
El trabajo doméstico realizado en los hogares de Costa Rica constituye un pilar económico fundamental, aunque rara vez figure en estadísticas tradicionales. Según el Banco Central de Costa Rica (BCCR), estas labores, asumidas principalmente por mujeres, representan la segunda mayor actividad productiva del país, solo después de la industria manufacturera.
En 2022, el valor global generado por el trabajo doméstico no remunerado ascendió a ₡14.3 billones (aproximadamente USD 27,300 millones). El mismo estudio del BCCR calculó que una mujer dedicada a estas tareas aportó en promedio ₡259,901 (USD 497) mensuales. Esta cifra se aproxima al salario mínimo legal vigente para una trabajadora doméstica de tiempo completo en 2026, que es de ₡268,731.31 (USD 513). Así, el dato permite dimensionar económicamente actividades que sostienen la vida familiar, pero que no suelen ser reconocidas en términos de ingreso formal.
Las actividades que conforman el trabajo doméstico incluyen cocinar, limpiar, cuidar niños, realizar compras, pagar servicios, organizar horarios y atender las necesidades cotidianas del hogar. Como explicó CR Hoy, estos trabajos rara vez son contabilizados, a pesar de que su valor puede medirse utilizando precios de mercado.
Costos de reemplazo para el cuidado de niños y adultos mayores
Delegar el cuidado de hijos en servicios externos puede suponer un gasto significativo para las familias. Una guardería privada de tiempo completo cobra entre ₡130,000 y ₡320,000 (USD 248 – USD 610) al mes, según la zona y el tipo de atención. Los planes de medio tiempo, normalmente de cuatro horas diarias, oscilan entre ₡60,000 y ₡250,000 (USD 115 – USD 477).
Cuando se trata del cuidado de adultos mayores, el Colegio de Enfermeras y Enfermeros de Costa Rica establece tarifas específicas. Una jornada de mañana o tarde de atención profesional cuesta ₡60,000 (USD 115), mientras que la noche se cotiza en ₡80,000 (USD 153), según lo detallado por Lenín Hernández, secretario general del Sindicato Nacional de Enfermería y Afines. Si el servicio no requiere atención especializada y se limita a alimentación y aseo, los costos disminuyen a ₡20,000 (USD 38) por la mañana o tarde y ₡30,000 (USD 57) por la noche.

CR Hoy también reportó que estos valores reflejan el gasto que implicaría delegar en el mercado tareas que normalmente asumen las madres y otros integrantes del hogar, sin que ello implique una compensación salarial.
Las familias que deben contratar estos servicios experimentan de manera directa el impacto económico que representa la falta de reconocimiento monetario para el trabajo doméstico. El dato global sugiere que, si estas tareas fueran remuneradas al valor del mercado, su peso en la economía nacional sería equiparable al de sectores productivos formales.
La preparación de alimentos, el principal componente económico
El informe del BCCR identifica a la preparación de alimentos como la tarea doméstica con mayor peso económico, concentrando el 47.2% del valor total de los servicios no remunerados en 2022. Las mujeres realizaron más del 67% de estas actividades, en contraste con el 32.83% atribuido a los hombres.
El estudio también asigna un valor promedio por hora a las principales labores del hogar, permitiendo calcular de forma más precisa el aporte de este trabajo. Sin embargo, el propio informe advierte sobre la dificultad de medir ciertos aspectos intangibles, como la carga mental y emocional asociada a la organización y el cuidado familiar, factores que no siempre se reflejan en los números.













