¡RESPIRA PARAGUAY!
El VAR anuló el 2-1 de Alemania por esta falta a Orlando Gill antes del gol y todo sigue 1-1 en el duelo por los 16avos de final de la Copa Mundial de la FIFA. pic.twitter.com/3q8xAyslKx
— DSPORTS (@DSports) June 29, 2026
La clasificación de Paraguay a los octavos de final del Mundial protagonizó una decisión arbitral que alteró el desenlace del encuentro frente a Alemania. El partido, correspondiente a los 16avos de final, se resolvió desde la tanda de penales tras el empate en el tiempo suplementario con una intervención del VAR que invalidó un gol alemán y desató la protesta de los europeos.
En el arranque de la prórroga, Jonathan Tah conectó un cabezazo que puso el 2-1 momentáneo para el conjunto alemán. La acción se gestó tras un córner lanzado desde el sector izquierdo, con Tah imponiéndose en el segundo palo y celebrando junto a sus compañeros. Durante segundos, la afición germana creyó que el pase a la siguiente ronda estaba asegurado.
Sin embargo, la tecnología VAR volvió a situarse en el centro de la escena. Desde la sala de videoasistencia, los árbitros identificaron un contacto en el área chica que había pasado inadvertido en primera instancia. Mientras el festejo continuaba, las imágenes de la transmisión mostraban un forcejeo entre Waldemar Anton y el arquero paraguayo Orlando Gil. El defensor alemán utilizó sus manos para sujetar al futbolista sudamericano, quien cayó al césped y quedó imposibilitado de reaccionar efectivamente ante el cabezazo de Tah.
El árbitro marroquí Jalal Jayed, que en un primer momento había convalidado el gol, fue convocado a revisar la jugada en la pantalla ubicada a un costado del campo de juego. Tras observar detenidamente las repeticiones, decidió sancionar infracción de Anton sobre Gil y anular el tanto, desatando el enojo visible del técnico alemán Julian Nagelsmann.
La decisión técnica se apoyó en el reglamento, que protege de forma especial la integridad del arquero dentro de su área. Según el análisis posterior, el contacto de Anton restringió el movimiento de Gil, privándolo de la posibilidad de disputar el balón en las alturas. La sujeción fue clave: no se trató de un roce incidental, sino de una acción que afectó de forma directa la jugada y el resultado.
La secuencia fue clara: Anton, con el número 3 en la camiseta, impidió que Gil pudiera desplazarse hacia el balón. El árbitro principal, desde su ubicación, no percibió la falta y permitió la celebración alemana. No obstante, la intervención del VAR resultó determinante, ya que la infracción cumplía con todos los criterios técnicos para ser sancionada como falta.
El procedimiento del VAR se activó porque la acción tuvo una incidencia directa en el desenlace. El atacante alemán sujetó al portero, anulando su espacio, su movilidad y su derecho a disputar el centro. Bajo la mirada de la regla, la jugada constituía una infracción inequívoca.
La anulación del gol de Jonathan Tah por infracción de Waldemar Anton sobre Orlando Gil fue el punto de inflexión en la prórroga del duelo entre Paraguay y Alemania por los 16avos de final. El árbitro corrigió su decisión inicial tras la revisión en pantalla, validando la intervención del VAR y manteniendo el empate, lo que llevó a la definición por penales. Finalmente, Paraguay se impuso por 4-3 y avanzó a octavos de final.
El entrenador alemán protestó de manera enérgica, pero la explicación arbitral fue contundente: la infracción de Anton sobre el arquero fue determinante y habilitó la corrección vía VAR. El criterio técnico se sostuvo en la protección del espacio y la capacidad de acción del portero, elementos que fueron vulnerados en la jugada.
El partido se definió en la tanda de penales, donde la selección sudamericana mostró mayor eficacia y temple. El resultado permitió a Paraguay alcanzar una instancia inédita, aguardando por el ganador del cruce entre Francia y Suecia para conocer a su próximo rival.














