
La capital de Honduras enfrentará una nueva emergencia por escasez de agua luego de que la Alcaldía Municipal del Distrito Central declarara emergencia hídrica por un período inicial de 90 días debido a los bajos niveles de las represas y la falta de lluvias suficientes en Tegucigalpa y Comayagüela.
El anuncio fue realizado por el alcalde capitalino, Juan Diego Zelaya, quien advirtió que la situación actual recuerda la severa crisis hídrica de 2015, aunque aseguró que las condiciones de este año son incluso más críticas debido a la escasa precipitación registrada durante mayo.
Las autoridades municipales alertaron que, aunque se esperan lluvias en las próximas semanas, estas no serán suficientes para recuperar los embalses que abastecen de agua a miles de familias capitalinas.
Alcaldía desplegará pipas y cuadrillas de emergencia
Como parte de las medidas adoptadas durante la emergencia, la Alcaldía informó que se contratarán hasta 80 pipas de agua para abastecer distintos sectores de Tegucigalpa y Comayagüela.
El suministro provendrá tanto de embalses como de pozos privados, mientras las autoridades buscan reducir el impacto de la crisis sobre la población.
Además, el alcalde explicó que se fortalecerán las cuadrillas de reparación de fugas de la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS), así como proyectos rápidos junto a juntas administradoras de agua.
“El verano está fuerte y va a seguir fuerte”, expresó Zelaya durante su comparecencia pública.
Según el edil, la prioridad será garantizar el acceso al agua en barrios y colonias que ya comienzan a resentir problemas de abastecimiento.

Juan Diego Zelaya aseguró que los actuales niveles de las represas son considerados críticos y advirtió que el escenario podría complicarse aún más si continúan las bajas precipitaciones en las próximas semanas.
“Va a llover, pero eso no significa que vamos a recuperar el nivel de los embalses”, señaló.
La situación revive el temor de una nueva crisis similar a la registrada en 2015, cuando miles de capitalinos enfrentaron prolongados racionamientos de agua debido a la sequía.
Sin embargo, el alcalde sostuvo que las condiciones climáticas actuales son más severas debido al comportamiento irregular de las lluvias durante la temporada.
Las autoridades esperan que la declaratoria permita agilizar contrataciones y acciones inmediatas para enfrentar la emergencia.
Otro de los temas abordados por Zelaya fue el avance del proyecto de reactivación de la represa San José, una de las obras consideradas clave para mejorar el abastecimiento de agua en la capital hondureña.
No obstante, el alcalde confirmó que la obra no estaría finalizada antes del primer trimestre de 2028.
Mientras tanto, las autoridades municipales aseguran que concentran todos sus esfuerzos en atender la situación actual y evitar un colapso en el suministro.
“Ahorita este verano tenemos que poner toda nuestra capacidad instalada al servicio de la emergencia”, afirmó.

El alcalde capitalino también hizo un llamado urgente a la población para reducir el consumo de agua y colaborar durante el período crítico que atraviesa la ciudad.
Según explicó, el alquiler de las 80 pipas tendrá un costo aproximado de 12 millones de lempiras mensuales, aunque señaló que garantizar el abastecimiento de agua es una prioridad frente a las necesidades de miles de familias.
Asimismo, aseguró que el manejo de recursos durante la emergencia contará con mecanismos de transparencia y auditorías concurrentes para evitar irregularidades en las contrataciones.
La crisis hídrica vuelve así a colocar en alerta a Tegucigalpa, una ciudad que históricamente ha enfrentado problemas de abastecimiento debido al crecimiento urbano, la deforestación y los efectos de las sequías prolongadas.













