
Un operativo de control en carretera permitió a oficiales de la Policía de Fronteras localizar una importante cantidad de dinero en efectivo que era transportada de manera oculta dentro de un vehículo en la Zona Sur de Costa Rica.
El hallazgo se produjo en el kilómetro 35 de Golfito, donde los agentes detuvieron un automóvil como parte de los controles que realizan de manera preventiva en las principales vías de la región. Durante la inspección del vehículo, los policías detectaron una cantidad considerable de efectivo escondida en diferentes puntos de la cabina.
De acuerdo con la información suministrada por las autoridades, el dinero se encontraba oculto específicamente en el respaldar del asiento del conductor y en el piso del automotor, una ubicación que llamó la atención de los oficiales durante la revisión visual del interior.
En total, la Policía de Fronteras decomisó ¢68,804,275 (USD 151 mil) en efectivo, además de 225 dólares estadounidenses.
El conductor del vehículo, un hombre de apellido Montoya, fue aprehendido después de que los oficiales le solicitaran documentación que permitiera establecer el origen legítimo del dinero que transportaba.

Según el reporte policial, el hombre manifestó que no contaba con documentación que acreditara la procedencia o el retiro de la millonaria suma de efectivo.
La ausencia de documentos que justificaran el origen del dinero llevó a los oficiales a poner al conductor a disposición de las autoridades judiciales, que ahora deberán determinar las circunstancias en las que el efectivo era trasladado y establecer si existe alguna relación con una actividad delictiva.
El procedimiento forma parte de los controles que desarrolla la Policía de Fronteras en las carreteras de la Zona Sur, una región considerada estratégica debido a su ubicación geográfica y a las rutas que conectan distintos puntos del territorio nacional con la frontera sur.
La cantidad localizada representa uno de los elementos centrales de la investigación. Aunque el dinero fue calificado inicialmente como de “dudosa procedencia”, las autoridades todavía deben establecer mediante las diligencias correspondientes cuál es su origen y si existe algún delito relacionado con su transporte.
El hecho de que el efectivo estuviera distribuido en distintos puntos ocultos dentro de la cabina también quedó incorporado al procedimiento policial.
Tras el decomiso, el efectivo quedó bajo custodia de las autoridades como parte de las evidencias relacionadas con el caso. La investigación judicial será la encargada de determinar si el dinero corresponde a una actividad lícita que pueda ser acreditada posteriormente por su propietario o si, por el contrario, está vinculado con algún hecho delictivo.

El conductor, identificado únicamente por el apellido Montoya, fue aprehendido y puesto a la orden de las autoridades judiciales. Esto significa que serán las instancias correspondientes las que definirán las siguientes actuaciones dentro del expediente y determinarán las eventuales responsabilidades que puedan derivarse del caso.
Las autoridades no informaron, de momento, que el dinero esté directamente relacionado con una organización criminal o con un delito específico.
Los controles de carretera constituyen una de las herramientas utilizadas por los cuerpos policiales para detectar movimientos de dinero, mercancías u otros bienes que puedan estar relacionados con actividades ilegales. En este caso, una inspección permitió detectar el efectivo que, según el reporte oficial, se encontraba oculto dentro del automóvil.
Mientras se desarrolla la investigación, el dinero permanecerá como evidencia del proceso y cualquier eventual vínculo con un delito deberá ser establecido mediante las pruebas y procedimientos correspondientes.












