
En Nicaragua, apostillar documentos oficiales se ha convertido en una espera de hasta cuatro meses o en un pago de hasta USD 400, según Despacho 505, en un contexto en el que el nuevo sistema virtual de citas de la Cancillería, creado en abril de 2025, no redujo las trabas para quienes necesitan legalizar papeles para emigrar, estudiar o trabajar en el extranjero.
El medio Despacho 505 comprobó que hasta el 13 de mayo de 2026 la cita más cercana disponible en la plataforma era para el 5 de julio. Según ese mismo reporte, las denuncias apuntan a fallas constantes del sistema, errores que impiden validar la cita y un mercado paralelo de intermediarios que venden cupos con tarifas de entre 100 y 400 dólares.
El problema sustituyó las filas físicas frente a la Cancillería en Managua por horas ante una pantalla, según Despacho 505. El medio señaló que la digitalización se implementó en abril de 2025 en un intento de eliminar las aglomeraciones visibles desde 2018, cuando esas filas exponían la crisis migratoria no reconocida vinculada a la represión y al clima de terror impuesto por el régimen.
Una ciudadana originaria de Carazo relató a Despacho 505 que lleva dos días intentando conseguir una cita para enviar documentos de estudio a su hijo en México. La mujer describió el proceso así: “Sí, las filas desaparecieron en teoría para coger lugar, porque igual siempre se espera, pero ahora es otro el martirio. Con suerte se puede conseguir una cita para dentro de tres o cuatro meses. Llevo desde hace dos días intentando. Primero la página no cargaba y, cuando por fin logré avanzar después de llenar todos los datos, el sistema no permitía seleccionar entre las pocas fechas disponibles que aparecían en verde”.
La falta de citas amenaza trámites migratorios en España

La demora no solo afecta a quienes intentan salir del país, sino también a nicaragüenses que ya están en el exterior. Maxine, integrante del Movimiento de Mujeres Migrantes de Extremadura en España, dijo a Despacho 505 que el sistema deficiente está frustrando la regularización migratoria de muchos connacionales en ese país.
“Tenemos casos de nicaragüenses a quienes les están asignando citas hasta agosto”, afirmó Maxine. Según Despacho 505, el plazo para aplicar al proceso de regularización migratoria extraordinaria en España vence el próximo 30 de junio, por lo que muchas personas podrían perder esa opción por no conseguir la apostilla a tiempo.
La misma fuente añadió otra denuncia sobre el costo de acelerar el trámite por vías informales: “A estas alturas, quien no gestionó la apostilla prácticamente pierde esa oportunidad, a menos que pague por debajera (de manera ilícita), porque eso está pasando en Nicaragua. Están cobrando hasta USD 300 por apostillar un récord policial de un día para otro”.
Un hombre consultado por Despacho 505 sostuvo que antes estos trámites podían resolverse en días, dependiendo de la hora de llegada o de la suerte. Ahora, explicó al medio, no ha podido obtener la apostilla que necesita su hermana para aplicar al proceso de regularización extraordinaria en España, aunque hace dos años sí logró gestionar partidas de nacimiento, récord de policía y títulos de sus tres hijos y varios de sus nietos.
Una mujer mayor, descrita por Despacho 505 como una adulta de “70 y pico”, contó al medio que pasó varios días intentando obtener una cita para apostillar los certificados de estudio de su hija, que emigró hace tres años. Tras superar las dificultades para usar la plataforma, descubrió que la fecha más próxima disponible era para mediados de agosto, pese a que tiene un boleto comprado para el 30 de mayo.
La mujer dijo a Despacho 505 que, al no tener un familiar de primer grado en Nicaragua que pueda ayudarla con las gestiones, probablemente tendrá que comprar la cita. Su resumen fue este: “Aquí, si no son unos, son otros los que te friegan”.
La digitalización trasladó el negocio a un mercado negro de citas

De acuerdo con los testimonios recogidos por Despacho 505, la ausencia de aglomeraciones en Managua no implica que el problema haya terminado. El medio concluyó que la digitalización de las citas no eliminó el negocio alrededor de las apostillas, sino que lo trasladó al entorno virtual.
Durante años, según Despacho 505, los intermediarios lucraron con la venta de los primeros puestos en las filas frente a la Cancillería. Con el nuevo esquema, gestores y supuestos abogados ofrecen conseguir espacios “más rápido” a cambio de pagos que van de USD 100 a USD 400, de acuerdo con el monitoreo de denuncias ciudadanas y testimonios recopilados por el medio.
En publicaciones de redes sociales y grupos revisados por Despacho 505, los vendedores se presentan como grupos de abogados que brindan servicios de agilización del trámite. Otros se identifican simplemente como gestores y ajustan el cobro según la urgencia.
Uno de esos participantes escribió en una discusión pública citada por Despacho 505: “Yo estuve vendiendo servicios de apostillado a 180 y 200 dólares”. En esas conversaciones, añadió el medio, otros usuarios denunciaban que abogados o gestores “acaparan” las citas mientras los ciudadanos comunes siguen atrapados en la espera.
Despacho 505 indicó que no existe prueba pública de participación oficial en estas prácticas. Aun así, la proliferación de intermediarios y la escasez prolongada de citas alimentan sospechas sobre una posible red interna vinculada al negocio.
La situación golpea con más fuerza a quienes necesitan documentos urgentes para trámites migratorios, solicitudes académicas o procesos laborales fuera del país, según Despacho 505. Para miles de nicaragüenses, apostillar documentos dejó de ser un trámite administrativo y pasó a ser otra barrera para salir, regularizarse o continuar estudios en el extranjero.













