Los autodenominados progresistas e izquierdistas en campaña para tratar de sostener a su dictadura jefe de Cuba. Eventos en La Habana con escarnio de la miseria del pueblo, incremento de lobbies y de apoyos a los que les deben, operaciones de prensa buscando presentar al verdugo como víctima, difusión de noticias falsas, asesinato de reputaciones, y el reciente apiñamiento en España con el disfraz de “defensa de la democracia” para mantener la impunidad de 67 años. Todos los serviles movilizados falsificando la narrativa de la defensa de la democracia para sostener al crimen organizado castrista que cae.
El sistema de dictadura castrista implantado en 1959 en Cuba y expandido como socialismo del siglo 21 en las Américas es brutal. Su metodología básica es el terrorismo de Estado, la institucionalización de la violación de derechos humanos, la comisión de crímenes de lesa humanidad, tortura, presos políticos, exilio, asesinatos, invasiones, creación de guerrillas narcoterroristas, instalación de narcoestados, utilización del crimen común, secuestros, genocidios, pero sobre todo la fabricación de narrativas con las que atribuyen sus crímenes a sus víctimas criminalizándolas y operan impunemente guerras irregulares, asimétricas e híbridas.
Entre los grandes logros históricos de la narrativa dictatorial castrista está el de haberse apropiado de la defensa de los derechos humanos cuando son los más grandes violadores, llegando a integrar e infiltrar con sus operadores las Naciones Unidas y organizaciones regionales como la de los Estados Americanos. Esta ganancia le ha permitido perseguir, encarcelar y asesinar jurídica y físicamente a los verdaderos defensores de la libertad y la democracia en las Américas, siendo ejemplos crueles el de políticos y militares de Colombia, Perú, Argentina, Bolivia, Chile, Uruguay y un largo etcétera que usan como “vacuna” para los que no se someten.
Tienen también el premio a la impunidad. Proclaman que sus amigos siempre son asistidos y ganan, poniendo como ejemplo a Ortega en Nicaragua, a los Kirchner en Argentina, a Lula en Brasil que salió de la cárcel para volver a ser presidente, a Petro en Colombia, a Evo Morales que sigue campante en Bolivia, y decenas de sus sirvientes que descansan sobre millones de corrupción, comparando con la suerte de los que les hicieron frente, que cuanto menos afrontan el asesinato de su reputaciones cuando no el de su eliminación física.
Con el presidente Trump 47 y luego del sometimiento de Nicolás Maduro a la justicia con la pérdida del control narcoterrorista que ejercía, la caída de la dictadura de Cuba parece solo cuestión de tiempo.
No se trata de modernizar la tiranía, el tema consiste en terminar el centro de delincuencia organizada trasnacional que es la fuente de agresión permanente contra los Estados Unidos. Desde la crisis de los misiles y la proclama de inundar de droga a la juventud estadunidense, las invasiones, creación de guerrillas y narcoestados, hasta el liderazgo del socialismo del siglo 21 atacando con guerra híbrida y como plataformas de las dictaduras de Irán, China y Rusia.
La dictadura de Cuba lo entiende bien. Trump 47 no debería ser el 14 presidente de los Estados Unidos al que el castrismo manipula con el juego de ceder espacio a cambio de tiempo, a sabiendas que el tiempo en una democracia como la de Estados Unidos juega a favor de la permanencia de la dictadura criminal. El presidente Trump 45 ya está en la galería de los sobrepasados por la dictadura de Cuba, estamos por ver si Trump 47 rompe el hechizo.
En este momento, la dictadura castrista intenta construir su escenario futuro y para eso ha perpetrado la “IV Reunión en defensa de la democracia” en Barcelona este 18 de Abril. Todos los gobiernos para dictatoriales que le deben el haber llegado al poder y que no resistirían una investigación de fondos y recursos de campañas electorales o sostenimiento de organizaciones partidarias o no gubernamentales, se han reunido para apoyar a la dictadura jefe que está bajo ultimátum de la democracia, de la verdadera, de la Carta Democrática Interamericana.
Los mandatarios Sánchez de España, Lula de Brasil, Sheinbaum de México, Petro de Colombia y Orsi de Uruguay, han consolidado con su presencia en Barcelona su condición de serviles a la dictadura de Cuba. Vergüenza de presidentes electos en países con democracia defendiendo al centro criminal y narcoterrorista de violación de derechos humanos y de terrorismo de Estado, probado en la misma Cuba. La realidad objetiva los evidencia y los repudia.
El tema es que están tratando de apropiarse de la narrativa de “defensa de la democracia” para defender al más grande enemigo de la democracia, y operan como lo hicieron el siglo pasado luego de la caída del Muro de Berlín creando el Foro de Sao Paolo proclamando la “multiplicación de los ejes de confrontación” antes de la extinción de la Unión Soviética. Buscan ser dueños de la “defensa de la democracia” para usarla cuando se extinga la dictadura de Cuba y poder seguir reciclando la bandera que fue derrotada con el fascismo en la Segunda Guerra Mundial y con el comunismo en la Guerra Fría.
*Abogado y Politólogo. Director del Interamerican Institute for Democracy
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