En medio del auge energético y por el fuerte crecimiento en la extracción de litio, gas natural y petróleo —con protagonismo de los segmentos no convencionales—, la producción minera argentina alcanzó en marzo su mayor nivel desde 2017. El último IPI minero del Indec posicionó a la minería como uno de los motores industriales del año, a la vez que el ministro de Economía, Luis Caputo, vinculó directamente el récord del sector al buen desempeño de estas tres actividades.
El Índice de Producción Industrial Minero (IPI Minero) que publicó el ente estadístico este miércoles subió un 10,4% interanual en marzo y un 2,4% respecto a febrero en la serie desestacionalizada. De esta forma, alcanzó el máximo de la serie histórica iniciada en 2017.
En tanto, el acumulado enero-marzo mostró un repunte de 6,4% en comparación con el mismo periodo de 2025, y el indicador tendencia-ciclo avanzó 0,8% frente al mes anterior, consolidando 21 meses consecutivos de crecimiento. Según la lectura oficial, estos niveles posicionan a la minería en el centro de la recuperación industrial, a pesar de bajas en algunos segmentos.

El petróleo crudo fue uno de los principales impulsores de la tendencia, con un salto interanual de 16%, explicado casi por completo por la expansión de la producción no convencional. De los 4.279,2 miles de metros cúbicos extraídos a nivel nacional, 1.353,3 miles correspondieron a crudo convencional (con una baja de 9,8%) y 2.925,9 miles a no convencional, con un alza de 33,7% frente al mismo mes del año anterior.
En gas natural, la producción aumentó 5,9% interanual en marzo. El gas convencional retrocedió 10,1%, mientras que el no convencional creció 16,1%, representando más del 66% del volumen nacional con 2.944,3 millones de metros cúbicos sobre un total de 4.394 millones. El acumulado enero-marzo muestra una baja marginal de 0,8 por ciento.
Este avance del no convencional es el resultado de un cambio estructural en la industria. La mejora en la productividad de los pozos y la incorporación de tecnología en fractura permitieron reducir costos y escalar volúmenes, superando las limitaciones del modelo tradicional (convencional). A esto se suma el desarrollo de infraestructura clave en Vaca Muerta —con nuevos ductos y ampliaciones de capacidad— y un contexto de precios que aceleró los planes de inversión. En este escenario, el convencional pierde peso frente a un modelo que, aunque requiere más capital, ofrece rendimientos mucho mayores.
El tercer pilar de este ciclo expansivo fue el carbonato de litio. En marzo se procesaron 11.508,3 toneladas, un aumento de 56,1% respecto al mismo mes de 2025 y un 44,3% más en el acumulado trimestral, consolidando el papel del litio en la estrategia minera del país y como insumo clave de industrias tecnológicas y energéticas.
Con este incremento, la industria se perfila para lograr también exportaciones récord. Según proyecciones de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), la industria minera podría alcanzar los USD 9.000 millones en 2026, impulsada por un escenario de recuperación de precios internacionales en oro y litio, lo que representaría un incremento cercano al 49% respecto al año pasado.
Expansión récord en minerales no metalíferos y sal: líderes en subas porcentuales
Entre los subsectores de mayor dinamismo aparece la extracción de minerales no metalíferos y rocas de aplicación, que creció 50,5% interanual en marzo y 27,9% en el primer trimestre. Dentro de este grupo, la extracción de minerales para la fabricación de productos químicos subió un 66,8% anual y 46% acumulado, impulsada por el carbonato de litio, que se expandió 70,2% respecto al año anterior. Por su parte, la extracción de sal exhibió el ascenso más pronunciado del periodo, con una mejora interanual de 138,7% y de 74,9% acumulada, gracias al crecimiento de la salmuera y subproductos refinados.

Este incremento en la actividad extractiva del llamado ‘oro blanco’ tiene que ver con la maduración de proyectos que pasaron de la etapa de construcción a la de producción plena. Esta mayor capacidad de procesamiento, sumada a la puesta en marcha de nuevas plantas, permitió escalar los volúmenes de extracción y convertir al sector en el principal motor de crecimiento dentro de los minerales no metalíferos.
De hecho, de los 13 proyectos aprobados en el marco del RIGI, siete de ellos corresponden a la industria minera, mientras que son tres las presentaciones específicas para la explotación de litio. Quedan otras tres presentaciones más pendientes de la aprobación del gobierno.
El informe del Indec también detalla otros aumentos relevantes: la extracción de arenas, canto rodado y triturados pétreos avanzó 9,2% en marzo y 4,9% trimestral, favorecida por la demanda de arenas para fracking. La extracción de rocas ornamentales creció 8,5% pero mantiene un saldo levemente negativo en 2026, y la de piedra caliza y yeso avanzó 7,7% interanual, destacando un salto en el yeso del 37% pese a una merma en la roca caliza para cemento.
En contraste, la extracción de arcilla y caolín mostró un modesto avance en marzo (2,2%), aunque acumula una caída de 13,1% en el primer trimestre debido a retrocesos en ciertas variedades. La producción de caolín y bentonita sí avanzó 17,7% en el mes.













