En la madrugada del sábado, un joven de 19 años terminó inconsciente y gravemente herido en el boliche Kapital, de San Telmo, tras un confuso episodio que generó versiones opuestas entre la familia y el personal de seguridad del establecimiento. La secuencia dramática quedó registrada por imágenes a las que tuvo acceso Infobae y mostró cómo quedó el rostro de la víctima.
Sin embargo, la versión de los allegados fue reconstruida a partir del testimonio directo de la novia de la víctima, quien le contó todo lo sucedido a este medio y relató lo que vivieron durante las primeras horas del sábado en el boliche Kapital.
Según relató Aby, ambos acudieron al boliche junto a amigos y se mantuvieron toda la noche en las mesas VIP, ubicadas cerca del escenario. Alrededor de las 6:30, mientras el grupo se preparaba para retirarse, la pareja discutió por “motivos de celos”.
“Nosotros salimos a bailar con sus amigos y mis amigas. Tuvimos una discusión verbal como cualquier pareja puede discutir, sobre el tema celos y demás, a lo que yo me enojé con él, me di la vuelta y seguí con mis amigas bailando, no le hice caso”, describió la joven sobre cómo se desarrolló su noche. Lo que no sabía era que la noche iba a cambiar drásticamente minutos más tarde.

La preocupación se disparó cuando uno de los amigos del joven, Manuel, advirtió que había visto a personal de seguridad retirándolo del lugar con violencia. “Yo vi cómo vinieron los patovicas y lo agarraron del cuello y se lo llevaron”, recordó el testigo, según el relato de la novia. Al intentar seguirlos, el resto de los amigos fue frenado por otro patovica que custodiaba la entrada al VIP, impidiendo cualquier intento de acompañar o socorrer a Leonel.
La búsqueda desesperada los llevó hasta la barra principal. Allí, según el testimonio aportado a Infobae, encontraron una escena alarmante: “Veo un charco de sangre, había muchísima sangre y me asomo y veo el cuerpo de mi novio, empecé a gritar que qué le hicieron, que me lo mataron y me empezaron a forcejear para que no pase”.
El grupo intentó documentar la situación con sus teléfonos, pero el personal de seguridad, de acuerdo a la denuncia viral de la familia, manoteó los dispositivos y utilizó punteros láser para bloquear las cámaras: “Tengo una conocida que estaba en el VIP de arriba y dijo que los patovas les apuntaban con el láser porque estaban grabando y al apuntar con el láser verde tapa la cámara”.
El relato de Aby se volvió más crudo al describir el estado de Leonel: “Veíamos cómo convulsionaba, vimos cómo se estaba ahogando con su propia sangre y ahí es cuando lo ponen de costado. Nadie hacía nada, los patovas se miraban, la música seguía, todos bailando como si no hubiese pasado nada; lo dejaron tirado ahí en el piso como si su vida no valiera. Él se estaba desangrando”. La joven remarcó que pasaron aproximadamente 27 minutos hasta la llegada de la ambulancia, tiempo durante el cual la situación no cambió y ningún integrante del personal del boliche intervino en la asistencia.

El traslado se realizó hacia el Hospital Argerich, donde los médicos constataron múltiples lesiones en el rostro de Leonel: fractura de nariz, fractura de pómulos, heridas cortantes en la ceja y la boca, hematoma en la cabeza y moretones en ambos ojos. Según aseguró, los propios médicos que lo recibieron descartaron que la magnitud y localización de las lesiones pudieran corresponder a una caída accidental.
El parte médico indicó que Leonel permaneció lúcido durante la atención, aunque sin recordar lo acontecido. La familia subrayó la gravedad del episodio y la angustia persistente del joven tras el alta hospitalaria. “Hoy volvimos a ir al hospital, llora por todo lo que le hicieron, tiene mucho dolor pero gracias a Dios lo tenemos con nosotros; estamos esperando que se recupere”, resumió Aby en su testimonio.

En la misma línea, los allegados refutaron la versión difundida por los responsables del boliche y la empresa de seguridad, quienes atribuyeron el incidente a una caída desde una estructura interna. Desde el entorno del joven insistieron: “Él no tuvo un accidente, él no se cayó de ningún balcón ni de ningún lado, a él lo agarraron entre los patovicas del cuello y se lo llevaron mientras le daban golpes en la cara”.
El caso quedó bajo investigación de la Unidad Fiscal de Flagrancia Este, a cargo de Federico Ghisio, mientras la causa permanece abierta y se esperan pericias para determinar con precisión las circunstancias que derivaron en las lesiones sufridas por Leonel. La familia y amigos insisten en que “empezaron a decir que se cayó de arriba para tapar lo que hicieron” y reclaman que se esclarezcan los hechos y responsabilidades.
El boliche Kapital, ubicado en San Telmo, continuó operando con normalidad tras el episodio, sin declaraciones públicas de sus responsables respecto a lo sucedido. La familia espera avances en la investigación y que se esclarezca el accionar del personal de seguridad durante la madrugada del sábado.














