Gerardo Luis Gasparutti, director académico en la Universidad Siglo 21, fue detenido en las últimas horas, acusado de asesinar a su esposa, María Lucila Pagani, en un caso que conmociona a la provincia de Córdoba.
El arresto se produjo luego de que la investigación judicial diera un giro y descartara la versión que había dado el propio Gasparutti a la Justicia: que su mujer murió a causa de una explosión e incendio dentro del Renault Sandero en el que ambos viajaban el pasado 14 de junio sobre la ruta E-53, a la altura del kilómetro 8, en una zona rural de Villa Allende. Explicó que las llamas se originaron cuando ella puso a cargar el celular.
Para la fiscal del caso, Liliana Copello, el hombre mintió: apoyada en los peritajes al vehículo, sostiene la hipótesis de que se trató de un hecho planificado. Por eso, lo imputó por homicidio calificado por el vínculo.

Gasparutti tiene 43 años y hasta el momento de la detención ejercía como director de las carreras de Nutrición y Tecnología de los Alimentos en la Universidad Siglo 21.
En esa institución inició su trayectoria hace más de seis años, sumando funciones como docente en materias de Bromatología, Tecnología Alimentaria y Saneamiento Ambiental, cargos que ocupó de manera ininterrumpida desde 2020 y 2021.
En su perfil profesional en LinkedIn, se presenta como licenciado en Nutrición, especialista en Higiene y Seguridad y magíster en Ciencia y Tecnología de los Alimentos.
Allí también dice que cuenta con certificación internacional Irca A17256 como auditor líder de Sistemas de Gestión de la Calidad y que se desempeñó como auditor de normas de inocuidad HACCP y BPM para el Instituto Argentino de Normalización y Certificación (IRAM).
Su experiencia profesional también incluye asesorías para distintas empresas del sector alimentario.

En redes sociales, Gasparutti compartía imágenes con su familia y también su afición por el club Belgrano: en una foto publicada en 2018 se lo ve junto a su hijo en el estadio de Barrio Alberdi. Ese chico hoy tiene 10 años.
Su relato sobre lo que pasó con la víctima aquella noche de junio se cayó luego de que los peritajes descartaran que el incendio del vehículo donde viajaba el matrimonio fuera consecuencia de un accidente con el celular.
En un comunicado, el Ministerio Público Fiscal indicó que los bomberos a cargo de las pericias no hallaron en el habitáculo ningún celular, cable o fuente de carga y que sí percibieron un olor compatible con líquido combustible en el interior del Renault Sandero.
Otro dato relevante en la inspección fue que “solo se incendió el costado del acompañante, algo que es impropio de un incendio accidental”.
La mujer resultó gravemente herida y fue trasladada al Instituto del Quemado, donde falleció tres días después.

Posteriormente se supo que, aquella noche, el acusado había salido con su esposa a celebrar los 15 años de la llegada de la víctima a Córdoba. De acuerdo con la investigación, ambos se dirigían a un restaurante de Sierras Chicas para festejar en privado.
Fue en el camino que se produjo el hecho. Cuando la Policía llegó al lugar, encontró el auto completamente incendiado y con daños marcados en el habitáculo. Gasparutti estaba fuera del vehículo, mientras que Pagani, que viajaba como acompañante, presentaba quemaduras de extrema gravedad.
La mujer tenía 45 años y era docente. Trabajaba en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Córdoba. Era magíster en Gestión Cultural Internacional por la Università di Genova (Italia), magíster en Comunicación y Cultura Contemporánea por el Centro de Estudios Avanzados de la FCS-UNC, y licenciada en Letras por la Universidad de Buenos Aires (UBA).

Dentro de la FCS, se desempeñaba en la Prosecretaría de Relaciones Internacionales y en la Secretaría de Asuntos Estudiantiles. Además, integraba la Comisión Interclaustro de Derechos Humanos de la facultad y ejercía como docente en el nivel medio y en otras instituciones de nivel superior. A su vez, desarrollaba tareas como investigadora.













