
Carlos Melconian, quien entre 2015 y 2017 fue presidente del Banco Nación durante el gobierno de Mauricio Macri y en 2023 acompañó como eventual ministro de Economía la candidatura presidencial de Patricia Bullrich dijo hoy que el gobierno de Javier Milei “va a tener que cambiar, va a tener que modificarse” si quiere mejorar la situación económica. “Ahora entró en un callejón complicado donde no tiene reservas, tiene que comprar dólares, tiene que reactivar la economía y tiene que colapsar la inflación. Las cuatro cosas juntas no va a poder, va a tener que elegir”, afirmó.
Además, consultado sobre recientes declaraciones de economistas como Roberto Frenkel y Miguel Ángel Broda, partidarios de un dólar más caro, y Ricardo Arriazu, más cercano a las posiciones del gobierno, respondió: “acá estamos ante una apreciación inadecuada (del peso). Mientras se dan las reformas de largo plazo no les metás a los empresarios la tenaza del tipo de cambio, porque vas a mandar a la quiebra a la mitad de la Argentina.. En este escenario de gran recesión hay que ayudarlos con el tipo de cambio, porque los costos en dólares en la Argentina son asfixiantes”.
Entrevistado en el programa “No vale arrugar”, por radio Splendid, Melconian abordó con espíritu crítico temas como la inflación, el dólar, los precios relativos de la economía, las elecciones de 2027 y pronosticó que la reciente decisión oficial de permitir a los bancos prestar en dólares a empresas que no producen dólares “no va a ir a ningún lado”.
Inflación
Sobre el reciente dato del Indec de que la inflación de julio fue del 2,1% consideró “anécdota” que sea del 1,9 o 2,1 por ciento. “La inflación está en 25, 30% anual después podemos ver si es la canasta, los regulados, los estacionales, la núcleo todo eso es anécdota. Pero acá tenemos superávit fiscal, seca monetaria y estabilidad cambiaria forzada y le cuesta la expectativa, la inercialidad. Es el fenómeno por el cual todos los que opinan de este tema dicen ‘no te calentés, son cuatro o cinco años (para bajar la inflación)”.
La Argentina, recordó, tuvo planes de shock como el Austral y la Convertibilidad, con “limpieza previa”, que en el caso actual es “acomodar los precios relativos”. Sin embargo acá, dijo, por el actual gobierno, “vienen los colosos (en obvia referencia al ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger) a darte una lección anticipada de moneda fuerte, de cambiar el chips, de que la inflación va a colapsar. Todo eso le hizo muy mal al gobierno”. El gobierno -siguió- “entró en un callejón complicado donde no tiene reservas, tiene que comprar dólares, tiene que reactivar la economía y tiene que colapsar la inflación. Las cuatro cosas juntas no va a poder ser. Va a tener que elegir”.
Al respecto, recordó que incluso bajo gobiernos militares, donde ministros como Roberto Alemann, Adalbert Krieger Vasena o Alvaro Alsogaray no tenían que lidiar con parlamentos ni con Máximo o Cristina Kirchner, o Kicillof, o Macri, “y sin embargo le costaba también bajar la inflación; por la expectativa, la inercialidad”.
En ese contexto, señaló, “el gobierno va a tener que cambiar, va a tener que modificarse. Esto es democracia y federalismo. El gobierno se quiere quedar cuatro años más, afirmó, “pero no es el caballo del comisario, ni es Menem de 1994 que crecía al 8% con inflación de 6% (anual), ni es Kirchner de 2006 que podía ser reelecto y dijo: ‘va a ir mi mujer’, no es Cristina del 2010, que de la mano de los precios internacionales fabulosos tenía la reelección atada. Esto es mejor que Cristina 2014, mejor que Macri 2018, mejor que Alberto Fernández 2022, pero no le da el cuero para todo. Entró en ese laberinto”.
En cuanto a la marcha de la economía en términos de actividad y empleo, el economista dijo que desde un principio se opuso “a la idea del país dual”, de una economía de dos velocidades en que hay sectores que crecen y otros que se achican. Y lo hizo, dijo, “prque el segmento ganador es 20 % y el muy perdedor es 50 y el neutro es 30 por ciento. Pero los del 50% están muy hundidos. Hoy eso es vox populi. Esto no es dual ni una K simétrica, Es 20% bien y 50% enterrado”.
Melconian dijo que motores económicos como la minería y la energía son “recontraultra-bienvenidos” y reconoció al gobierno el mérito de “dejarlos fluir”. Eso -amplió- “está evitando tener una crisis financiera, porque aporta dólares genuinos, no créditos del Morgan, pero es margarita a los chanchos, porque los dólares de Vaca Muerta aparecen en Punta Cana o pagando vía Mercado Libre o en el colchón, pero se van de la economía”.
En ese sentido, dijo, “no tenemos que confundir evitar una crisis financiera con rehabilitar la Argentina. El Premio consuelo es evitar una crisis. La parte magra es una economía gris, mediocre, porque el 20% ganador emplea 300.000 tipos y el 50 perdedor emplea 8 millones y la endogeneidad del crédito diciendo compro dólares y emito pesos genuinos no viene, porque el gobierno o lo absorbe por temor o dando forward o dollar linked para dar cobertura”.
Además, criticó la estrategia de comunicación oficial, en particular del área económica. “Ellos van a los programas que quieren o a la Bolsa de Comercio Córdoba y dicen lo que se le canta las pelotas. Y se arma un dilema comunicacional para el hombre común que cree que le están tomando el pelo, porque pertenecen al 50 perdedor”
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