
Este martes, la música popular argentina tuvo una gran perdida: Daniel Melingo, el cofundador de Los Twist y una de las figuras más singulares del rock y el tango argentinos, murió en su departamento de la calle Estomba, en el barrio porteño de Villa Ortuzar.. Tenía 68 años. Fue su hijo quien lo encontró sin vida. El músico atravesaba una enfermedad respiratoria que lo había llevado a recibir cuidados paliativos en su domicilio.
De inmediato, las voces de distintos músicos, colegas, amigos y admiradores, se hicieron escuchar en las redes para rendirle homenaje.
“Se nos fue un artista total!. Artista de artistas. Una persona cálida, sensible, inteligente, graciosa…Experto patafisico universal. No hubo nada en este mundo fuera del área de su interés. Experto malabarista nocturno, conocedor de todos los arrabales, músico, performer, poeta inaudito. Heidegger, Alberto Ure, Enrique Cadicamo, Gurdieff, Charly García, Stockhausen, Elvis Presley y Aníbal Troilo eran parte de su infinito imaginario desbordante.Te voy a extrañar turquito querido!… atesoro nuestras charlas y encuentros desde que nos conocimos en los 80’. Entre los laberintos atraves del tiempo nunca perdimos el contacto. Referente total de mi vida.Un gran abrazo de amor a todos sus amigos y familiares Fito»







El deceso fue confirmado por su manager, Olga Castreno, y Pelo Music: “Lamentablemente ha fallecido Melingo, un terrible pérdida de un músico increíble. Su brillante obra nos atravesó el Rock, el Tango y la música popular durante más de 4 décadas. Abrazamos a la familia”.

Apenas 20 días antes de su muerte, Melingo había concedido una extensa entrevista a Teleshow, publicada el 20 de junio, en la que habló de sus proyectos en marcha: la presentación del álbum Tangos bajos (Rework) en el Teatro Coliseo el próximo 21 de septiembre, un documental sobre las raíces africanas de la música popular argentina y el lanzamiento de su propio vino Malbec. Nada anticipaba un desenlace tan próximo. En esa charla, desmintió con energía el equívoco que lo persiguió toda su vida: que del rock había pasado al tango.“¡Es al revés! ¡Antes que de la cuna! ¡Mi vieja cantaba tangos conmigo en la panza!”, le dijo a este medio.
Alejandro Daniel Melingo nació el 22 de octubre de 1957 en Buenos Aires. Su niñez transcurrió entre los barrios de Balvanera y Parque Patricios, y su vínculo con la música fue temprano: su padrastro era manager del legendario cantor Edmundo Rivero, y su abuela paterna había sido cantante en el teatro alla Scala de Milán. Estudió guitarra clásica y clarinete en el Conservatorio Nacional de Música Carlos López Buchardo y completó su formación en el Conservatorio Municipal Manuel de Falla y en la Universidad Católica Argentina, donde cursó armonía, composición, etnomusicología y música contemporánea.
A fines de 1979 viajó a Brasil para escapar de la dictadura militar y se incorporó a la banda del músico Milton Nascimento, figura central de la música popular brasileña. De regreso en Buenos Aires, se sumó a Los Abuelos de la Nada, donde tocó saxofón, clarinete y guitarra junto a Miguel Abuelo,Andrés Calamaro,Cachorro López,Gustavo Bazterrica y Polo Corbella. De esa etapa es el álbum Vasos y Besos, que incluye “Chalamán”, descrita por sus propios compañeros como una “genialidad hecha reggae marca Melingo”. Junto a Víctor Kesselman y Viviana Tellas creó además el espectáculo Juicio Oral y Público al Dr. Moreau, presentado por Los Abuelos en diciembre de 1981.
Dejó la banda a fines de 1983 para dedicarse a Los Twist, que había fundado en 1982 con Pipo Cipolatti y que completaron Fabiana Cantilo e Hilda Lizarazu. Con sonidos de corte rockabilly y letras irreverentes, el grupo publicó tres álbumes —La dicha en movimiento (1983), Cachetazo al vicio (1984) y La máquina del tiempo (1985)— y dejó canciones que quedaron en la memoria de una generación: “Hulla hulla” y “Cleopatra (la reina del Twist)”.
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