
La presión económica sobre las pequeñas unidades productivas continúa aumentando en Honduras, donde miles de emprendedores enfrentan dificultades para mantener abiertos sus negocios. El representante del sector Mipyme, Efraín Rodríguez, alertó que aproximadamente 6,000 microempresas. Según explicó, el problema afecta a casi todo el territorio nacional, incluidos los 298 municipios de Honduras.
Rodríguez detalló que, en promedio, unas 20 microempresas por municipio enfrentan problemas financieros, algunas ya en proceso de cierre definitivo y otras funcionando al límite de sus capacidades. “Estamos haciendo esfuerzos para sostenernos, pero las cargas son cada vez más difíciles de enfrentar”, manifestó el dirigente del sector.
La preocupación principal del sector es el impacto directo sobre el empleo. De acuerdo con las estimaciones presentadas por Rodríguez, el cierre de estas unidades económicas podría provocar la pérdida de aproximadamente 20.000 puestos de trabajo solo durante el mes de julio, afectando a familias que dependen directamente de los ingresos generados por las microempresas.
Las Mipymes representan una parte central del mercado laboral hondureño, ya que miles de personas encuentran en pequeños negocios, ventas, talleres, servicios y emprendimientos familiares su principal fuente de ingresos.
El representante del sector advirtió que la reducción de estas actividades productivas tendría un efecto multiplicador: menos empleos significan menor consumo, menor circulación de dinero y una reducción en la actividad económica de comunidades enteras.
Rodríguez estimó que el cierre de las microempresas en riesgo podría representar una pérdida cercana a 6.000 millones de lempiras en movimiento económico durante el año.

Factores que agravan la situación
Aunque muchas veces operan a pequeña escala, las microempresas forman parte de una red económica que involucra proveedores, consumidores, trabajadores independientes y familias emprendedoras.
La reducción de esta actividad podría afectar desde pequeños comercios locales hasta cadenas de distribución y servicios relacionados con estos negocios.
Entre los principales factores que están debilitando al sector, el representante de las Mipymes señaló el alto costo de la energía eléctrica y las dificultades para acceder a créditos como dos de los mayores problemas que enfrentan los pequeños empresarios.
El incremento de los gastos operativos reduce los márgenes de ganancia y limita la capacidad de los negocios para invertir, contratar personal o expandirse.
A esto se suma la dificultad de muchos emprendedores para obtener financiamiento formal, debido a requisitos bancarios, falta de garantías o condiciones crediticias que consideran poco accesibles para pequeños productores y comerciantes.
Para muchos empresarios, esta combinación de factores ha provocado que negocios con años de funcionamiento tengan que reducir operaciones o considerar el cierre definitivo.
El pedido a las autoridades
Las micro, pequeñas y medianas empresas constituyen uno de los pilares de la economía nacional. De acuerdo con organismos económicos nacionales e internacionales, las Mipymes tienen un papel en la generación de empleo, la producción local y el desarrollo económico de comunidades urbanas y rurales.
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) ha señalado que las pequeñas empresas enfrentan mayores dificultades en contextos de crisis debido a su menor capacidad financiera, menor acceso a tecnología y mayor vulnerabilidad frente al aumento de costos.

Organismos como el Banco Mundial también han destacado que fortalecer a las pequeñas empresas es clave para promover crecimiento económico inclusivo, especialmente en países donde una parte importante del empleo depende de actividades productivas de menor escala.
Entre las acciones solicitadas se encuentran mecanismos para facilitar el acceso al crédito, revisar los costos que afectan la operación de los negocios y crear programas de fortalecimiento para emprendedores.
Rodríguez advirtió que, si no se adoptan medidas oportunas, la crisis podría profundizarse durante los próximos meses y generar mayores consecuencias sociales y económicas.












