La Justicia porteña todavía intenta reconstruir qué ocurrió durante la madrugada del martes 4 de agosto en el departamento de Facundo Moyano, ubicado en la avenida del Libertador al 5400. En ese contexto, luego de que Candela Arizaga amplió este jueves su declaración indagatoria, se conoció la transcripción de la llamada al 911 realizada desde el edificio, en la que se solicitaba una ambulancia porque el dirigente sindical le había dicho que estaba sufriendo un ataque al corazón.
Según pudo saber Infobae, la comunicación ingresó al sistema de emergencias a las 5.03 y no alertaba sobre una discusión de pareja ni sobre una mujer corriendo semidesnuda por la vía pública. El motivo era otro: el encargado de seguridad del edificio pedía asistencia porque, según le había informado el propio Moyano, estaba sufriendo un infarto.
“Hay una emergencia médica. Es una persona de acá, apellido Facundo Moyano”, comenzó diciendo el vigilador al operador del 911.
Cuando le consultaron qué ocurría con el dirigente sindical, respondió: “Está sufriendo un ataque al corazón, me dijo”.
El empleado explicó que trabajaba como personal de seguridad del edificio y que había recibido un llamado telefónico desde el departamento donde reside el ex diputado.

La conversación siguió así:
—¿Está consciente?, preguntó la operadora.
—Está consciente. Él me llamó para que le pida urgente una ambulancia, respondió.
—¿Él se encuentra solo? ¿Está acompañado de alguien?
—No sabría decir, pero recibí el llamado de emergencia, urgente. Si pueden llamar a la ambulancia, no sé a qué número llamar.
—¿Y estaría solo en su departamento?
—Exacto, sí. Por eso me llamó a mí.
Tras obtener los datos personales y el número telefónico del dirigente sindical, la operadora confirmó el envío de una ambulancia del SAME y le pidió al encargado que aguardara en el acceso al edificio para facilitar el ingreso del personal médico.
¿Qué pasó entre ese presunto infarto y la persecución que quedó registrada por las cámaras de seguridad?
Según la reconstrucción incorporada al expediente, el primer móvil en arribar a la zona fue un patrullero de la Policía de la Ciudad. De acuerdo con la declaración del efectivo, cuando se disponía a entrevistarse con el encargado del edificio vio salir corriendo a Candela Arizaga, prácticamente desnuda, seguida por Facundo Moyano, quien ignoró la voz de alto y continuó detrás de ella por varias cuadras.
Recién a las 05.15, doce minutos después del llamado inicial, arribó al edificio una ambulancia del SAME.
Tres minutos más tarde, a las 05.18, el personal médico dejó asentado que se entrevistó con el encargado del edificio, quien les informó que “se trató de una pareja” y que ambos ya no se encontraban en el lugar.
Pocos minutos después, a las 05.22, otro registro incorporado al expediente indicó que un móvil policial había localizado a una pareja en la zona de Virrey Vértiz y La Pampa, y que ambos presentaban “evidentes signos de consumo de sustancias”.
A partir de allí comenzó la secuencia que luego quedó registrada por distintas cámaras de seguridad incorporadas a la causa. Las imágenes muestran a Arizaga y su perro Mafia correr por la vía pública mientras Moyano la sigue durante varias cuadras por la avenida Virrey Vértiz hasta la zona de La Pampa.
Pocos minutos después, un segundo llamado al 911 alertó sobre la presencia de una mujer que corría desnuda por la calle. Ese aviso derivó en la intervención policial que terminó con ambos interceptados en la esquina de Virrey Vértiz y Sucre.
La investigación continúa ahora bajo la órbita de la fiscal Florencia Nocerez, titular subrogante de la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N°3 especializada en violencia de género, quien analiza la secuencia completa de los llamados al 911, los registros de cámaras de seguridad y las declaraciones de los testigos para reconstruir con precisión qué ocurrió durante la madrugada del martes.













