el silencio colectivo del plantel frente a lo que describió como dos años de maltrato, que nadie hizo público mientras ocurría.
“Escondieron dos años del maltrato con Bielsa”, afirmó Morales en el programa. Y la pregunta que lanzó fue directa: “En dos años, ¿a ninguno se le ocurrió: ‘Vamos a hacer una rueda de prensa, no jugamos más, no podemos más’?”. Para el ex delantero, ese silencio prolongado no tiene una lectura neutra. Alguien, en algún momento, debió haber tomado la palabra. Y nadie lo hizo.
El caso de Suárez fue el punto que más peso tuvo en el análisis de Morales. Cuando el histórico delantero salió a hablar públicamente sobre sus diferencias con Bielsa, el plantel no reaccionó en bloque. “Suárez levantó la voz y ningún compañero se levantó atrás de él”, subrayó. Y el nombre que apareció en ese contexto fue el de José María Giménez, defensor de la Celeste, a quien Morales reconoció con respeto —“es un crack, es un divino”— pero cuya postura pública le llamó la atención: “Sale Suárez a decir lo que dice y Giménez sale respaldando al técnico”.

Esa imagen —el máximo goleador de la historia de Uruguay sin el apoyo de sus compañeros— fue la que Morales usó para trazar una hipótesis sobre la dinámica interna del grupo. Para él, el plantel estaba partido. “O tenían un bando, o tenían otro”, planteó, y pidió que los propios jugadores salieran a explicarlo: “Que salgan a decir lo que pasó”. La falta de una versión colectiva y pública fue, a su entender, parte del problema.
El propio Morales también puso en perspectiva la figura de Diego Alonso, antecesor de Bielsa al frente de la Celeste. “Alonso, un divino también, jugué con él en Bellavista, un crack, todo, no estaba preparado para la selección”, dijo, en una lectura que abarcó el historial reciente del banco uruguayo.
El contexto en el que se inscribieron esas palabras era el de una eliminación que sacudió al fútbol sudamericano. Uruguay quedó afuera del Mundial 2026 con apenas dos puntos, producto de un empate ante Arabia Saudita (1-1), otro ante Cabo Verde (2-2) y una derrota ante España (1-0) en Guadalajara.
Esos resultados dejaron a la Celeste tercera en el Grupo H, sin acceso a los 16avos de final ni a ninguno de los ocho cupos para los mejores terceros.
Antes de abandonar Playa del Carmen, Bielsa reunió al plantel y les dijo: “Me dejaron solo”. La frase, dirigida especialmente a los referentes del equipo, fue revelada por el periodista Sebastián Giovanelli en ESPN con base en testimonios de personas presentes. Ningún futbolista tomó la palabra tras las palabras del técnico. Entre los señalados habría estado Federico Valverde, capitán del equipo.
El propio Bielsa había sido lapidario en la conferencia de prensa posterior a la eliminación. “Lo que yo le dejo al fútbol uruguayo es nada, porque cualquier tipo de aporte que pueda hacer un entrenador al fútbol de un país en el que trabajó tres años nunca se instala si no se consiguen resultados”, afirmó. También descartó que el cuarto puesto en las Eliminatorias Sudamericanas o el tercer lugar en la Copa América 2024 tuvieran valor a la luz del desenlace mundialista.
Desde el lado del plantel, Sebastián Cáceres, defensor del América de México y único futbolista que regresó a Montevideo en el vuelo de la madrugada del lunes, rechazó la versión de un conflicto generalizado. “Hubo cosas que se dijeron que no fueron verdad. Se manipuló mucho lo que se habló para dejar mal a Marcelo y eso no está bien”, declaró en el aeropuerto internacional de Carrasco. Cáceres admitió que hubo una reunión de despedida tras la eliminación, pero no reveló su contenido: “Eso queda entre nosotros, como debió ser desde un principio”.
Bielsa brindará una conferencia de prensa este martes a las 18:00 en el Estadio Centenario de Montevideo donde se espera que pueda esclarecer las circunstancias que llevaron a la reciente eliminación celeste en la cita mundialista.













