Los familiares de José Luis Herrera y Alcides Ledesma, los dos pescadores desaparecidos desde el domingo tras adentrarse en canoa en el Río de la Plata a la altura de Avellaneda, relataron una angustia que se agrava con cada hora que pasa sin noticias.
Leo, sobrino de José Luis, describió en diálogo con TN la desesperación que atraviesa la familia: “Estoy angustiado, esperando alguna respuesta, que nos digan dónde están, si están bien”. Según su relato, el grupo llegó al Parque del Río de Villa Domínico alrededor de las 11 del domingo. Eran cuatro amigos que solían reunirse casi todos los fines de semana para pescar y pasar el tiempo. Ese día, al ver que el tiempo disponible era acotado, decidieron meterse al río.
Casi de inmediato, el clima empeoró. “A las 12 empezó a crecer el río y el viento a ir más rápido”, contó Leo. Una pareja que se encontraba en la costa fue testigo del momento en que la situación se tornó crítica: hay un video que muestra cómo el viento arrastraba la embarcación. A la 1 de la tarde, los pescadores pedían ayuda con una linterna.
Lo que vino después es la parte que más indigna a los familiares. La pareja que los vio fue hasta las garitas de la zona, pero les dijeron que no podían intervenir. Les indicaron que debían hacer la denuncia y llamar a la Prefectura Naval. Recién a las 15 horas, esa pareja radicó la denuncia. Horas más tarde, ya entrada la noche, fueron las propias familias las que intentaron movilizar a las autoridades.
“Como a las 23, fueron a hacer otra denuncia, mi tía con la mujer de Alcides, asustadas de que no tenían novedades. Solo les dijeron que esperen, que no podían hacer nada. Les tomaron los datos, cómo estaban vestidos, y recién el lunes a las 6 de la mañana notificaron a Prefectura“, relató Leo a TN.
La demora en la activación del operativo quedó plasmada también en los datos oficiales: la PNA recibió la denuncia a las 4:50 del lunes a través de la Comisaría 4ª de Avellaneda, lo que significa que pasaron más de 15 horas desde que la pareja testigo vio a los pescadores pedir auxilio.
El prefecto principal Alfredo Zappa, a cargo del operativo y perteneciente al Servicio de Tráfico Marítimo, Fluvial y Lacustre de la PNA, explicó a Infobae que antes de iniciar la búsqueda acuática se realizó, por protocolo, un barrido terrestre y pedestre en la costa de Dock Sud. Ante el resultado negativo, se procedió a la búsqueda marítima.
“El operativo en el Río de la Plata comenzó ayer a las 6:50 con un buque guardacostas de porte medio, frente a las playas de Dock Sud, entre el río Sarandí y el Río de la Plata, dos millas aguas adentro, que buscó durante 24 horas», precisó Zappa.
Al no obtener resultados, se sumó una embarcación de igual porte, un semirrígido y dos motos de agua provenientes de Quilmes para cubrir las zonas de menor profundidad. Además, se alertó a la Prefectura de Colonia del Sacramento, Uruguay, dado que el viento de tierra podría haber llevado la embarcación mar adentro. Un avión PA-105 realiza patrullaje aéreo sobre la franja que va desde Quilmes y Dock Sud hasta La Plata, con cobertura hasta el límite jurisdiccional con Uruguay.

El área de rastrillaje fluvial abarca unos 45 kilómetros cuadrados, y cada buque de mayor envergadura que navega por los canales fluviales recibió aviso para realizar avistamientos preventivos.
Mientras el operativo avanza, las familias acumulan horas sin dormir ni comer. Aldana, hija de Alcides, fue tajante con TN: “No nos informan de nada, no nos dicen nada. El comisario, que está a cargo de la investigación, no contesta las llamadas”. Y agregó: “Yo no puedo más, estoy sin comer, sin dormir. Necesito respuestas. Saber dónde está mi papá, qué pasó con él. A este punto ya ni sé si está vivo. No sé qué más hacer, a qué más recurrir”.
Tanto Leo como la hermana de Alcides sumaron otro episodio que tensó aún más la situación: cuando la esposa de uno de los desaparecidos se acercó a la costa de La Boca tras conocerse el hallazgo de un cuerpo en esa zona, no la dejaron hacer el reconocimiento. Le exigieron una orden judicial.
“La mandaron a otro lado porque tiene que tener una orden judicial, está desesperada la mujer”, dijo la hermana de Alcides a TN. Leo también se refirió a ese momento: “Probablemente no era uno de ellos, pero tampoco hay que confiarnos. La esposa de José Luis fue hasta allá, pero no la dejaron porque necesita una orden, tiene que venir a Sarandí a pedirla”.














