
Desde tempranas horas de este miércoles, la frontera de El Amatillo, en el departamento de Valle, registró una intensa movilización de hondureños que se dirigían hacia El Salvador como parte de sus planes de vacaciones.
El incremento del flujo de viajeros convirtió el punto fronterizo en uno de los principales escenarios de salida del país durante el feriado.
Familias y grupos de amigos llegaron a la aduana para continuar su recorrido hacia distintos destinos salvadoreños, en una jornada marcada por el aumento del tránsito internacional en uno de los principales pasos fronterizos entre Honduras y El Salvador.
El movimiento ocurre mientras las autoridades hondureñas mantienen activo el operativo de la Semana Morazánica, período en el que se esperaba una movilización masiva de personas hacia destinos turísticos nacionales y extranjeros.

La salida de hondureños hacia El Salvador también generó comentarios sobre la cantidad de personas que decidieron realizar sus vacaciones fuera del territorio nacional. No obstante, el ministro de Turismo, Andrés Ehrler, señaló que los ciudadanos tienen libertad para decidir el destino al que desean viajar, siempre que cuenten con los recursos para hacerlo.
“No puedes hacer tú que un hondureño se quede en Honduras. Eso es lo bonito del turismo, que es libre. La gente puede viajar hacia donde quiere”, expresó el funcionario al referirse al flujo de hondureños que cruza hacia otros países durante los períodos vacacionales.
Ehrler sostuvo que Honduras cuenta con una amplia variedad de destinos y experiencias que pueden ser aprovechadas por los propios hondureños durante sus períodos de descanso.
El funcionario destacó especialmente la diversidad cultural y natural del país, al señalar que los viajeros pueden encontrar comunidades con diferentes expresiones culturales y destinos en las distintas regiones del territorio nacional.

“La maravilla de quedarse en un país que lo tiene todo y eso es inigualable”, manifestó Ehrler, quien resaltó que Honduras posee atractivos turísticos que, según su valoración, no requieren de grandes espectáculos o infraestructura para convertirse en opciones de descanso.
El ministro también hizo énfasis en la riqueza de las zonas costeras del Caribe hondureño, además de las comunidades y municipios donde se conservan tradiciones y expresiones culturales propias.
“Cuando usted se sienta enfrente del Caribe se da cuenta de que no existe otro mar más hermoso en el mundo que el nuestro”, afirmó el funcionario.
Además de los atractivos turísticos, el titular de Turismo destacó el impacto económico que puede generar el turismo interno, al permitir que el dinero gastado durante las vacaciones permanezca dentro de la economía nacional.

En ese sentido, comparó los costos que implica viajar al extranjero, donde los hondureños deben realizar conversiones de moneda y asumir gastos asociados al tipo de cambio, con el consumo que realizan dentro del país.
“Yo no tengo que cambiar un lempira por 27 para que me lo vendan, sino que yo cambio un lempira por un lempira”, expresó Ehrler, al defender la conveniencia de que los hondureños conozcan y visiten destinos turísticos nacionales.
El funcionario sostuvo que permanecer en Honduras durante los períodos de vacaciones permite generar ingresos para los negocios y comunidades locales, desde hoteles y restaurantes hasta operadores turísticos y pequeños emprendimientos ubicados en diferentes zonas del país.
La afluencia en El Amatillo forma parte del movimiento generado por el feriado Morazánico, que este año se extiende durante varios días y provoca un incremento en el tránsito por las principales carreteras y fronteras de Honduras.

Las autoridades mantienen operativos de seguridad y atención en distintos puntos del territorio nacional para atender a los viajeros y reducir los riesgos durante la temporada de mayor movilidad.
Mientras algunos hondureños optaron por permanecer en el país y visitar playas, pueblos y otros destinos nacionales, otros decidieron cruzar las fronteras para pasar sus vacaciones en El Salvador y otros países de la región.
El movimiento registrado en El Amatillo evidencia la dimensión de los desplazamientos internacionales durante este período, mientras las autoridades de Turismo mantienen el llamado a los hondureños a conocer y aprovechar los destinos que ofrece el territorio nacional.













