Las lluvias persistentes que afectaron la cordillera y la precordillera durante el jueves, provocaron diversos destrozos. Sin embargo, Neuquén fue una de las afectadas y este viernes enfrentará un nuevo alerta naranja por lluvias. Las provincias limítrofes también se verán afectadas dado que el Servicio Meteorológico Nadional anunció un alerta amarillo.
Durante la jornada del jueves, rigió una alerta máxima en sectores de la cordillera neuquina, donde se concentraron las lluvias más intensas y se registraron las principales consecuencias del temporal. Para el viernes, el SMN prevé una alerta naranja.

El ente nacional informó: “Se estiman valores de precipitación acumulada entre 20 y 40 mm, pudiendo ser superados de manera local”. Ante la situación, el Servicio Meteorológico Nacional recomienda:
- Seguir las instrucciones de las autoridades locales. La calma es fundamental en estas situaciones
- Salir solo si es necesario
- No sacar la basura
- Limpiar desagües y sumideros
- Alejarse de zonas inundables y no ingreses en calles anegadas
- Conducir con precaución
- Cortar el suministro eléctrico si ingresa agua
- No acercarse a cables, postes o carteles con electricidad
- Preparar un kit de emergencia con agua potable, alimentos, botiquín de primeros auxilios, radio a pilas y linterna. Cargar los celulares con anticipación
- Agendar los números locales de Protección Civil, Bomberos y Policía
Durante el viernes, también continúan las alertas por viento Zonda para las provincias de Mendoza y San Juan que rigen desde el jueves. En Mendoza se registraron 176 intervenciones: los reportes incluyeron árboles, ramas, postes y cables caídos, voladuras de techos e incendios en campos y viviendas. En San Juan, las ráfagas favorecieron la propagación de incendios en distintos puntos de la provincia, con viviendas, plantaciones y animales afectados.
Según el SMN, el viernes se mantendrá la advetencia y las regiones podrían ser afectadas “por viento Zonda con velocidades entre 30 y 50 km/h, con ráfagas que pueden superar los 70 km/h. Este fenómeno puede provocar reducción de la visibilidad, un repentino aumento de temperaturas y condiciones muy secas”.
Por otro lado, en el sudeste de Santa Cruz y en el noroeste de Chubut mantienen una alerta amarilla por lluvias. “Se prevén valores de precipitación acumulada entre 10 y 20 mm, pudiendo ser superados de manera local”, comunicó el ente.
Evacuados y con problemas en el agua potable y energía
A partir del martes, la provincia de Neuquén optó por derivar problemas en el abastecimiento de agua potable, cortes de energía y restricciones de tránsito en rutas y pasos internacionales. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) mantiene la alerta por el temporal y en varias localidades se activaron operativos de emergencia.
Las precipitaciones acumuladas se ubicaron entre 150 y 200 milímetros durante las horas de mayor intensidad del temporal. El volumen de agua provocó crecidas de ríos y arroyos, anegamientos y deslaves en distintas localidades.
Las autoridades también suspendieron actividades presenciales y al aire libre en localidades alcanzadas por la alerta, con el objetivo de reducir los desplazamientos durante las horas de mayor riesgo.
La situación tuvo uno de sus puntos más sensibles en Aluminé, donde el Ministerio de Salud dispuso la evacuación preventiva del área de internación del hospital local. Para el viernes, la interrupción de la actividad escolar se mantuvo en la localidad y en zonas cercanas, debido a la persistencia de las lluvias y las dificultades para circular por los caminos.

En Villa La Angostura, una familia que se encontraba en un vehículo sobre la Ruta 65 debió ser asistida y trasladada a un lugar seguro durante el temporal.
En Las Coloradas, la crecida del río Catán Lil dejó bajo presión los servicios básicos de una localidad de alrededor de 2.000 habitantes. La turbidez del agua superó la capacidad de tratamiento de la planta local y obligó a racionar el suministro de agua potable.
El problema del agua se agravó con un corte de energía de ocho horas, que interrumpió el funcionamiento de los sistemas eléctricos de la planta. La localidad también quedó condicionada por el estado de sus caminos de acceso, todos de tierra.
Cierres y restricciones en pasos internacionales
El mal tiempo también alteró la conectividad con Chile. El paso internacional Pino Hachado fue cerrado de manera preventiva por acumulación de hielo y nieve sobre la calzada, viento fuerte, baja adherencia y riesgo de caída de piedras. La medida afectó uno de los principales cruces fronterizos de Neuquén.
El paso Cardenal Samoré también permaneció cerrado para todo tipo de vehículos debido al aumento del caudal de agua en el puente El Gringo. Las restricciones se sumaron a los problemas registrados en rutas cordilleranas, donde la lluvia, el hielo y la inestabilidad del terreno obligaron a extremar precauciones.

En ese contexto, Vialidad Nacional pidió evitar traslados no esenciales, respetar los cortes y consultar el estado de los caminos antes de viajar.
La Ruta Provincial 23 tuvo una habilitación restringida hasta las 18 del jueves, luego de los trabajos de despeje por un deslave que afectó el camino. La medida buscó permitir el regreso de los pobladores de la zona, ya que se trata de la única vía de acceso a esos sectores, mientras continuaba el monitoreo ante la persistencia de las lluvias.














