
Para muchos docentes en Cuba, recibir el salario no termina cuando el dinero llega a la cuenta bancaria. El siguiente obstáculo es conseguir efectivo en un contexto de fallas de conexión, escasez de billetes y cortes eléctricos que afectan el funcionamiento de cajeros automáticos, bancos y otros servicios básicos.
La situación volvió a quedar expuesta el sábado 12 de septiembre en Santiago de Cuba, donde decenas de maestros y profesores del Distrito 1 José Martí esperaron durante varias horas en el Teatro Heredia para cobrar sus sueldos. El punto bancario instalado en el lugar quedó fuera de servicio desde el viernes por problemas de conexión.
Según Ciber Cuba, el punto habilitado para retirar efectivo sufrió un corte el viernes, pero hasta las 10:00 de la mañana del sábado el personal del banco aún no había llegado para explicar la interrupción ni informar cuándo se reanudarían las operaciones. Fotografías difundidas desde el lugar mostraron a personas dentro y fuera del teatro, algunas sentadas en el suelo mientras aguardaban atención.

Los apagones también limitan el acceso al dinero
La falta de electricidad agrava las dificultades para retirar dinero. Los cajeros automáticos, los sistemas de conexión bancaria y los puntos electrónicos de pago dependen de un suministro eléctrico estable. Cuando hay apagones, las operaciones se suspenden o se vuelven más lentas, incluso para quienes tienen fondos disponibles en sus cuentas.
La crisis energética cubana ha afectado durante meses la vida diaria en la isla. Los cortes de luz alcanzan hogares, comercios, centros educativos, hospitales, transporte y oficinas públicas. En ese escenario, las personas enfrentan límites para conservar alimentos, trasladarse, cargar teléfonos celulares, conectarse a internet o realizar pagos electrónicos.
Para los trabajadores que reciben su remuneración mediante transferencias, la falta de corriente puede impedir el uso de cajeros o aplicaciones bancarias. A eso se suma la escasez de efectivo en las sucursales, un problema que obliga a muchos ciudadanos a realizar largas filas sin la certeza de que podrán retirar dinero al final de la jornada.

La falta de efectivo afecta a trabajadores y jubilados
La situación reportada en Santiago de Cuba no es aislada. En meses recientes, varias sucursales de la provincia limitaron la atención diaria para jubilados, mientras que algunas personas comenzaron a hacer fila desde la tarde anterior para intentar cobrar al día siguiente.
La escasez de billetes también abrió espacio a intermediarios que cambian transferencias por efectivo a cambio de comisiones. Para quienes dependen de un salario estatal, esa práctica implica recibir menos dinero del que tienen acreditado en sus cuentas.
El Banco Central de Cuba eliminó en julio el límite de 5,000 pesos cubanos para las operaciones en efectivo entre actores económicos, mediante la Resolución 74/2026. La medida buscó ampliar el uso de efectivo, pero no resolvió las restricciones de liquidez que enfrentan muchas entidades bancarias.
Los docentes enfrentan además atrasos salariales en algunas provincias. La Resolución 18/2026 actualizó desde julio las remuneraciones del sector, con montos de entre 6.130 y 7.735 pesos cubanos mensuales, según el nivel de formación. Aun así, hubo denuncias de pagos pendientes en Holguín y Camagüey.
El inicio del curso 2026-2027 encontró al sistema educativo con un déficit de 24 mil plazas docentes vacantes, según los datos citados en la información. Las dificultades para cobrar, acceder al efectivo y cubrir gastos cotidianos se suman a las condiciones que enfrentan los maestros en distintas zonas de la isla.













