Nicolás Vázquez y Dai Fernández eligieron la paradisíaca Costa Brava española para desenchufarse del mundo. En las imágenes que compartieron, se lo ve al actor mientras sale del agua y recorre descalzo la orilla de guijarros de la cala de Sa Tuna, en el municipio de Begur, con el torso desnudo y un short verde oscuro con franjas blancas, mientras las aguas turquesas de la cala y un macizo rocoso cubierto de pinos cierran el cuadro detrás. La expresión distendida dicen lo que las palabras no necesitan: esto es descanso de verdad.
La actriz, que escribió “la belleza de este lugar” en uno de los videos que publicó, también encontró su momento en esa misma orilla pedregosa: apoyada sobre la proa de una barca varada, con un vestido marrón de tirantes y encaje y el cabello húmedo sobre los hombros, cierra los ojos y deja que la luz del atardecer le haga todo el trabajo. Detrás de ella, las fachadas blancas, rosas y ocres de las casas de Sa Tuna se apilan sobre la ladera hasta una torre de piedra medieval rodeada de pinos.

Pero la foto que lo dijo todo fue la última. Los dos juntos, al caer la tarde, en esa caleta que parece sacada de una postal romántica. Él la rodea con los brazos mientras ella se sienta sobre la proa de un barco; Vázquez apoya la cabeza sobre la de Fernández, con las aguas en calma y la hilera de colores del pueblo pesquero cerrando el fondo.
La pareja llegó a este rincón de la provincia de Girona, en Cataluña, luego de pasar por Londres, y Sa Tuna —con sus 80 metros de playa, sus antiguas casas de pescadores y sus barcas amarradas— les devolvió exactamente eso: tiempo propio, lejos del ruido.
El itinerario por la Costa Brava no se agotó en Sa Tuna. La pareja también recorrió Platja Fonda, otra cala de Begur, de acceso más difícil y aguas igual de transparentes, que completó el mapa de este tramo de la costa catalana que eligieron como refugio.
Desde la Costa Brava, Vázquez también se tomó un momento para su madre, Mirta. Le dedicó un posteo de cumpleaños con un video que repasó imágenes de los dos desde que él era pequeño hasta hoy, y le escribió: “Te amo y te amaré por siempre mamita. Festejo todos los días tenerte con nosotros. Sos una mujer tan hermosa. Feliz cumple! Siempre juntos”.
El viaje a España llegó después de una escala en Londres que tuvo agenda propia. Vázquez aprovechó la estadía en la capital británica para mantener reuniones con su productora, Preludio, en busca de nuevos desafíos actorales. La pareja recorrió los puntos más emblemáticos de la ciudad —la orilla del Támesis, el London Eye, el Big Ben, el barrio de Soho— junto a un grupo de amigos y colaboradores: Paul Kirzner, Vane Bafaro, Damián Armocida, Candelaria Audi y Facundo Agrello. Una historia de Instagram con el texto “El Team 🤍” y la etiqueta del Big Ben los mostró a todos juntos bajo un cielo celeste despejado.
La noche londinense tuvo su propio capítulo. La pareja fue al Piccadilly Theatre para ver Moulin Rouge! The Musical, el espectáculo basado en el film de Baz Luhrmann que lleva más de cinco años en el West End. La reacción de Vázquez no tardó: “Tuve la suerte de ver esta obra en distintas partes del mundo, pero lo que hacen ustedes está a otro nivel. La entrega, la interpretación y la emoción que transmiten son extraordinarios”, escribió en sus redes, con elogios para los protagonistas Alistair Brammer y Karis Anderson.

El motivo del parate tiene nombre y fecha: la Copa del Mundo. Vázquez y Fernández, que confirmaron su romance a principios de octubre de 2025 —luego de compartir escenario en esa misma obra—, aprovecharon el tiempo libre para armar este recorrido europeo. La pareja lleva alrededor de ocho meses de relación.
El regreso al escenario ya tiene fecha: el 9 de julio, Vázquez y Fernández retoman las funciones de Rocky en el Lola Membrives.














