El presidente de Rumanía, Nicusor Dan, confirmó este domingo que el dron que el viernes impactó en un edificio residencial de diez pisos en la ciudad de Galati, dejando dos heridos y forzando la evacuación de 70 vecinos, es de origen ruso.
El informe técnico concluye “sin ambigüedad” que se trata de un Geran-2, la versión rusa del dron iraní Shahed-136, y calificó el episodio como el incidente de seguridad más grave ocurrido en suelo rumano desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022.
“Esta es la conclusión indiscutible del informe técnico finalizado por los especialistas del Estado rumano”, escribió Dan en redes sociales.
La investigación identificó la inscripción “ГЕРАН-2” en caracteres cirílicos sobre los fragmentos recuperados. Los componentes electrónicos, los sistemas de navegación, los módulos de mando, el motor y los elementos constructivos analizados “presentan similitudes hasta el punto de ser idénticos” a los de otros drones Geran-2 recuperados anteriormente en territorio rumano. Los análisis físico-químicos también confirmaron la presencia de los mismos materiales y combustibles identificados de manera repetida en aparatos de esta serie.
Dan declaró a Rusia como “el único responsable” del incidente y anunció una respuesta diplomática inmediata: el cónsul ruso en la ciudad portuaria del mar Negro de Constanta fue declarado persona non grata y el consulado ruso en esa ciudad quedó cerrado. Rumanía también convocó al embajador ruso ante el Ministerio de Relaciones Exteriores en Bucarest.
Dan señaló que el presidente ucraniano Volodimir Zelensky confirmó que el dron extraviado formaba parte de un ataque ruso sobre la región ucraniana de Odesa. El mandatario rumano precisó además que los investigadores determinaron que el aparato probablemente transportaba al menos 30 kilogramos de explosivos.
Reacción de la OTAN y la UE
Dan informó haber hablado con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, quien expresó la “solidaridad absoluta” de la Alianza con Rumanía y confirmó que la OTAN está “lista para defender cada centímetro del territorio aliado”.
La jefa de la Unión Europea, Ursula von der Leyen, afirmó que Rusia había “cruzado otra línea más” y anunció que la UE prepara un 21° paquete de sanciones contra Moscú. El embajador de Estados Unidos ante la OTAN, Matthew Whitaker, declaró: “Defenderemos cada centímetro del territorio de la OTAN”.
La canciller rumana Oana Toiu señaló que el impacto del dron ruso en el edificio residencial de Galati reúne los criterios para invocar el Artículo 4 del Tratado de Washington, que prevé consultas entre aliados ante amenazas a la seguridad territorial.
Moscú rechaza la responsabilidad
El Kremlin, por su parte, fue informado del incidente según confirmó el portavoz presidencial Dmitri Peskov a la agencia TASS, mientras la portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, calificó de “infundadas” todas las acusaciones sobre drones rusos sobrevolando Europa.
Antecedentes: una frontera bajo presión
El episodio de Galati no es un hecho aislado. Rumanía, que comparte una frontera terrestre de 650 kilómetros con Ucrania, ha registrado incursiones de drones rusos en su espacio aéreo en 28 ocasiones desde que Moscú comenzó a atacar los puertos ucranianos a lo largo del río Danubio. Sin embargo, es el primero en causar heridos sobre suelo de un Estado miembro de la OTAN y la UE.
El Geran-2 es la denominación rusa del dron iraní Shahed-136, cuya producción Moscú internalizó en 2022.













