
Denuncias por presunta estafa, coacción, delitos sexuales y posibles irregularidades en la venta de lotes y viviendas dieron lugar a una investigación sobre Earthwaking Village, una ecovilla ubicada en Platanillo de Pérez Zeledón. El martes 6 de octubre, el Organismo de Investigación Judicial detuvo a dos hombres y dos mujeres estadounidenses señalados como integrantes de la administración del lugar, en una causa que contempla una presunta estafa de USD 600,000 contra extranjeros que participaron en un retiro espiritual.
La comunidad se promociona en redes sociales como un proyecto de vida autosuficiente y espiritualidad. Las personas denunciantes sostienen que recibieron ofrecimientos de propiedades y viviendas dentro de esa iniciativa. Una de ellas afirmó que llegó al sitio en 2022, después de mantener contacto durante cerca de un año con un hombre de apellido England, a quien identifica como el presunto líder del grupo.
Según ese relato, los primeros encuentros se centraban en la supuesta “caída de Babilonia”, una expresión que los participantes utilizaban para aludir a Estados Unidos. El grupo hablaba de un posible deterioro de las instituciones y del sistema financiero, y planteaba la necesidad de prepararse para ese escenario mediante una comunidad autosuficiente en Costa Rica.
El testimonio plantea una exigencia de obediencia al presunto líder
La persona denunciante afirmó que la dinámica interna cambió cuando England empezó a presentarse como el elegido y a identificarse como “la mano de Dios”. De acuerdo con su versión, los participantes debían seguir sus instrucciones bajo el argumento de que Dios actuaba a través suyo. Estas afirmaciones corresponden al testimonio sobre el funcionamiento del grupo y forman parte de los hechos expuestos ante las autoridades.

El relato publicado por CR Hoy señala que, ante la posibilidad de un colapso financiero, se alentaba a los asistentes a retirar el dinero que mantenían en entidades bancarias. Según la denunciante, esos recursos debían entregarse al pastor para invertirlos en una criptomoneda cuya creación, de acuerdo con lo que se les decía, había sido ordenada por Dios.
La propuesta incluía inicialmente referencias a “matar el ego” y servir en el reino de Dios. Con el tiempo, según la persona afectada, se habría instalado la idea de que “todo le pertenece a Dios”, una afirmación que, de acuerdo con su relato, era utilizada para responder a los reclamos de quienes esperaban la entrega de viviendas o propiedades por las que ya habían realizado pagos.
La denunciante aseguró que decidió abandonar Earthwaking Village porque temía por su vida. También sostuvo que las dinámicas de la comunidad habrían provocado afectaciones psicológicas en otras personas que llegaron al lugar con interés en la propuesta espiritual.
El abogado estima pérdidas superiores a USD 3 millones
El abogado Javier Chaverri Ross, quien representa a varias personas que se consideran afectadas, sostuvo que el perjuicio económico denunciado supera los USD 3 millones, equivalentes a unos ₡1,300 millones. Esa estimación incluye una cantidad de casos mayor que la presunta estafa de USD 600,000 vinculada con las detenciones y abarca otros daños económicos que, según el letrado, fueron reportados por sus representados.

Chaverri describió lo ocurrido como una “manipulación muy bien orquestada”. Según explicó a CR Hoy, los encargados presuntamente alentaban a los participantes a alejarse de sus familiares y amistades, además de pedirles que solicitaran tarjetas de crédito con el límite más alto que pudieran obtener.
El abogado afirmó que posteriormente se utilizaba el crédito disponible y que las deudas quedaban a nombre de las personas que habían solicitado las tarjetas. Esa es una de las modalidades descritas por el representante legal en las denuncias relacionadas con la administración de la ecovilla.
Entre los casos mencionados por Chaverri figura el de una mujer de 67 años, identificada como presunta víctima de delitos sexuales. Según el abogado, cuando ella comunicó lo ocurrido a otros integrantes de la comunidad, los responsables presuntamente intentaron silenciarla y le atribuyeron responsabilidad por los hechos que denunció.
Los denunciantes incluyen ciudadanos de tres países
El representante legal también indicó que los administradores habrían dicho a participantes extranjeros que el lugar tenía soberanía frente al resto de Costa Rica. Según Chaverri, esa versión se acompañaba de la afirmación de que los responsables podían impartir justicia dentro de la comunidad y de advertencias sobre la conveniencia de evitar un escándalo.
Las personas que se consideran afectadas incluyen ciudadanos de Estados Unidos, Canadá y Costa Rica. La investigación deberá establecer el alcance de los hechos denunciados, verificar las acusaciones planteadas y determinar la eventual responsabilidad de las cuatro personas estadounidenses detenidas.












