El Parlamento Europeo prevé aprobar este martes el acuerdo arancelario alcanzado entre la Unión Europea y Estados Unidos, en lo que representa el último gran paso político para poner en marcha un pacto comercial destinado a reducir las tensiones entre ambos socios y evitar nuevas medidas proteccionistas de Washington.
El acuerdo fue cerrado en julio del año pasado entre Bruselas y la administración del presidente estadounidense, Donald Trump. El entendimiento establece aranceles del 15% para la mayoría de los productos exportados por la Unión Europea al mercado estadounidense, mientras que el bloque europeo aceptó aplicar aranceles cero a los bienes procedentes de Estados Unidos.
Aunque los gobiernos de los Estados miembros ya dieron su respaldo al texto, la votación en la Eurocámara constituye la última instancia política relevante antes de su implementación. La aprobación permitiría además que la Unión Europea cumpla con el plazo fijado por Trump para el 4 de julio y reduzca el riesgo de nuevas tarifas sobre los vehículos europeos.
Las principales fuerzas políticas del Parlamento Europeo anticiparon su apoyo al acuerdo. Entre ellas figura el Partido Popular Europeo (PPE), la bancada más numerosa de la cámara y a la que pertenece la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
Tras la votación parlamentaria, el pacto aún requerirá algunos procedimientos formales, entre ellos la ratificación definitiva por parte de los Estados miembros y su publicación en el Diario Oficial de la Unión Europea antes de entrar en vigor.

Durante la negociación parlamentaria, los eurodiputados incorporaron varias cláusulas de protección destinadas a reforzar la posición europea. Una de ellas fija una fecha de expiración para el acuerdo a finales de 2029, salvo que ambas partes decidan renovarlo.
Otra disposición otorga a la Comisión Europea la facultad de suspender el pacto si Estados Unidos incumple sus compromisos o adopta medidas que alteren significativamente el comercio y la inversión entre ambas economías.
El presidente de la Comisión de Comercio Internacional del Parlamento Europeo, Bernd Lange, destacó la postura adoptada por la institución durante el proceso de revisión del texto. “El Parlamento Europeo dejó muy claro que realmente no aceptaremos ningún acuerdo procedente de Estados Unidos sin defender nuestros intereses europeos”, afirmó Lange la semana pasada.
Por su parte, el eurodiputado socialdemócrata Brando Benifei sostuvo que Bruselas debe actuar con mayor firmeza frente a Washington. Según expresó, la Unión Europea necesita “dejar de ser débil” y “ser firme” en sus relaciones con Estados Unidos, después de que el Parlamento introdujera cambios para reforzar las capacidades de actuación del bloque.
El acuerdo llega después de un período de fuertes tensiones comerciales. Tras regresar a la Casa Blanca el año pasado, Trump impulsó una amplia política arancelaria que afectó a distintos sectores, entre ellos el acero, el aluminio y la industria automotriz.

Ante ese escenario, Von der Leyen promovió negociaciones con Washington para alcanzar un entendimiento que limitara el impacto de las medidas comerciales y preservara una relación económica considerada estratégica para ambas partes. El intercambio comercial entre la Unión Europea y Estados Unidos ronda los dos billones de dólares.
Dentro del PPE, varios dirigentes sostienen que la aprobación del acuerdo aportará previsibilidad a las empresas europeas después de un período marcado por la incertidumbre. El portavoz de Comercio Internacional del grupo, Jorgen Warborn, afirmó que el pacto “sigue siendo la opción más viable sobre la mesa y el mejor resultado disponible para las empresas de la Unión Europea”.
También el grupo de Conservadores y Reformistas Europeos (ECR), ubicado en la derecha del espectro político, anunció que respaldará la iniciativa. El portavoz de esa bancada, Michael Strauss, señaló que “en un momento de incertidumbre global, mantener estable la economía transatlántica es simplemente algo bueno para Europa”.
Sin embargo, el acuerdo enfrenta críticas dentro del Parlamento. Legisladores de los Verdes, de la Izquierda y algunos sectores centristas consideran que la Unión Europea cedió demasiado terreno en las negociaciones y no protegió adecuadamente sus intereses comerciales frente a Estados Unidos.
A pesar de esas objeciones, el respaldo de los principales grupos políticos permite anticipar una aprobación sin mayores sobresaltos, lo que acercará la entrada en vigor de un acuerdo que busca cerrar uno de los capítulos más tensos de la relación comercial transatlántica en los últimos años.
(Con información de AFP)













