
El Juzgado Correccional N° 3 de la provincia de Catamarca sentenció a un efectivo policial de la provincia, culpable de lesionar y amenazar de muerte a su expareja. El caso de violencia de género, derivó en una pena de diez meses de prisión en suspenso, junto con una serie de medidas restrictivas y obligatorias para el agente.
Durante el juicio oral, el efectivo policial -cuya identidad no fue difundida para resguardar a la víctima- reconoció su responsabilidad por los hechos ante el tribunal. Según Catamarca Actual, la condena estuvo a cargo del fiscal Víctor Figueroa y su defensa fue el letrado Efraín Morcos. La declaración del acusado fue un elemento central para la causa.
La condena dictada por el juez Javier Herrera, estableció que el policía es responsable por lesiones leves calificadas por haber mediado una relación de pareja y amenazas simples. En ese marco, el condenado deberá cumplir una serie de reglas de conducta durante tres años, además de la pena de prisión en suspenso.
Entre las medidas impuestas, se encuentra: la obligación de fijar residencia, someterse al control del Patronato de Liberados, abstenerse del consumo de estupefacientes y del abuso de bebidas alcohólicas, y evitar cualquier tipo de contacto con la víctima, salvo para cumplir con obligaciones parentales respecto de la hija que ambos tienen en común. Otra de las condiciones fijadas por la Justicia incluye el inicio de un tratamiento psicológico y la acreditación de una capacitación en violencia de género bajo el dispositivo interinstitucional “Ley Micaela – Masculinidades en clave de cuidado”.
Las medidas de restricción y capacitación se inscriben en el marco de la Ley Micaela, que exige a los funcionarios públicos formación permanente en temáticas de género. El caso pone de relieve los procedimientos que la Justicia de Catamarca implementa en situaciones de violencia de género y la articulación con organismos especializados en la materia.
Además, el juez dispuso que los antecedentes se remitan a la Secretaría de Familia y al Juzgado de Familia correspondiente, para que intervengan en el caso. La sentencia también fue notificada a la Jefatura de Policía de la Provincia y a la Dirección de Asuntos Internos, dado el carácter de funcionario público del condenado. Según Catamarca Actual, estas medidas buscan asegurar el cumplimiento efectivo de la sanción y el seguimiento institucional del agente.
El origen de la causa se remonta al 25 de enero de 2026. En esa fecha, según la investigación, el policía agredió físicamente a su expareja durante una discusión en un domicilio de la ciudad de Catamarca, provocándole lesiones que fueron constatadas por un examen médico. Minutos después, el agresor la amenazó de muerte, lo que generó un temor fundado en la víctima y motivó la imputación por parte de la Fiscalía. La secuencia de los hechos fue ratificada en sede judicial, lo que permitió avanzar hacia la condena.
El caso marca un precedente en el abordaje institucional de la violencia ejercida por integrantes de las fuerzas de seguridad. El seguimiento judicial y administrativo impuesto por el fallo apunta a fortalecer la protección de las víctimas y el cumplimiento de los estándares legales en la materia.
La situación se inscribe en un escenario donde la Justicia provincial ha avanzado en la investigación y sanción de hechos de violencia de género cometidos por efectivos de la Policía de Catamarca, con medidas de protección y seguimiento para las víctimas. De forma paralela a este caso, otro miembro de la fuerza fue imputado por amenazas, violación de domicilio y desobediencia judicial en un expediente distinto, lo que evidencia la preocupación institucional frente a episodios de violencia de género en el ámbito policial.













