
Socorristas de Bomberos Voluntarios de Guatemala confirmaron la recuperación de dos de los tres cuerpos de las víctimas del accidente aéreo que se generó en San Miguel Pochuta, Chimaltenango.
Dos eran propietarios de fincas de producción granadera y agroindustrial, mientras que el tercero era ingeniero y administraba uno de los inmuebles.
Hasta ahora, la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) confirmó la extracción de los cuerpos de Javier Luengo Delgado y Juan José Barrera, el primero era piloto civil con el cargo de Capitán. Se continúa con la búsqueda del cuerpo de Jorge Samayoa Delgado.
Las víctimas
El accidente aéreo ha causado conmoción entre el sector empresarial guatemalteco, debido a que Jorge Samayoa Delgado era hermano de Luis Fernando Samayoa, expresidente de la Asociación Bancaria de Guatemala y actual presidente del Consejo de Administración de BAC Credomatic.
Samayoa Delgado y Luengo Delgado también eran primos. Hasta ahora se desconoce hacia donde viajaban, debido a que no presentaron ningún plan de vuelo.
Se reveló además que Samayoa Delgado era dueño de la finca Moca Grande y Luengo Delgado de la finca Mi Tierra. Ambas propiedades ubicadas en Santa Bárbara, Suchitepéquez. Se presume que salieron de una de ellas antes del accidente.
Juan José Barrera Álvarez era originario de la aldea Espitia Barrera, del municipio Nueva Santa Rosa, departamento de Santa Rosa y laboraba como administrador de la finca Mi Tierra.
Condolencias
Las muestras de condolencia no se hicieron esperar, en las redes sociales organizaciones, asociaciones y gremiales empresariales manifestaron su pésame a la familia de las víctimas del accidente.

Una de ellas fue la Cámara de Comercio Guatemalteco-Americana (AmCham), así como la Superintendencia de Bancos de Guatemala (SIB), quienes lamentaron el sensible fallecimiento de las víctimas.
La Junta Directiva de la Corporación Helicópteros de Guatemala, la Cámara de Finanzas y la Asociación Bancaria de Guatemala (ABG) se sumaron a las muestras de condolencia, deseando cristiana resignación a la familia y conocidos.

El accidente
La avioneta Beechcraft 35 Bonanza matrícula TG-PIP despegó del Aeropuerto Internacional La Aurora el viernes 3 de julio a las 8:54 horas para realizar un vuelo hacia una finca ubicada en Santa Bárbara, del departamento de Suchitepéquez.
Ese mismo día, pero a las 14:08 horas se activó el Transmisor de Localización de Emergencia que alertó sobre un eventual percance. De inmediato se inició la búsqueda. Fue localizada un día después en una zona montañosa del municipio de San Miguel Pochuta, Chimaltenango, aproximadamente a 2,500 metros sobre el nivel del mar.
En las tareas de búsqueda y rescate participan equipos de la Unidad de Investigación de Accidentes e Incidentes Aéreos (UIA) de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), en coordinación con el Ejército de Guatemala, los Bomberos Voluntarios de Guatemala y la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred).

Este domingo se retomaron las labores de búsqueda, logrando el rescate de dos de los tres cuerpos, así como la localización de uno de los rescatistas que debieron pernoctar en el área, debido a que la neblina y la lluvia impidieron su extracción la tarde del sábado.
Chimaltenango es uno de los cuatro departamentos con el mayor índice de incidentes aéreos, junto con Escuintla, Sacatepéquez y Huehuetenango, debido a las condiciones de relieve y se registran, principalmente, en vuelos privados, corporativos o recreativos que se dirigen a fincas particulares o aeródromos o departamentales.

Las fallas de mantenimiento y el vencimiento o laxitud en las certificaciones de aeronavegabilidad han sido foco de discusión por parte de las autoridades aeronáuticas, quienes buscan endurecer las auditorías a los talleres de mantenimiento privado y las horas de vuelo reales de los pilotos para mitigar la tasa de siniestralidad.













