
Panamá dio luz verde a un proyecto que adopta el Convenio Internacional del Cacao 2026, y da continuidad a la Organización Internacional del Cacao (ICCO, por sus siglas en inglés), creada por el Convenio Internacional del Cacao de 1973.
Entre los principales objetivos del convenio, se indicó que figura promover la cooperación internacional en la economía mundial de la fruta, y facilitar un marco apropiado para el debate de todos los temas relacionados entre los gobiernos con el sector privado.
Asimismo, busca contribuir al fortalecimiento de las economías cacaoteras nacionales de los países miembros, mediante la preparación, el desarrollo y la evaluación de proyectos apropiados.
También se pretende lograr ingresos dignos para los productores de cacao, mediante la obtención de precios justos que aseguren un rendimiento económico equitativo, tanto para los productores como para los consumidores, dentro de la cadena de valor de este rubro, además de contribuir al desarrollo equilibrado de la economía mundial del cacao en interés de todos los miembros.
El cacao en el país está en su etapa de industrialización, con un crecimiento en los últimos 5 años de 57%, y con al menos 10 empresas disputándose el mercado, así como pequeños emprendimientos que procesan la fruta.

Anualmente, en el territorio nacional unos 2,424 productores producen aproximadamente 19,172 quintales de cacao, listos para su comercialización.
La producción se concentra en un 95% en la provincia atlántica de Bocas del Toro, además de Panamá Oeste, Colón, Chiriquí y Panamá Este, de acuerdo con la Dirección Nacional de Agricultura del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA).
La Asociación de Cacao Fino y Chocolate de Panamá (FICCAP) aboga por buscar alternativas que ayuden a impulsar la calidad, la innovación y la proyección internacional del cacao y el chocolate panameño.
El gremio tiene como visión consolidar la cadena de valor del cacao, elevar la competitividad, garantizar el bienestar de los productores y abrir nuevos mercados internacionales para los productos panameños, dijo en su momento Yoshiris Peña, de la FICCAP.
La participación de Panamá como miembro pleno de la ICCO, de acuerdo con el gobierno, permitirá ampliar su visibilidad internacional, fortalecerá su posicionamiento institucional y promoverá la calidad del cacao panameño en mercados especializados.

De esta manera, añade, se contribuye a la generación de mayores ingresos y al desarrollo de una cadena de valor más competitiva y diversificada.
El sector cacaotero constituye un rubro estratégico para el desarrollo rural del país, especialmente en regiones como Bocas del Toro, la comarca Ngäbe-Buglé y la provincia de Colón, donde miles de pequeños productores dependen de esta actividad para su sustento bajo sistemas productivos que además contribuyen a la conservación de la biodiversidad y al desarrollo sostenible.
La iniciativa y su aprobación será llevada a la Asamblea Nacional, así como la incorporación plena de Panamá a la ICCO.
Esto, aducen, “fortalecerá el sector cacaotero nacional, y responde a la necesidad de posicionar estratégicamente a Panamá en el mercado internacional del cacao, particularmente mediante el reconocimiento como productor de cacao fino y de aroma, condición que depende de los mecanismos de evaluación de la ICCO, referencia global para dicha clasificación”.
“Esta adhesión igualmente permite a nuestro país integrarse plenamente en los procesos de toma de decisiones internacionales sobre la cadena de valor del cacao, así como acceder a asistencia técnica especializada, estudios, estadísticas y programas de cooperación gestionados por la ICCO”, manifestó el gobierno.

La ICCO, con sede en Abidjan (Côte d’Ivoire), es una organización intergubernamental fundada en 1973 bajo los auspicios de las Naciones Unidas y que opera en el marco de los sucesivos Convenios Internacionales del Cacao.
Cuenta con 52 países miembros, de los cuales 23 son países exportadores de cacao y 29 son países importadores. Estos países miembros representan en conjunto el 86% de las exportaciones mundiales de cacao y el 76% de las importaciones mundiales de cacao.












