
A un año de la detención de Cristina Kirchner, el sector más cercano a la expresidenta realizó este sábado un acto con un banderazo en Parque Lezama, con el objetivo de renovar el reclamo por su inocencia y libertad. El diputado Máximo Kirchner, único orador del evento, dio un mensaje sumamente crítico hacia la interna del peronismo e ironizó contra los que “ni siquiera van a verla” a San José 1111, y a “supuestos compañeros si vamos a juntar votos siendo empleados de las mineras y las petroleras”.
Con cánticos de “Vamos a volver”, una primera entonación del aria Aurora y el himno nacional argentino, se dio inicio formal del acto, con las palabras del dirigente de La Cámpora, que criticó a los dirigentes que, según él, han intentado apartar a CFK de los espacios de conducción del PJ.
“Está muy claro quién debe ser la conductora de este proceso”, afirmó el legislador al aludir al escenario electoral. En un mensaje dirigido claramente al gobernador Axel Kicillof, cuestionó: “Los que todos los días hablan de unidad ni siquiera son capaces de ir a verla a San José 1111 para ver cómo está”. En el mismo pronunciamiento, agregó: “Hay millones de argentinos que quieren votar a Cristina y no pueden”.
“El problema, muchas veces, es que hay dirigentes que ven al peronismo como un vehículo de acceso al poder y no como una doctrina que pone al pueblo de pie”, expuso. Y añadió: “Muchas veces durante este año hemos visto y escuchado que algunos integrantes de nuestro propio partido buscan negar la figura de Cristina, transformados en ser consultores y olvidados de ser militantes.”
“Algunos esperaron a poner en duda la conducción una vez que estuvo presa, pero cuando estaba libre y se presentó a elecciones, nadie asomó la cabeza“, fustigó.

En otro pasaje, Máximo Kirchner apuntó contra los cuestionamientos internos: “Si alguno piensa que esa mujer que le dio 8 años a la Argentina desde la presidencia resta votos, quisiera que me expliquen esos supuestos compañeros si vamos a juntar votos siendo empleados de las mineras y petroleras en el Congreso nacional argentino.”
Uno de los puntos más candentes apuntó a la actitud de gobernadores del peronismo que pactan con el Gobierno, como los “gobernadores como Jalil para Catamarca que dio quórum a la reforma laboral que le quita derechos, oportunidades y futuro a millones de argentinos y argentinas”.

En ese marco, reivindicó la conducta de su madre frente al poder económico, porque “nunca va a dar la manito y hacer el muertito (sic) ante el poder económico. No lo hizo y no lo hace, y nunca le van a arrancar una decisión y una palabra en contra de su pueblo.”
Y recordó, además, su rol en la recuperación de empresas estratégicas, aún con el conocimiento que eso tendría consecuencias penales: “El día que ejerció la presidencia y recuperó las AFJP para los argentinos y argentinas, y recuperó AySA, y YPF, Vaca Muerta, y se le paró de manos a los fondos buitres, sabía cuál era su destino y aun así no la pudieron doblegar.”
El color y el trasfondo del discurso de Máximo Kirchner
El evento, que comenzó poco después de las 15.30, inició con un video con testimonios y comentarios de cariño de personas, quienes reflejaban el contraste por el malestar con la situación económica actual y los gobiernos de CFK. En la secuencia, los seguidores dejaron expresado su apoyo con la expresidenta y el reclamo para que sea liberada.
Con una estimación de 15 mil personas, entre los asistentes al banderazo en Parque Lezama asistieron numerosos dirigentes del peronismo bonaerense y nacional.
Entre ellos, los intendentes Federico Otermín (Lomas de Zamora), Mariel Fernández (Moreno), Fernando Espinoza (La Matanza), Leonardo Nardini (Malvinas Argentinas), Fernando Gray (Esteban Echeverría), Mayra Mendoza (Quilmes), Mario Ishii (José C. Paz), Julio Zamora (Tigre), Juani Ustarroz (Mercedes), Julián Álvarez (Lanús), Marisa Fassi (Cañuelas) y Leonardo Boto (Luján). También estuvieron presentes el diputado nacional Juan Grabois, el ex secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, el ex gobernador de Chaco y senador nacional, Jorge Capitanich, y el presidente de Nuevo Encuentro, Martín Sabbatella.
La convocatoria volvió a exponer la centralidad que el cristinismo le asigna al reclamo por la situación judicial de la ex mandataria. Luego, se movilizó la militancia hacia San José 1111, el edificio donde Kirchner cumple su detención, para manifestar su apoyo.

Para la mayoría de los asistentes, la figura de Cristina Kirchner sigue siendo clave para cualquier armado opositor de cara al 2027, al considerarla la dirigente con mayor caudal de votos aún en prisión.
La discusión sobre el rol de Cristina Kirchner viene generando permanentes divisiones al interior del peronismo. De un lado, están quienes defienden su conducción y consideran que su liderazgo es indispensable. Del otro, sectores justicialistas que reconocen su peso político, pero buscan mayor autonomía e incluso disputar la conducción, como el gobernador Axel Kicillof, el senador sanjuanino Sergio Uñac y sectores del peronismo federal, que se anotaron para incidir en la competencia de 2027.
Estas diferencias terminaron en cruces verbales y posturas irreconciliables, lo que tensiona cualquier tipo de construcción de una alternativa electoral competitiva.

Las fricciones internas en el peronismo obstaculizan el armado de una coalición amplia, condición considerada necesaria para enfrentar a los sectores antiperonistas. En la última elección, la alianza entre La Libertad Avanza y el PRO consolidó un bloque opositor con alta capacidad de movilización electoral, lo que obliga al peronismo a buscar acuerdos que trasciendan las disputas internas.
El mensaje que surja de Parque Lezama tendrá rebote tanto por la militancia como por los referentes de las distintas corrientes peronistas.













