
De las 162.205 pickup Toyota Hilux que se vendieron en Latinoamérica durante 2025, y que le permitieron ser el vehículo más vendido entre 19 países incluyendo Sudamérica, Centroamérica, Caribe y México, más de 140.000 salieron de Zárate, la fábrica argentina que produce este exitoso vehículo desde 1997.
La razón es que unas 20.000 unidades, las que llegan a México, se importan desde el país número 1 en producción de pickups del mundo, Tailandia, donde Toyota tiene dos plantas similares a la de Argentina con una producción anual estimada en las 350.000 camionetas.
“Tenemos capacidad para 185.000 vehículos por año, de los cuales el 20% aproximadamente son Toyota SW4. El récord de producción fue en 2023, con 181.000 unidades, y el año pasado no lo pudimos superar por 300 unidades, porque tuvimos que parar casi tres semanas en el invierno para hacer la nueva cabina de pintura”, explicó Sebastián Bónica, director de la planta de Toyota Argentina, durante una visita a la fábrica de la que participó Infobae.

La fábrica de Zárate es la única de la industria automotriz argentina que trabaja las 24 horas, ya que tiene tres turnos de producción, que tienen los horarios pautados con una precisión absoluta. El primer turno arranca a las 6 de la mañana, el segundo a las 14:39 y el tercero a las 23.13. Además, se trabaja entre uno y dos sábados al mes, de a un turno cada día, para compensar días perdidos por feriados o por razones externas.
“Intentamos que el personal tenga que trabajar solamente un sábado al mes y los vamos rotando. De hecho, cuando hay un fin de semana largo no se trabaja para que todos tengan la posibilidad de tomarse los tres o cuatro días de descanso”, explicó Bónica.
La parada de planta para el cambio de turno es de sólo 5 minutos, y para poder lograron y ser más eficientes, se instalaron en toda la planta una serie de pasarelas elevadas que permiten que mientras unos operarios entran por un lado, los que salen lo hagan por otro y no se genere un embotellamiento de personal.
Afuera, la terminal de ómnibus de Toyota no tiene nada que envidiarle a la de una ciudad. La mayoría de los operarios, unos 6.000 son los que trabajan en las distintas áreas de la planta, llegan en buses que contrata la propia empresa. Cerca del 60% viven en Zárate y zona de influencia, pero otros vienen desde la zona norte del Gran Buenos Aires y unos 300 desde Gualeguachú, Entre Ríos.

“En la industria automotriz en general, el tiempo mínimo de producción de una línea es de unos 65 segundos. Nosotros el año pasado lo hacíamos en 90 y desde enero de este año bajamos a 89 segundos. Si, bajamos un segundo, que parece poco, pero representa 2.000 camionetas más por año, aunque parezca mentira”, explicó Bónica.
La diferencia de los 89 segundos a los 65 ideales parece muy grande todavía. Sin embargo, hay una explicación, que es la que además motiva que se baje de a un segundo y no más.
“La limitación es física. Para sacar un auto cada 65 segundos, tus instalaciones te lo tienen que permitir. Cuando todo está tan fino, para aumentar la velocidad necesitas poner más robots. Un robot de pintura, por ejemplo, no puede pintar más rápido porque pintará mal. Hoy, en algunos lugares de la planta no podemos expandirnos más. Por eso trabajamos de segundo a segundo”, dijo el Director de planta.
Por ese motivo se tomó la decisión fue trabajar a tres turnos, aunque eso implica también otras complejidades. Instalar un tercer turno le hizo perder velocidad a cada uno, los actuales 89 segundos eran 82 cuando se producía en dos turnos diurnos únicamente. El objetivo es volver a esa cifra, pero lleva un trabajo “de hormiga” para mejorar en cada sector, en cada proceso.
Pero adicionalmente, trabajar las 24 horas impide las tareas de mantenimiento de la planta. Por ese motivo, un equipo de unas 1.000 personas entran a la fábrica los sábados que no se produce y los domingos para asegurarse que todo el herramental funcione a la perfección el lunes a las 6 am.
Dentro de la planta hay “Kaizenes”, que son procesos de mejora puntual que se hacen en distintos sectores para mejorar la eficiencia. Una de las emblemáticas situaciones se da con la ergonomía de las tareas. Utilizando un desarrollo basado en Inteligencia Artificial, se monitorea con una grabación de video el trabajo de cada operario, para determinar qué posibles dolencias o fallas de eficiencia puede tener debido a la postura física con la que realiza su trabajo.
Ese software convierte la silueta de cada persona en vectores y analiza los movimientos, entregando en 15 minutos un reporte de mejora que se puede aplicar para que sea más rápido y no tenga dolores musculares. Según informó la empresa, en muy poco tiempo de aplicación, gracias a este sistema se pudo bajar un 25% el nivel de ausentismo por causas relacionadas con dolencias musculares.

Los “buenos obstáculos” de 2026
Aunque esperan llegar a ese objetivo de 183.400 unidades, 2026 no es un año normal para Toyota por dos razones. La puesta en marcha del proyecto industrial que es la nueva generación de Hilux que llegará el año próximo es uno, porque más allá de cambiar partes de un modelo por partes de otro (algo normal en los recambios industriales), el nuevo vehículo suma una complejidad mayor dado que tendrá electrificación, con lo cual se deben agregar estaciones en la línea de ensamble para colocar todas las partes, desde la batería hasta los sistemas de gestión de la energía eléctrica.
Esa tarea se fue haciendo durante los últimos meses y continuará del mismo modo, durante los fines de semana que no hay producción. De hecho, sin dar fechas certeras, los mismos ejecutivos de la marca aseguraron que el cambio no se notará en el ritmo de trabajo. El viernes se terminará de hacer la Hilux actual y el lunes siguiente empezará la nueva.
El otro problema sería también una “buena noticia”, pero no depend de Toyota. Es el mundial de Futbol. Depende cómo vaya avanzando la Selección Argentina, habrá más pausas en la producción, que se detendrá durante los partidos. Toyota preparará espacios en cada zona de la fábrica para que los operarios puedan ver cada encuentro lo más cerca posible de su estación de trabajo, pero se contemplaron alargues y penales. Todo está calculado.

“Más o menos se perderá un día de producción entre todos los partidos. O sea que serán cerca de 1.000 unidades. La recuperaremos trabajando dos sábados adicionales. De hecho, ya estamos evaluando trabajar al menos un turno en la parada técnica de invierno también, en julio, posmundial”, dijo el Director de planta.
De la nueva Hilux no se dijo nada, solo que no se fabricará este año, que está todo listo para cambiar de viernes a lunes y que habrá electrificación en la nueva generación del vehículo. También hay un proyecto para hacer otro vehículo en Zárate. No se trata de una pickup ni un SUV con chasis, sino un monocasco. Pero de eso ni se habla.














