
Después de que el femicidio de Agostina Vega sumara este viernes un nuevo avance judicial con la detención de Matías Jesús Córdoba y Eugenia Ludmila Ascarruz, ambos inquilinos de Claudio Barrelier, los abuelos de la adolescente fueron contundentes al recordar que habían pedido la detención de todos los habitantes de la vivienda ubicada en Juan del Campillo 878.
“Veníamos pidiendo que todos los que estaban en esa casa tenían algo que ver, en mayor parte o en menor parte, porque no puede ser que en una casa no se escuche nada”, remarcó Miguel Heredia, el abuelo de la menor asesinada en mayo.
En línea con esto, la abuela de Agostina, Elizabeth Fernández, aseguró que se encuentra esperanzada sobre el rumbo de la investigación. “Creemos que está bien encaminado el fiscal y que posiblemente va a haber más detenciones”, afirmó.
De acuerdo con las declaraciones recopiladas por El Doce.tv, la mujer también relató la situación de Melisa, madre de la adolescente, tras informar que está acompañada por una profesional de la salud mental y permanece medicada tras haber estado internada durante la búsqueda de su hija.

De la misma manera, Fernández explicó que la familia aún no le pudo contar todos los detalles del caso, por temor al impacto emocional. “Si bien ella sabe parte de lo que pasó con su hija, no sabe detalles. Todavía no le podemos decir. No sabemos cómo decirle”, señaló.
Por otro lado, en respuesta a los nuevos rumores que surgieron sobre el entorno de la víctima, Heredia desmintió versiones sobre supuestos favores municipales o pagos recibidos para silenciar a la familia. “A mí no me han dado ningún puesto, nadie me ha dado plata para callarme”, sostuvo.
“Se han hablado muchas cosas. De que a nosotros nos dan un guion sobre lo que tenemos que decir. Nadie nos dice lo que tenemos que decir”, subrayó el hombre. Asimismo, reconocieron que, al inicio de la causa, existieron cuestionamientos hacia el desempeño de la fiscalía por supuestas demoras en la búsqueda de Agostina. Sin embargo, afirmaron que actualmente están conformes con la labor del fiscal, al observar avances concretos en la investigación.
Los detalles del caso tras las nuevas detenciones
La causa por el femicidio de Agostina Vega en la ciudad de Córdoba sumó dos nuevos detenidos: Matías Jesús Córdoba y Eugenia Ludmila Ascarruz, los inquilinos de Barrelier. Según fuentes judiciales citadas por Infobae, están acusados de encubrimiento agravado.
La pareja alquilaba la planta alta de la vivienda y, de acuerdo con la acusación, permanecieron allí durante toda la noche en la que la adolescente fue asesinada. De hecho, una pericia acústica realizada el miércoles en el domicilio resultó clave para los investigadores.

El abogado Carlos Nayi, representante de la familia materna de la víctima, informó que durante el estudio se reprodujo la canción “No Se Ve / Chingon” de DesaKTa2 en distintos ambientes y volúmenes, entre las 00:30 y las 2 de la madrugada, horario coincidente con el crimen. El resultado demostró que desde el sector ocupado por Córdoba y Ascarruz se podía escuchar con claridad lo que sucedía en la habitación donde ocurrió el ataque.
Entre las pruebas que complicaron a los inquilinos se incluyó los registros de las cámaras de seguridad, en donde se estableció que Vega ingresó a la vivienda a las 22:55 del 23 de mayo. Nueve minutos después, a las 23:04, llegaron Córdoba y Ascarruz, quienes permanecieron en el lugar durante nueve horas y cincuenta minutos, según las fuentes consultadas.
Asimismo, los resultados de la autopsia también fueron claves para señalarlos como testigos del crimen, ya que se determinó que la muerte de la adolescente ocurrió cerca de la una de la madrugada del 24 de mayo. Es decir, cuando la pareja se encontraba en el lugar.
Actualmente, el caso suma seis imputados. Barrelier fue señalado como el principal acusado y permanece detenido con prisión preventiva, imputado por homicidio triplemente calificado: por alevosía, criminis causa y por violencia de género.

También están bajo prisión preventiva Osvaldo Fassetta y Soledad Andreani, acusados de encubrimiento agravado. Según la acusación, Fassetta actuó como nexo entre Barrelier y el exterior durante las primeras horas de la búsqueda, mientras que Andreani habría facilitado el vehículo Ford Ka negro empleado para trasladar los restos de la víctima.
La sexta imputada es Marianela Palmero, pareja de Barrelier, que fue detenida a fines de junio por encubrimiento agravado. No obstante, su situación procesal aún no ha sido definida por el fiscal Garzón, quien no resolvió si dictará la prisión preventiva.
Por otro lado, Fernanda Alaniz, abogada del padre de Agostina, Gabriel Vega, solicitó recientemente los arrestos de Viviana (madre de Barrelier) y una de sus hermanas, además de haber pedido la detención de Córdoba y Ascarruz antes de que se concretara. Alaniz fundamentó su pedido en los movimientos de las personas en la propiedad tras el crimen y antes del allanamiento, sosteniendo que “ayudaron a limpiar la escena” y eliminar rastros relevantes para la investigación.
Según Alaniz, todos los presentes tenían llave de la vivienda y permanecieron allí después del femicidio. Además, remarcó que el único acceso era por el lugar donde ocurrió el crimen y que en el baño, mediante pruebas con Luminol, los investigadores hallaron rastros de sangre que, según la acusación, fueron eliminados tras una limpieza.
“¿Quién limpió tan bien el baño? Si toda la casa era una mugre”, cuestionó la abogada. Por este motivo, para la querella, resulta improbable que los convivientes no advirtieran lo sucedido en ese ambiente durante los días posteriores al hecho.













