La sesión financiera de este miércoles se presentó muy favorable para los activos argentinos por novedades tanto locales como en el exterior. Los índices de Wall Street rompieron nuevos récords ante las crecientes esperanzas de paz en Irán y los buenos resultados de las empresas tecnológicas.
En lo local, una mejora en la calificación de la deuda soberana comunicada por la agencia Fitch impulsó a los bonos y también a las acciones de los bancos argentinos.
Entre los ADR y acciones de compañías argentinas negociadas en Wall Street se impusieron las subas, lideradas por Banco Macro (+10,3%), seguido por Ternium (+9,8%) luego de su presentación de balance trimestral. Papeles bancarios como Banco Supervielle (+7,4%), Grupo Galicia (+6,8%) y Banco Francés (+8,2%) también se plegaron a la tendencia.
En contraste, el desplome de 7% en los precios del petróleo llevó a tomas de ganancias en las acciones de las compañías del sector, que venían cosechando recientes máximos. YPF cedió 1,6%, a USD 43,26, mientras que Vista Energy resignó 4,9 por ciento.
Los contratos del crudo intermedio de Texas (WTI por sus siglas en inglés) caen 6,9% USD 95,24 el barril para entregar en junio. Asimismo, la variedad Brent del Mar del Norte recorta un 7%, a USD 102,19 el barril para entregar en julio.
Las acciones de Wall Street mejoran mientras los inversores sopesan los informes que indicaban que Estados Unidos e Irán podrían estar cerca de alcanzar un acuerdo de paz y continuaba la sólida temporada de ganancias para las empresas tecnológicas.
El promedio industrial Dow Jones sube aproximadamente un 1,1%, o más de 550 puntos, mientras que el S&P 500 supera el 1%, en un nuevo récord por arriba de los 7.300 puntos. El Nasdaq Composite, con fuerte exposición al sector tecnológico, registró la mayor ganancia, con un alza del 1,3%,para rozar los 25.700 puntos por primera vez.
Los bonos soberanos de Argentina subían en un promedio de 1,5% para las emisiones en dólares -Bonares y Globales- tras el espaldarazo que le generó la agencia Fitch al subir la calificación de riesgo crediticio a largo plazo del país sudamericano en moneda extranjera y local a “B-”, desde “CCC+”, con una perspectiva estable.
En un reporte Fitch citó “saldos fiscales y externos mejorados, progreso en reformas económicas, mejores perspectivas para la acumulación de reservas de divisas”, mientras que señaló que confía en que el Gobierno del presidente libertario Javier Milei obtendrá financiación para cubrir obligaciones de deuda.
El riesgo país de JP Morgan retrocedía 25 unidades para la Argentina, en los 529 puntos básicos.
Un funcionario de Economía afirmó que Argentina amerita salir a los mercados crediticios a tasas de interés más bajas, pero resaltó que por el momento la nación austral no emitirá nueva deuda.
“No queremos pagar tasas de interés que pongan en peligro la dinámica fiscal en el mediano plazo”, dijo José Luis Daza, secretario de Política Económica argentino en un evento organizado por Moody’s en Buenos Aires. “Cerramos el programa financiero para el 2026, sin tener que pagar las tasas muy altas que nos pide el mercado”, acotó.
Fitch, que prevé un crecimiento económico moderado de Argentina del 3,2% en 2026, señaló que persisten vulnerabilidades en el país debido a las bajas reservas de divisas, una elevada inflación y el historial argentino de inestabilidad macroeconómica.
La Bolsa porteña también se veía alentada por la coyuntura ante la ilusión de una paulatina menor tensión en Oriente Medio, por lo que su índice líder S&P Merval pasaba a ganar el 3,4%, en los 2.850.000 puntos, con impulso de acciones financieras y energéticas.
Las condiciones financieras de Argentina también encontraban sustento en un Banco Central que diariamente interviene en el mercado mediante la acumulación de reservas, para sumar un saldo por esta operatoria de casi 7.300 millones de dólares este año.
Daza afirmó que “vamos a tener una avalancha de dólares” en 2026, y referenció que por proyectos de grandes inversiones (RIGI) ya se aprobaron 27.700 millones de dólares y que hay por aprobase 36 proyectos por un total de 97.000 millones de dólares.













