El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, negó el lunes por la noche que su Gobierno haya acordado pagar 300 millones de dólares a Irán como parte del entendimiento alcanzado entre Washington y Teherán para poner fin a la guerra en el Golfo y reabrir el Estrecho de Ormuz. El mandatario calificó esas versiones como una campaña de “noticias falsas” y rechazó las informaciones difundidas por medios iraníes sobre las negociaciones.
A través de una publicación en Truth Social, Trump desmintió que el memorando de entendimiento firmado entre ambas partes contemple una transferencia de fondos a la República Islámica. La versión sobre un posible pago surgió en medio de las conversaciones que incluyeron discusiones sobre alivio de sanciones y acceso de Irán a activos congelados en el extranjero.
La desmentida llegó horas después de que el mandatario estadounidense anunciara en Francia la firma del memorando de entendimiento destinado a poner fin al conflicto iniciado en febrero y restablecer la navegación en el Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio energético mundial.
“El acuerdo ya está firmado y el estrecho ya está parcialmente abierto”, declaró Trump ante periodistas al llegar a Évian, donde participa de la cumbre del G7.
El bloqueo del Estrecho de Ormuz permaneció vigente durante tres meses y afectó las exportaciones de petróleo y gas provenientes del Golfo Pérsico. La interrupción del tránsito marítimo generó tensiones en los mercados internacionales y alteró las cadenas globales de suministro energético.
Consultado sobre la publicación del documento, Trump respondió: “Probablemente bastante pronto. Diría que después del viernes… creo que en un futuro muy cercano”.
Según fuentes de ambas delegaciones, el memorando establece la reapertura de la vía marítima y la extensión del cese del fuego por un período de 60 días. Durante ese plazo, las partes buscarán resolver cuestiones pendientes, entre ellas el futuro del programa nuclear iraní.
Funcionarios estadounidenses precisaron que cualquier beneficio económico contemplado para Irán dependerá de garantías verificables de que Teherán no desarrollará armamento nuclear. Washington presentó esa condición como un requisito indispensable para mantener vigente el entendimiento.
Mientras tanto, la oposición demócrata en el Congreso reclamó conocer el contenido completo del acuerdo. El líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, exigió la publicación íntegra del texto y la presentación de un informe formal ante los legisladores.
“El pueblo estadounidense merece detalles y total transparencia: ¿qué contiene exactamente este ‘entendimiento’?”, expresó Schumer en un comunicado.
El senador también planteó interrogantes sobre el despliegue militar estadounidense en la región y cuestionó los resultados del conflicto. “¿Qué ganamos realmente con esta guerra de Trump?”, señaló.
La firma del memorando no eliminó todas las tensiones derivadas del conflicto. Horas después del anuncio, Israel lanzó un ataque con un dron contra un vehículo en el sur del Líbano, donde mantiene operaciones contra Hezbollah, organización respaldada por Irán.
Teherán sostuvo que el memorando exige el cese total de hostilidades en ese frente. Israel, que participó junto a Estados Unidos en las operaciones militares desde febrero y no integró las negociaciones que condujeron al acuerdo, respondió que conserva el derecho de actuar militarmente cuando lo considere necesario.
Desde Suiza, el presidente Guy Parmelin confirmó que la ceremonia formal de ratificación tendrá lugar en Ginebra, aunque evitó garantizar la fecha anunciada por Trump. “Es más prudente hablar de este fin de semana” que del viernes, afirmó Parmelin.
El mandatario suizo explicó que todavía no está definida la composición de las delegaciones participantes ni el nivel de representación de cada país. “Hay que tener paciencia para conocer los detalles. Se hará en Ginebra porque esta es la voluntad de las partes y del facilitador Pakistán”, sostuvo.
Parmelin destacó además el papel desempeñado por Suiza, Pakistán y Qatar en los esfuerzos diplomáticos para acercar posiciones entre Washington y Teherán. Recordó que Suiza actúa como “potencia protectora” entre ambos países desde 1980 y funciona como canal de comunicación en ausencia de relaciones diplomáticas formales.
“Tenemos contacto con Irán. Nuestro asesor de seguridad nacional está en contacto con todas las partes”, afirmó.
El presidente suizo agregó que el domingo ambas partes formalizaron digitalmente el compromiso para detener las hostilidades, por lo que la ceremonia prevista en Ginebra tendrá carácter de ratificación pública del acuerdo.

Parmelin también recordó que el 26 de febrero, dos días antes del inicio de los ataques, representantes de Estados Unidos e Irán participaron en conversaciones indirectas en Ginebra. Aunque esas gestiones no evitaron el estallido del conflicto, Irán y Qatar señalaron entonces que existían “progresos significativos” en las negociaciones.
(Con información de EFE)













