
La agente estadounidense Rebeca de Paula perdió la vida este domingo tras una intervención quirúrgica para retirar implantes mamarios en República Dominicana. La oficial, de 31 años, había viajado al país caribeño aproximadamente desde hace una semana para someterse al procedimiento, según informó el medio Noticias SIN.
Rebeca, quien también ejercía como pastora cristiana, deja a tres hijos menores y una familia que exige respuestas sobre las circunstancias del deceso.
Sus allegados relataron al citado medio que, tras la operación, la paciente habría contraído una bacteria. Esta infección derivó un cuadro de diarrea severa que complicó su estado de salud.
El proceso postoperatorio resultó crítico para la mujer, quien fue trasladada nuevamente a la clínica al presentar un deterioro rápido. “No me dijeron: ‘Está muerta’. Me dijeron que estaba grave. Mi hermano me llevó corriendo, subo al lugar, y veo la cama vacía, algo pasa ´pensé. Yo dije: ‘¿Dónde está mi hija?’ Y mi hijo me dijo: ‘Mami, está con Dios’. Esa fue la única frase que me dijo”, indicó la madre de la victima durante una entrevista con Noticias SIN.

Familiares exigen esclarecer la muerte de la agente estadounidense
La mujer había dedicado los últimos cuatro años de su vida al servicio comunitario y a la predicación. Junto a su esposo, lideraba actividades religiosas y de apoyo social, compaginando su labor pastoral con la función policial en su país de origen. Esta doble faceta de servicio ha sido destacada por familiares y conocidos, quienes destacaron el impacto de su ausencia.
El caso ha generado inquietud entre los allegados a Rebeca, quienes han solicitado a las autoridades una investigación exhaustiva para determinar si existió negligencia o mala práctica médica durante el procedimiento.
Según el reporte de Noticias SIN, los restos de la oficial permanecen en el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF), a la espera de ser trasladados a Estados Unidos para su sepultura y la realización de los procesos legales correspondientes. La familia, sumida en el dolor, ha insistido en la necesidad de esclarecer los hechos para evitar nuevas tragedias similares en el futuro.

Crecen las alertas por muertes y falta de control en clínicas de cirugía
El caso pone en relieve los riesgos asociados a procedimientos médicos realizados fuera del país de residencia y ha reactivado el debate sobre la supervisión y regulación de clínicas dedicadas a cirugías estéticas en la República Dominicana.
La investigación solicitada busca establecer responsabilidades y esclarecer si las condiciones sanitarias y el protocolo médico se ajustaron a los estándares requeridos por las autoridades sanitarias.
Un caso reciente y similar este ocurrió con Rebecca Brizard, quien falleció el pasado 24 de julio después de someterse a una cirugía estética en un establecimiento de Santo Domingo Este. De acuerdo con la Policía Nacional de República Dominicana, el presunto cirujano responsable huyó a Colombia y las autoridades mantienen comunicación con sus pares colombianas para dar con su paradero. Además, según las autoridades, el acusado no contaba con las credenciales médicas necesarias para realizar un procedimiento estético.












