El lunes por la noche, el centro de la escena porteña se tiñó de expectativa y flashes cuando Araceli González llegó inesperadamente al Teatro El Nacional para la función de prensa de Sottovoce, la obra encabezada por Adrián Suar. La actriz no llegó sola, sino que la acompañaron sus hijos, Toto Kirzner y Flor Torrente, en una postal familiar que muchos interpretaron como un guiño de armonía dentro de un clan ensamblado que supo atravesar diferencias y reconstruirse con el paso del tiempo. Sin embargo, entre todas las miradas y preguntas, una ausencia se volvió tema de conversación: la de Fabián Mazzei, pareja de Araceli desde hace casi dos décadas.
En un ambiente donde las interpretaciones y los rumores se multiplican con facilidad, la falta del actor en un evento tan significativo no pasó desapercibida. Para disipar cualquier tipo de versión, fue el propio Mazzei quien se encargó de aclarar los tantos a través de un mensaje enviado al periodista Juan Etchegoyen, durante la transmisión de Mitre Live (Radio Mitre). “Hola Juan, ¿cómo estás? Yo estuve grabando por el estreno de Zambrano, la secuela de El Encargado con el personaje del Puma Goity, de Disney. En un estudio donde estaban todos los productores y actores, ¡movida muy grande! Espero que te sirva. Te mando un abrazo”, escribió el actor, despejando el misterio y dejando claro que su ausencia se debió a compromisos laborales impostergables.
Etchegoyen, conductor del ciclo radial, no solo compartió el mensaje sino que también se refirió a las voces que sugerían un trasfondo distinto. “Muchos decían que no iba Fabián por otra situación. Esto igual es comprobable. Hablamos con cualquiera de los actores de Zambrano, de Disney, o con gente de Disney y le preguntamos. Para mí no me hace falta, porque yo le creo a Fabián, porque además es amigo y tengo muy buena onda con él. Pero digo, por si algún desprevenido, porque yo escuchaba algunos ‘movedizos’ que decían que no fue porque no lo quiere ver a Adrián”, planteó el periodista.

A pesar de la explicación, las versiones no cesaron y el tema siguió en agenda. Incluso cuando Araceli llegó al teatro el lunes, fue consultada por un notero de LAM (América) sobre el motivo de la ausencia de Mazzei. “Fabi hoy tuvo la presentación de Disney, pero él va a estar en el estreno de Toto en agosto”, explicó la actriz, sumando detalles y despejando malentendidos. Cuando le preguntaron por el presente de la pareja, Araceli fue contundente: “Hermoso, hermoso”. Además, aclaró que Fabián estaba invitado, pero consideraron que esa noche era especial para el núcleo familiar ensamblado con Suar y sus hijos: “Vamos de a poco. Si no, ya los ravioles el domingo. Vamos de a poco, vamos de a poco”.
La relación de Mazzei con el universo Suar-González nunca estuvo exenta de roces mediáticos y miradas externas. Desde el inicio del vínculo, Fabián supo que su lugar estaría bajo la lupa, no solo por el peso del apellido Suar sino también por la exposición que implica ser pareja de una de las figuras más reconocidas de la televisión argentina. Luego, la tensión subió un escalón luego de la separación de Suar y Griselda Siciliani. En ese contexto, Siciliani deslizó que a Mazzei habían dejado de convocarlo “de ningún otro lado” porque no les servía a los productores, generando un frente mediático que sumó a Araceli en defensa de su marido.
En diciembre, Mazzei fue nuevamente consultado sobre su vínculo con Suar y cómo transitaba la convivencia pública de una familia ensamblada marcada por el pasado y el presente mediático. En diálogo con Ángel de Brito, el actor evitó cualquier confrontación, pero fue claro en su postura. “Nunca hablé mal de él y cada vez que nos cruzamos en eventos, el trato fue cordial”, aseguró.
El presente muestra a Araceli disfrutando de un gran momento familiar y profesional, acompañando a sus hijos y sosteniendo un vínculo sólido con Mazzei, mientras el mundo del espectáculo sigue atento a cada movimiento de este entramado de historias compartidas. La noche en el Teatro El Nacional fue, una vez más, escenario de reencuentros, rumores y declaraciones que confirman que, en la vida de los famosos, no hay función sin debate ni aparición pública sin su cuota de misterio.














