
La Dirección Policial de Investigaciones (DPI) informó la detención de un ciudadano hondureño en la aldea Pavana, departamento de Choluteca, luego de ser sorprendido trasladando de manera irregular a nueve personas de nacionalidad china. El operativo se desarrolló como parte de las acciones de vigilancia e inteligencia que se mantienen en el sur del país para combatir el tráfico ilícito de personas.
El sospechoso, un hombre de 48 años residente en la región sur, fue interceptado mientras conducía un microbús en el que transportaba a los nueve ciudadanos de dicha nacionalidad. Según las autoridades, ninguno de los extranjeros contaba con la documentación migratoria requerida para su ingreso o tránsito legal por el territorio nacional, lo que motivó la detención inmediata del conductor y la verificación del caso.
El informe oficial revela que la captura fue el resultado de un trabajo coordinado entre la Unidad Transnacional de Investigación Criminal (UTIC) y el Grupo de Operaciones Especiales Tácticas (GOET), quienes venían dando seguimiento a movimientos sospechosos detectados previamente en la capital. A partir de esta información, los agentes extendieron las labores de rastreo hacia la zona sur, donde finalmente ubicaron el vehículo involucrado.
Este tipo de hechos, según las autoridades policiales en Honduras, responde a un fenómeno que han venido observando en los últimos años, relacionado con el tránsito de migrantes extracontinentales a través de rutas irregulares en Centroamérica. Honduras, por su ubicación geográfica, es considerada un país de paso dentro de estas rutas utilizadas por redes que facilitan el traslado ilegal de personas hacia el norte del continente.

En distintos operativos anteriores, la DPI y el Ministerio Público han reportado la desarticulación de estructuras dedicadas a este tipo de delitos, especialmente en zonas fronterizas del sur, donde se registra mayor flujo de migrantes. Estas redes suelen operar mediante contactos locales que facilitan transporte, alojamiento temporal y traslado hacia otros puntos del país o hacia fronteras vecinas.
Durante la intervención en Pavana, las autoridades decomisaron evidencia que será incorporada al proceso investigativo, entre ella 80 dólares estadounidenses, 1,000 lempiras y 100 yuanes en efectivo, además del vehículo tipo microbús utilizado para el traslado de los extranjeros. Estos indicios serán analizados para determinar si el detenido actuaba de manera individual o si existe una estructura criminal más amplia detrás del hecho.
Como parte de las operaciones, se ha permitido el decomiso de distintas monedas extranjeras, lo cual es frecuente en casos vinculados al tráfico de personas, ya que las transacciones suelen realizarse en efectivo y en diferentes divisas debido al carácter transnacional de estas operaciones.
El detenido fue trasladado y puesto a disposición de la Fiscalía de turno del Ministerio Público en la zona sur de Honduras, donde enfrentará cargos por el delito de tráfico ilícito de personas, mientras se profundizan las investigaciones para establecer posibles vínculos con otras personas o redes involucradas.
Finalmente, la DPI reiteró que mantiene operativos permanentes en carreteras, puntos fronterizos y zonas estratégicas del país, con el objetivo de prevenir y combatir el tráfico de personas. Este tipo de hechos no pasa desapercibido, ya que anteriormente se detectó, por parte del Instituto Nacional de Migración, el ingreso de personas procedentes de China sin contar con los permisos migratorios necesarios para estar o desarrollar actividades en Honduras. Asimismo, hizo un llamado a la población a denunciar cualquier actividad sospechosa relacionada con este tipo de delitos.












