
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió este jueves alertas de nivel naranja y amarillo para 17 provincias del país ante el avance de un frente frío y el desarrollo simultáneo de un proceso de ciclogénesis sobre el centro-este argentino. El fenómeno que trajo tormentas fuertes también estuvo acompañado por ráfagas del sur y traerá un marcado descenso térmico que se extenderá durante los próximos días.
El jueves concentró la mayor actividad del sistema. Desde las primeras horas, el AMBA registró lluvias y viento, pero fue en la franja del mediodía y la primera parte de la tarde cuando el cuadro alcanzó su punto más álgido. Las tormentas fuertes, la actividad eléctrica frecuente y las ráfagas del sector sur —que en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires oscilaron entre los 60 y 69 km/h— caracterizaron las horas centrales de la jornada. La temperatura máxima no superó los 14°C, mientras que la mínima se ubicó en los 9°C.
Al avanzar la tarde, el sistema de baja presión se desplazó con rapidez hacia el este, lo que permitió una estabilización gradual en el sur del Litoral y en Buenos Aires, aunque con viento persistente y lluvias aisladas durante la noche.
En ese marco, este viernes marcará el inicio de la transición hacia condiciones plenamente invernales. Los mapas del SMN emitidos a las 17:48 del jueves muestran que gran parte del territorio seguirá bajo alertas, con viento del oeste y ausencia de precipitaciones para el AMBA. Las temperaturas en CABA descenderán de forma pronunciada: la máxima llegará a los 13°C y la mínima se ubicará en los 5°C, con ráfagas de entre 42 y 50 km/h durante la mañana.

El sábado repetirá un esquema similar al viernes. El pronóstico del SMN para CABA indica una máxima de 13°C y una mínima de 7°C, con cielos parcialmente nublados por la mañana, sol durante la tarde y viento del oeste con ráfagas de 42 a 50 km/h en las primeras horas. Sin probabilidad de precipitaciones, la jornada se presentará seca, pero con frío marcado.
El domingo profundizará el descenso térmico. La mínima en CABA caerá a los 4°C —el registro más bajo del período— mientras que la máxima alcanzará los 13°C. Las condiciones serán secas, con sol y viento del noroeste con ráfagas de entre 13 y 22 km/h. El contraste entre la mínima nocturna y la máxima diurna será el rasgo más marcado de esa jornada.
Ya en el inicio de la semana siguiente, el SMN proyecta mínimas de entre 3°C y 4°C para el AMBA, lo que confirmaría el ingreso pleno al invierno meteorológico. La masa de aire polar que ingresó tras el paso del sistema de baja presión será la responsable de sostener esos registros tanto en zonas urbanas como en áreas suburbanas y rurales, donde los valores podrían ser aún más bajos.
Respecto de las alertas, el SMN estableció para este jueves una alerta naranja por tormentas fuertes a severas sobre el oeste y norte bonaerense, Santa Fe, el este y sur de Córdoba, Entre Ríos y Corrientes. En esas zonas se estimaron acumulados de entre 50 y 80 mm, granizo de diversos tamaños, actividad eléctrica frecuente y ráfagas que podrían superar los 90 km/h. El nivel naranja representa una evolución más intensa respecto de las advertencias iniciales emitidas durante la semana.

La alerta amarilla por tormentas se extendió sobre el resto de la provincia de Buenos Aires, el resto de Córdoba, La Pampa, San Luis, Misiones y el este de Santiago del Estero, Chaco y Formosa, con acumulados proyectados de entre 30 y 60 mm, susceptibles de ser superados de forma puntual.
Una segunda alerta, también de nivel amarillo, se activó por viento del sur de entre 30 y 50 km/h con ráfagas que podrían superar los 80 km/h, y abarcó 16 provincias del centro y norte del país. Sobre la costa bonaerense y el Río de la Plata exterior, las ráfagas podían alcanzar los 90 km/h, con una rápida crecida del nivel del agua sobre la costa de Uruguay.
El SMN recomendó retirar objetos sueltos de balcones, patios y terrazas; limpiar rejillas y desagües para facilitar el escurrimiento del agua; evitar circular por la vía pública durante las horas de mayor actividad; mantener los teléfonos celulares con carga y desconectar electrodomésticos ante eventuales cortes de energía.
Los organismos de emergencia mantuvieron el monitoreo permanente ante la posibilidad de anegamientos, caída de ramas y cortes en el suministro eléctrico.













