
El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, solicitó una mayor coordinación entre las organizaciones humanitarias, sanitarias y el Gobierno de la República Democrática del Congo (RDC) durante su visita a Ituri, la región más golpeada por el brote de ébola.
“Durante nuestras discusiones, acordamos que una prioridad clave para responder al brote es mejorar la coordinación entre todos los actores de salud y humanitarios, asegurando que sus operaciones se alineen con el liderazgo general del Gobierno en la gestión de esta respuesta”, expresó Adhanom en sus redes sociales.
El jefe de la OMS se reunió con el general Johnny Luboya, gobernador de Ituri, para monitorear la situación, a la que describió como “aún más complicada por el conflicto interno y el significativo desplazamiento de la población”.
“Enfaticé a la OMS y a nuestros socios en Ituri la importancia de escuchar activamente y apoyar a la comunidad. La población local está mejor equipada para articular sus necesidades e identificar soluciones efectivas para contener el brote”, aseguró.
El último reporte de la OMS advirtió que el brote “sigue evolucionando rápidamente”, con expansión geográfica y transmisión transfronteriza hacia Uganda. La variante Bundibugyo, responsable del brote y para la que no existen vacunas aprobadas ni tratamientos específicos, suma 134 casos confirmados y 18 muertes, mientras que se investigan 906 casos sospechosos y 223 fallecimientos adicionales.

En la última semana, la agencia registró 49 nuevos contagios y ocho muertes más respecto al informe anterior. A este balance se añaden 160 casos sospechosos y 47 muertes probables bajo análisis.
Además, la OMS reportó un caso confirmado fuera de África: un ciudadano estadounidense que contrajo el virus tras atender pacientes en el Congo y que actualmente recibe tratamiento médico en Alemania.
Las autoridades enfrentan dificultades para frenar la propagación debido a la limitada capacidad de diagnóstico de la cepa Bundibugyo, por la falta de pruebas específicas en la región, lo que retrasa la detección temprana de los casos.
Aunque la actual epidemia de ébola en la República Democrática del Congo responde a la cepa Bundibugyo, que presenta una tasa de letalidad de entre el 30% y el 50% y carece de vacuna autorizada o tratamiento específico, Tedros Adhanom Ghebreyesus destacó la importancia de la atención médica adecuada. “La enfermedad del virus del ébola causada por la cepa Bundibugyo puede ser vencida con atención médica de calidad”, subrayó Tedros.
El ministro de Salud congoleño, Roger Kamba, expresó optimismo respecto a la evolución de la epidemia y a la eficacia de las medidas implementadas. “El mejor escenario posible es que todas estas intervenciones combinadas nos permitan reducir gradualmente la transmisión en las tres provincias afectadas (Ituri, Kivu del Norte y Kivu del Sur)”, afirmó Kamba. Añadió que Ituri concentra la mayoría de las infecciones, mientras que Kivu del Norte registra “alrededor de 20” casos y Kivu del Sur solo uno.
Tedros llegó el sábado a Bunia, donde mantuvo reuniones con autoridades locales y provinciales, trabajadores de la OMS y visitó centros sanitarios. Las zonas afectadas por el virus atraviesan un prolongado conflicto entre el Ejército congoleño y grupos rebeldes, situación por la que Tedros solicitó un alto el fuego que permita fortalecer la respuesta sanitaria.
La agencia de salud pública de la Unión Africana reportó el jueves jueves 246 “muertes sospechosas” en la República Democrática del Congo asociadas a la decimoséptima epidemia de ébola desde que el virus fue identificado en 1976.
(Con información de Europa Press y EFE)













