
En línea con lo que sucede en términos de crédito bancario y extrabancario, la morosidad en las expensas de edificios alcanzó al 17% de las unidades funcionales en marzo, lo que implica que casi uno de cada cinco epartamentos poseen deuda con su consorcio. Esto se registra tanto en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires como en la Provincia de Buenos Aires, evidenciando una situación generalizada en ambas jurisdicciones. A lo largo de 2025, esta tendencia se mantuvo de forma constante, sin mostrar señales de mejora significativa en los distintos distritos.
Así surge de datos de ConsorcioAbierto, en base a lo informado por 13.000 consorcios que utilizan su plataforma. El reporte señaló que el mes pasado las tasas de interés promedio que los consorcios cobran a sus propietarios por pago fuera de término fueron del 4,8% en CABA y del 6,1% en la Provincia de Buenos Aires.
“La morosidad se mantiene en niveles elevados, con alrededor del 17% de las unidades funcionales con deuda. No hay un salto significativo, pero sí una persistencia que empieza a ser estructural. La mora no es solo un problema de pago individual. Cuando se sostiene en el tiempo, el consorcio empieza a financiarse internamente entre vecinos, y eso termina generando más presión sobre quienes están al día”, advirtió Albano Laiuppa, director de ConsorcioAbierto.

En paralelo, el informe precisó que la expensa promedio en CABA fue de $326.183 y registró una suba del 2,4% respecto al promedio de febrero que fue de $318.650. El incremento interanual llegó al 36%.
En la Provincia de Buenos Aires, registraron un aumento interanual del 44,3%, con un valor promedio de $160.921 en marzo, lo que representó una suba del 3,5% respecto de febrero.
En Córdoba, el incremento interanual fue del 36,5%, con expensas promedio de $145.855 en marzo, un 2% más que el mes anterior.

En Santa Fe, las expensas crecieron un 35,8% interanual y alcanzaron un promedio de $134.454 en marzo, con una variación mensual del 5%.
En Entre Ríos, el aumento interanual llegó al 41,8%, con un promedio de $66.925 en marzo, aunque este valor marcó una baja del 7,9% frente a febrero.
“Los datos de marzo confirman una continuidad en la suba de expensas, pero con un cambio en la dinámica: los aumentos mensuales empiezan a moderarse, aunque los niveles siguen siendo altos en términos interanuales”, dijo Laiuppa.
Explicó que no ven una baja de costos, sino un cambio en la velocidad. “Esto es relevante porque le da mayor previsibilidad a la gestión, aunque no resuelve el problema de fondo: el costo de mantener un consorcio sigue siendo alto”, indicó.
“La inflación de marzo fue del 3,4%, pero las expensas no responden de forma directa a ese número. Su comportamiento está más vinculado a la estructura interna de cada consorcio que al índice general. Las expensas tienen su propio calendario: hay meses donde impactan ajustes acumulados, como salarios o contratos de servicios, y otros donde el gasto se reacomoda. Por eso no se mueven en línea recta con la inflación. Además, el componente salarial sigue teniendo un peso central y se ajusta por acuerdos específicos del sector, lo que genera desfasajes respecto al índice de precios”, agregó.

Como referencia, en marzo, los consorcios de CABA destinaron la mayor parte de sus gastos al pago de personal y sueldos, que representaron el 33% del total. Este rubro tuvo mayor peso en los edificios pequeños, donde alcanzó el 35%, y fue menos relevante en los edificios grandes, donde descendió al 16% gracias a las economías de escala.
Los gastos operativos y de mantenimiento ocuparon el segundo lugar, con un promedio del 28%. En este caso, la tendencia fue inversa: en los edificios pequeños representaron el 26%, mientras que en los grandes llegaron al 53%, impulsados por la contratación de servicios como limpieza, seguridad y mantenimiento.
Los servicios públicos se ubicaron en el tercer puesto, con un impacto que osciló entre el 13% y el 15% y se mantuvo relativamente estable más allá del tamaño del consorcio, aunque se registró un leve aumento en su peso.
Los gastos administrativos, bancarios e impositivos absorbieron el 14% del total, pero en los edificios grandes bajaron al 8% debido a la distribución de costos fijos como honorarios y seguros entre una mayor cantidad de unidades.
El rubro de mantenimiento extraordinario y obras representó entre el 6% y el 11% de los gastos, con una ligera disminución a medida que aumentaba el tamaño del edificio.













