Este lunes, Facundo Moyano se presentó en una audiencia judicial y recibió la confirmación de que se levantó la perimetral que le impedía acercarse a su novia, Candela Arizaga. Pasado el mediodía, el hijo del sindicalista Hugo Moyano salió del tribunal y habló con la prensa sobre la resolución. En medio de su alegría por volver a ver a su pareja con normalidad, también fue consultado por los rumores de embarazo y por la posibilidad de casamiento.
La pregunta sobre el supuesto embarazo de Arizaga llegó después de que Moyano confirmara que la medida perimentral había quedado sin efecto. El dirigente evitó dar precisiones y dejó la definición en manos de su novia. “No, mirá, después se enojan conmigo. Yo no puedo confirmar nada”, respondió cuando le preguntaron directamente si Candela estaba embarazada. Ante la insistencia de los periodistas, agregó: “Candela es irregular y que lo diga ella, yo no voy a decir nada”.
La respuesta generó nuevas preguntas sobre el futuro de la pareja. Los cronistas quisieron saber si a Moyano le gustaría ser padre, pero él intentó regresar al tema judicial que había motivado su presencia en el tribunal. “Pero estamos hablando de violencia de género. ¿Qué tiene que ver esto?”, planteó, visiblemente incómodo por el giro que había tomado la entrevista.

La conversación también incluyó consultas sobre un posible casamiento. Los periodistas le señalaron que Arizaga había hablado de un proyecto de familia junto a él y le preguntaron si pensaba acompañarla en ese deseo. “No puedo, no, yo no, no, después se enojan conmigo”, expresó. Cuando le remarcaron que su pareja había dado el sí, respondió: “Si yo no dije nada de sí…”.
Ante la insistencia y los comentarios sobre su reacción, el dirigente se refirió al tema. “No sé”, repitió varias veces en cuanto a un posible proyecto de familia. Luego, al señalarle que se había puesto colorado, contestó: “No puedo decir nada”. De esta manera, Moyano no confirmó ni descartó el embarazo de Arizaga y tampoco dio precisiones sobre una posible boda.
El tema apareció durante la salida del tribunal, luego de que se conociera el levantamiento de la perimetral. Moyano explicó que la medida había estado vigente durante tres meses, aunque reconoció que la espera le había parecido más extensa. “Después de tanto tiempo… En realidad no es tanto tiempo, fueron tres meses, un poco más. Levantaron la perimetral”, expresó.

El dirigente aclaró que Candela no estaba presente porque ambos debían esperar la resolución judicial. “Hasta que no estuvo la resolución de la jueza, también por pedido de la fiscal y una cuestión de reciprocidad, ya no había más elementos para sostenerla”, explicó. Luego confirmó: “Está levantada la perimetral y ya la puedo ver a Candela con normalidad”.
Aunque celebró la decisión, Moyano remarcó que la investigación judicial continuará. “Más allá de que va a seguir la investigación, donde hay dos imputaciones, en las cuales yo soy el imputado, que es violencia de género y privación ilegítima de la libertad”, señaló. También reaccionó con una sonrisa cuando los periodistas le preguntaron por qué se reía al hablar de la causa. “Porque no tiene sentido”, respondió. “La verdad es que yo quería decir algo, que muchas veces no tuve la oportunidad de decirlo, es que tantos recursos destinados, tantos medios, tanto tiempo”, sostuvo.
“Deberían tener un poquito más de seriedad para poner la cara de los que realmente cometen delitos de violencia de género”, afirmó. Y continuó: “El setenta y cinco por ciento de los delincuentes asesinos de la ciudad de Buenos Aires tienen denuncias previas”. Cuando le preguntaron qué había ocurrido la noche que dio origen a la causa, Moyano comentó: “No pasó nada. Todo el mundo sabe que no pasó nada. 24 testigos dijeron que no pasó nada. Candela dice que no pasó nada. Llamaron de nuevo a esos veinticuatro testigos, dijeron que no pasó nada”.
Más tarde, Moyano confirmó que el levantamiento de la perimetral era firme y contó que se encontraba más tranquilo después de la audiencia. También mencionó que durante el viaje con Candela hubo dos aspectos que lo ayudaron especialmente: la compañía de ella y los memes que circularon sobre la situación. “No se preocupen por la salud mía, que está bien”, dijo.
Finalmente, aseguró que esperaba reencontrarse con su novia cuanto antes. “Ya. No sé dónde estará. Ahora hay que preguntar dónde está”, comentó. Sin confirmar el presunto embarazo ni la posibilidad de casamiento, Moyano prefirió mantener esos temas en reserva y cerró su contacto con la prensa reiterando su postura sobre la causa: “Que no hice nada”.














