Sofía Jujuy Jiménez atraviesa unos días agitados en Miami. Luego de enfrentar las críticas por su alocado festejo luego de uno de los triunfos de la Selección durante el Mundial, la modelo eligió enfocarse en su trabajo y prepararse para un momento muy especial: el reencuentro con su novio, Gustavo Hormaechea, que documentó en su página de Instagram
Todo había comenzado en el partido entre Argentina y Austria, disputado en el AT&T Stadium de Dallas, cuando lanzó desde la tribuna la frase “¡Gracias, pá, por hacerme hincha de Argentina!”, que desató una ola de críticas y agresiones en redes. Jujuy explicó después que se trataba de un chiste deliberado, una referencia a un video anterior grabado en la cancha de Boca que se había hecho viral. “Claramente me estaba riendo de mí misma por aquel video viral”, dijo en una entrevista con el ciclo SQP (América). La incomprensión, sin embargo, fue generalizada. “No deja de sorprenderme la violencia, la agresión con la que se maneja la gente. Pueden ser muy crueles por momentos”, señaló.
Jujuy pasó rápido la página y siguió con sus días ahora en Miami, donde se reencontró con su novio. La previa la filmó en el auto donde no ocultó los nervios por lo que está por suceder: “Estoy muy nerviosa, gente. Quiero gritar. Es que me va a dar algo porque creí que no iba a suceder y de repente está por pasar. Ya llegó, ya aterrizó. Yo no puedo más, a mí se me va a salir el corazón”, dijo entre gritos y risas, y lo documentó todo en su cuenta de Instagram.

“Te extrañé mucho mi amor, no puedo creer que estás acá, te amo”, escribió junto al video que muestra un compilado del reencuentro. Allí se los ve en el complejo en el que residen, a los besos y abrazos, sin importar que estén a la vista de todos. “Cuando tenés relación a distancia todo se intensifica”, agregó sobre el video, como si fuera un justificativo a su actitud.
La primera salida incluyó un paseo náutico, disfrutando a pleno del verano en Miami y a la espera de un nuevo partido de la Selección. Si hay o no polémica, seguramente esta vez para Jujuy no será un problema.
El hombre en cuestión es Gustavo Hormaechea, empresario oriundo de Salta con quien comenzó el año en pareja. La propuesta de noviazgo llegó durante los festejos de Año Nuevo, rodeados de familia y amigos, y Jujuy la hizo pública de inmediato en sus redes. Desde entonces, la pareja fue creciendo entre viajes y actividades cotidianas y escaló al punto que la modelo aseguró que ambos habían protagonizado una ceremonia simbólica en una iglesia de El Alfarcito, localidad salteña y tierra natal de Hormaechea.
“No había cura, nada, fuimos a una iglesia muy tierna, nos miramos y le dije que quería que sea la persona que me acompañe de acá al resto de mi vida”, contó. El anillo que lució ese día, con el símbolo del infinito, no fue un regalo de él sino de su propia madre, sumando un ingrediente más a su historia de amor.
Uno de los gestos más llamativos de Hormaechea ocurrió en la boda de Cande Ruggeri y Nicolás Maccari, en el Palacio Sans Souci. En medio de la fiesta, los novios sorprendieron a sus invitados con un puesto de tatuajes permanentes. Mientras el resto elegía motivos ligados al evento, Hormaechea fue por más: se grabó en el antebrazo la inicial de su novia, una “S”.
“¿Vos estás loco? Les juro que, en mi vida, ningún hombre ni nadie hizo esto por mí, o sea nadie”, reaccionó Jujuy entre risas y emoción, y grabó el momento para compartirlo en sus redes. Después, en Instagram, amplió lo que sintió: “Yo sigo sin creer, sin caer que estas cosas me están pasando a mí. Me pidió que haga una ‘S’ en un papel y se la tatuó, quizás para muchos es una boludez, para mí fue un montón”. Consultada sobre si devolvería el gesto con un tatuaje propio, Jujuy fue honesta: “Me tatuaría, pero no me animo”.














