El primer ministro de Grecia, Kyriakos Mitsotakis, pidió el jueves ante la Asamblea General de las Organización de las Naciones Unidas defender la libertad de navegación y el tránsito por los estrechos internacionales, ante el uso de rutas marítimas clave como espacios de disputa geopolítica. Actualmente, los estrechos de Ormuz y Bab el-Mandeb en Medio Oriente son los más afectados por los conflictos bélicos.
El jefe del Gobierno griego advirtió que esa situación puede afectar las cadenas de suministro, los mercados energéticos y la seguridad alimentaria en el plano global. En ese sentido, reivindicó la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar como una herramienta del multilateralismo y sostuvo que sus principios deben orientar la respuesta ante los conflictos actuales.
“La libertad de navegación y el paso sin restricciones por los estrechos internacionales, tal como lo garantiza el Derecho Internacional, deben defenderse a nivel mundial”, afirmó. El mandatario anticipó que el tema ocupará un lugar prioritario durante la presidencia de Grecia en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, prevista para noviembre.
Mitsotakis también aludió a las diferencias con Turquía y señaló que la Convención constituye el “único” marco jurídico para tratar la disputa entre Atenas y Ankara por la plataforma continental y las zonas económicas exclusivas. “Al fin y al cabo, no podemos cambiar nuestra geografía y estamos destinados a vivir uno al lado del otro”, declaró el primer ministro, que consideró el diálogo como un elemento “esencial para la paz y la prosperidad”.
El primer ministro reclamó ante la ONU avances hacia una solución para Chipre y sostuvo que la división de la isla continúa como un asunto pendiente para la comunidad internacional. Por este motivo, advirtió que las tensiones en la región pueden afectar la estabilidad del conjunto de la zona.
“Han transcurrido 52 años desde la invasión ilegal de Turquía y la ocupación continuada de parte de la isla. Una violación flagrante del Derecho Internacional, cuyas consecuencias persisten hasta el día de hoy”, declaró Mitsotakis.
Grecia respaldó las iniciativas del secretario general de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, para crear condiciones que permitan retomar negociaciones sustantivas entre las partes. Atenas expresó su deseo de que ese proceso “pueda registrar avances durante el tiempo que (a Guterres) le queda en el cargo”. El Gobierno griego pidió además que los esfuerzos continúen después de la salida de Guterres y que su sucesor mantenga la reunificación de Chipre como objetivo, de acuerdo con las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y con una isla “libre de fuerzas de ocupación”.
“Los principios que están en juego en Chipre también se están poniendo a prueba en otros lugares”, advirtió Mitsotakis.

Durante su discurso, el jefe de Gobierno se refirió a los conflictos de Medio Oriente y presentó a Grecia como un país dispuesto a facilitar el diálogo. “Somos un constructor de puentes, no un agitador”, afirmó.
Sobre la guerra en Gaza, el mandatario pidió una aplicación efectiva del Plan de Paz y defendió el desarme del grupo terrorista Hamas, a la vez que alertó contra las acciones ilegales en Cisjordania, al considerar que ponen en riesgo la posibilidad de establecer un Estado palestino viable.
Mitsotakis se refirió además a Líbano y calificó como “imprescindible” una respuesta coordinada para evitar un vacío de seguridad cuando termine el mandato de la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano (UNIFIL). Grecia sostuvo que entonces debe mantenerse una presencia internacional y europea efectiva.
(Con información de Europa Press)











