
El Consejo Nacional de la CONRED declaró alerta amarilla preventiva el 22 de mayo de 2026 en Guatemala por la escasez de lluvias y las altas temperaturas en zonas con mayor susceptibilidad a impactos, según la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres.
Para el fin de semana del 23 al 24 de mayo, el INSIVUMEH prevé el paso de una nueva onda del este sobre el territorio nacional, lo que favorecerá el desarrollo de lluvias por la tarde y noche, principalmente desde el Sur hacia el Centro del país.
La CONRED indicó que la elevación del nivel de alerta es una acción de prevención y preparación anticipada y que no representa una declaratoria del fenómeno ENOS.
La decisión se adoptó con base en análisis técnicos y científicos nacionales e internacionales y en proyecciones del Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología, de acuerdo con el organismo.
Según el INSIVUMEH, habrá neblina matutina en la Meseta Central y la región del Pacífico, donde persistirá un ambiente cálido y húmedo con viento ligero durante el día. En Alta Verapaz, Caribe y la Franja Transversal del Norte podrían registrarse lluvias con actividad eléctrica por la tarde o noche.

Las temperaturas más altas se mantendrán en regiones del Motagua y Valles de Oriente, con máximas de hasta 41°C, sin descartar lluvias dispersas, de acuerdo con el INSIVUMEH.
La CONRED pidió a los gobiernos departamentales y municipales elevar sus niveles de alerta, reforzar acciones de prevención, actualizar planes de respuesta y coordinar medidas de protección ante posibles eventos asociados como sequía, incendios forestales, altas temperaturas, inundaciones y deslizamientos.
También anunció que reforzará el monitoreo hidrometeorológico y la coordinación interinstitucional.
La Secretaría Ejecutiva de la CONRED recomendó a la población no conducir a altas velocidades durante las lluvias, preparar su Plan Familiar de Respuesta y mantenerse informada por canales oficiales de la CONRED y el INSIVUMEH ante el riesgo de derrumbes, deslizamientos, inundaciones o crecidas repentinas de ríos.
El gobierno de Guatemala elabora plan de contingencia ante amenazas climáticas para el corredor seco
El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, advirtió sobre la posibilidad de una canícula extendida y de alto impacto que se desplegaría en julio y agosto de 2026, periodo que tradicionalmente corresponde a la temporada de lluvias en el país.
Esta previsión se fundamenta en los pronósticos climáticos atípicos del Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (INSIVUMEH), que estiman un escenario de condiciones anómalas que obligan al gobierno a coordinar acciones de preparación junto a la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (CONRED), especialmente en las regiones que se anticipa serán las más vulnerables. La información fue comunicada este martes en rueda de prensa y retransmitida por los canales del gobierno.
En respuesta, Arévalo explicó que el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA) y la CONRED trabajan en una estrategia conjunta basada en dos ejes: la acumulación y gestión de reservas de granos básicos para las comunidades que podrían enfrentar carencias alimentarias y el desarrollo de un programa de tratamiento de suelos para optimizar la captación de agua durante el periodo de escasez.
El mapa climático elaborado por el INSIVUMEH delimita con precisión las áreas expuestas a mayor riesgo. El próximo martes se presentarán los pormenores del plan, informó el mandatario.
El INSIVUMEH calcula una probabilidad del 92 % de que el fenómeno climático El Niño prevalezca en el trimestre junio-agosto de 2026. Según el organismo guatemalteco, ese fenómeno genera históricamente déficits de precipitaciones en el costado Pacífico y en el corredor seco del oriente del país, propiciando la prolongación y agravamiento de la canícula.
El 14 de mayo último, el Centro de Predicción Climática de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos emitió una Alerta de El Niño, aunque aclaró que la situación persiste en condición neutra, con una anomalía de temperatura del mar de +0,4 °C en la región Niño-3.4.
El corredor seco, principal foco de riesgo agrícola ante la nueva canícula
La distribución de lluvias prevista para el trimestre por el INSIVUMEH será heterogénea. Regiones como la Bocacosta, el Caribe y la Franja Transversal del Norte experimentarán los mayores acumulados, mientras que el Altiplano Central, el Occidente y los Valles de Oriente recibirán precipitaciones por debajo del promedio registrado entre 1991 y 2020. Las temperaturas máximas que podrían afectar áreas de baja altitud oscilarán entre 30 °C y 38 °C (86 °F a 100 °F), agravando la presión sobre el sector agrícola.
Para los agricultores de subsistencia del corredor seco, que incluye departamentos como Zacapa, Chiquimula, Jutiapa y El Progreso, el riesgo fundamental lo marca la duración de la canícula. El INSIVUMEH detalla que el periodo seco que divide la temporada usualmente abarca dos o tres semanas. En años de El Niño severo puede prolongarse hasta 30 o 40 días, afectando la primera cosecha de maíz de la temporada.
En 2014, una anomalía térmica marina de apenas 0,6 °C por encima de la media —insuficiente para ser clasificada como El Niño por la Organización Meteorológica Mundial (OMM)— derivó en ausencias de lluvia de hasta 45 días y en la pérdida de más del 70 % de los cultivos de granos básicos en Guatemala. Estos antecedentes sirven de referencia para calibrar la magnitud potencial del escenario actual, según informó el INSIVUMEH.













